Chapter 1
Algunos trazos eran dibujados con un crayón negro, el dibujo continuaba, escuchándose la fricción del crayón negro, creando un caballo, hasta ser terminado solo desde la cabeza. Paco miraba el caballo con aprecio. Franco quien es su padre, tomaba una tasa de café en la cocina. En su laptop hacia unos cálculos con celdas y llega Paco con el dibujo.
—Mira papá —dice Paco mostrándole su dibujo a Franco.
—Está bonito.
—Gracias, oye ya tengo hambre.
—Horita salimos a la calle a comer algo, déjame terminar este trabajo.
El cielo estaba nublado, con un tono cerceta. Los dos comían una hamburguesa, cada uno.
—Me dejaron un trabajo de investigación.
—¿Necesitas que te ayude con la tarea? —preguntó Franco.
—Creo que sí, por favor.
—Luego hablamos de los deberes, por el momento solo disfruta de la comida.
Paco jugaba con su carro con control en el patio trasero de la casa, hasta que el carro se atoró en una roca y Paco caminó hacia el carro, pero sintió y tropezó con algo que había pisado, el golpe no fue tan fuerte, ya que había pasto, se giró levantándose para ver que era. Era algo con forma cuadrada, no se podía detectar muy bien, ya que estaba lleno de lodo. Lo tomó e intentó limpiarlo con sus manos, quitando la tierra seca de la caja, cayendo las partículas de tierra. La reviso con sus manos llenas de tierra seca. Era una caja negra, tenía un seguro y se lo quita. Empezó a abrirla lentamente y dentro no había nada, solo estaba forrado de una tela negra satén y suave, con una música tranquila que sonaba dentro de la caja.
Franco miraba la caja junto con Paco.
—Será de un vecino entonces —Dijo Paco mirando la caja y luego a Franco. —¿Me la puedo queda?
Franco inspecciona la caja por los lados.
—Si eso quieres, —le entrega la caja a Paco.
—Sí.
Más noche, Paco dormía en la oscuridad de su cuarto, apenas la luz de la luna, de dejaba ver por la ventana, la caja empezó a abrirse y sonó la melodía. Paco se despertó y se sentó encima de la cama mirando la caja, se acercó y la tomó, pensando en como se activó sola, o que su papá quien lo hizo. Aún estaba con los parpados pesados. En la oscuridad del cuarto, había alguien de traje negro quien lo miraba, por atrás. Estiró su mano hacía Paco para tomarlo del hombro, su mano estaba delgada y su piel pálida como un gris claro, y Paco cerro la caja sin darse cuenta de lo que pasa, quedando en silencio y la mano volvió a la oscuridad sin que ya no hubiera nadie más con él en la habitación.
Paco coloreaba con crayones. Ya no faltaba mucho para que Franco volviera del trabajo, Paco vio la caja y la tomó para hacerla sonar.
—La melodía es bonita —dijo Paco. Escuchó un susurro, similar a un aliento por la casa. —¿Papá? —preguntó Paco mirando por donde venía el sonido.
Caminaba con la piel erizada, dando pasos con cuidado, esperando que fue su papá, dejando la música sonar, alejándose. El pasillo que daba los cuartos, estaba poco oscuro. Y de la pared, salió una mano estirándose, y salió otra, pero deslizándose del piso. Se asomó la cabeza del hombre del traje con su sombrero, sin que se le viera el rostro. Paco miraba sin moverse, con los ojos un poco más abiertos. El hombre de traje lo toma de un pie y empieza a llevarse lentamente hacia él.
—Papá, Papá —gritaba Paco, moviéndose a los lados.
El hombre de traje lo levantó, tomándolo del cuello de la playera y con su otra mano, toca su rostro sin lastimarlo y le rasguña lentamente son un solo dedo y grita. Cae al piso y el hombre de traje ya no estaba, así que corre, pero sin la herida en la mejilla. Volvió a la sala y Franco estaba ahí, peor la caja musical ya no estaba.
—¿Qué tienes? —preguntó Franco, mirando a Paco con una expresión, como si hubiese visto algo que no debió.
Franco se había quedado dormido en el sillón, empezó a soñar que estaba en una boda, miraba a los invitados platicando, daba paso tranquilos, al pisar el pasto donde estaba la ceremonia, era agradable. Giro la mirada y había un sujeto de traje y sombrero, no se le podía ver el rostro. Despertó en la oscuridad absoluta de la sala, se levantó y froto sus manos a su rostro, sacando un suspiro que se podía escuchar perfecto por el silencio de la noche. Giró la mirada y vio una tela blanca caer de la mesa, se acercó y la subió a la mesa de nuevo. Al girar la mirada, vio a alguien de pie en la oscuridad, por la estatura no podría ser Paco, y con su corazón empezando a latir con fuerza, encendió la luz del comedor y no había nadie., sintiendo un alivio en el pecho, pero sin colocar su mano frente a él.
Paco estaba sentado en su cama con la cabeza inclinada y sus manos tomando las rodillas de sus piernas. Pensaba en aquello que vio. Colocó una hoja blanca en la mesa de su cuarto y empezó a dibujar con su crayón negro, aquello hasta terminarlo, y solo se quedaba viendo el dibujo, era aquél hombre de traje.
Franco llego cansado del trabajo, había dejado la maleta en el piso, y entró al cuarto de Paco, miraba sus cosas y miró en montón de hojas de dibujos en su mesa, las tomó para verlos y miró que estaba dibujado el hombre que vio en la oscuridad, se gira y Paco entró al cuarto.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Paco.
—¿Lo has visto? —le muestra el dibujo a Paco, pero Paco no responde.
—¿Tú también lo has visto? —preguntó Paco.
—Sí —Franco vuelve a ver el dibujo.
—Yo lo he visto de cerca —dijo Paco y Franco miró a Paco —No es humano.
Escuchaban ruidos, y se dan cuenta que el pasillo estaba oscuro, no había luz del sol. Paco señala aquel sitio.
—Ahí está papá, el vive en la oscuridad.
—¿Pero quien es?
Hubo silencio.
—El hombre de traje, nunca se le ve la cara por su sombrero, pero el vive ahí.
Empiezan a escucharse pasos por aquel pasillo, hasta que miran aquel hombre de traje y sombrero, empieza a mover su mano con la punta de sus dedos puntiagudos, Franco pone a Paco detrás de él, y empieza a dar pasos en el pasillo. De la oscuridad sale la mano del hombre de traje, tomándolo del cuello de la camisa y lo tira al piso, el hombre de traje golpeaba el la mejilla a Franco. Paco gritando con lagrimas, miraba a Franco siendo golpeado.
—Papá —gritó Paco.
El hombre de traje volvió a la oscuridad y Franco gateaba hacia atrás con gemidos de dolor.
—No te acerques Hijo —ordenó Franco.
—¿Estás bien papá?
Franco se toca el rostro, mirando aquél sitio. Se pone de pie, y se escucha la caja musical, que empieza a salir de la oscuridad, arrastrándose lentamente en el pido hasta detenerse. Franco se inclina para tomarla y ponerse de pie de nuevo, y volver a mirar al pasillo oscuro, para adentrarse, dejando a Paco solo.
—¿Papá?
—Quédate ahí —ordenó Franco adentrándose más.
Queda en la oscuridad, y el pasillo donde estaba Paco, ya no estaba, y la melodía se detiene. En la oscuridad está el hombre de traje, estaba a unos metros de él, y empieza a caminar hacia Franco, le muestra la caja al hombre de traje, y el hombre estira su mano hacia la caja y la toma con la mano de Franco, y la oscuridad los cubre por completo a los dos. Franco abre los ojos y mira que está en boda, y en una mesa está el hombre de traje, hablando con otros hombre de traje. Los hombres se alejan y llega una muer con vestido de novia, parecía que iba a casarse. Su esposa le entrega la caja musical, la misma que tenía en sus manos, el hombre de traje la abre y suena la melodía, y de la nada ve al hombre su esposa.
—La verdad nunca te amé, solo quise tu dinero, siempre te vi como un fracasado —expresaba la mujer.
El hombre saca una navaja, y apuñala varias a veces a su esposa, cuando queda en el piso. El hombre toma una pistola y se dispara bajo la barbilla. Franco empieza a caminar por la ceremonia, y se adentra a un comedor que parecía una cada, mira la entrada principal y sale de la casa y llegar al patio principal. Se da la vuelta y ve la casa elegante donde vivía el hombre de traje. Su casa estaba construida en el mismo lugar donde estaba aquella casa, que luego fue derrumbada. Mira a su alrededor y está en un cuarto oscuro, ahí mismo estaba el hombre de traje, al encontrase con él. Lo ve con la mirada baja, y en el piso, estaba la caja musical, y se inclina para tomarla. Le muestra la caja musical al hombre de traje, y la abre para hacer sonar la música.
—Todo lo que te dijo, fue mentira, —dijo Franco sosteniendo la caja con una de sus manos —nunca te amó, y debemos terminar con el daño que te causó.
Franco con ayuda del hombre de traje, toman la caja musical con sus manos, y lanzan la caja musical con sus manos hacia el piso, y se hace pedazos. Franco levanta la mirada y ve al hombre de traje alejándose. Franco abre los ojos acostado en el piso, y se gira para mirar a Paco quien le devuelve la mirada.
—Papá, ¿Qué estás bien?
—Sí.
—¿Qué pasó con él?
Hubo silencio.
—Creo que se fue.
Al otro día, Franco se arreglaba para ir a trabajar y Paco hacía lo mismo para ir a la escuela, caminaban a la entrada principal para salir de la casa, dejándola completamente sola.
Fin