Chapter 1
Kael Veyra, de quince años, abrió los ojos sobresaltado al ver la luz del sol colándose por la ventana.
—¡Otra vez tarde…! —levantándose de golpe.
Se puso su sudadera blanca con detalles azulados y salió corriendo por las calles de su ciudad. Como huérfano, no podía permitirse perder el trabajo. Llegó jadeando a la pequeña tienda de antigüedades.
—Llegas tarde otra vez, chico —gruñó el anciano detrás del mostrador.
—Lo sé, lo sé… no empieces, viejo —respondió Kael con una sonrisa.
A pesar de todo, Kael apreciaba ese lugar. Era lo más parecido a un hogar.
Mientras limpiaba unas vitrinas, la puerta se abrió de golpe. Dos hombres entraron con miradas peligrosas.
—Sabemos que tienes un Núcleo —dijo uno.
El viejo no respondió. Kael frunció el ceño.
—Largaos —dijo, poniéndose delante.
Los bandidos se lanzaron contra él. Kael esquivó un golpe por poco y respondió con un puñetazo torpe pero decidido. Recibió un golpe en el hombro, pero no retrocedió. Con rapidez y pura determinación, logró hacerlos retroceder hasta que huyeron.
Respirando agitado, Kael miró al viejo.
—No soy débil… —dijo.
El anciano lo observó en silencio y luego sacó un pequeño objeto brillante.
—Este Núcleo… ya no es para mí —dijo—. Es tuyo.
Kael lo miró sorprendido.
—¿En serio…?
Pero antes de que pudiera decir más, el viejo negó con la cabeza.
—Aún no. No lo uses sin pensar.
Horas después, Kael regresó a casa. Estaba comiendo cuando vio humo en la distancia.
—…¿la tienda?
Salió corriendo. Su corazón latía con fuerza. Cuando llegó, las llamas devoraban todo.
—¡VIEJO! —gritó.
Entró entre el humo y lo encontró en el suelo. Aún respiraba.
—Kael… —susurró—. No… desperdicies tu vida…
—¡Cállate! Vas a salir de esta —dijo, levantándolo.
Más tarde, en el hospital, Kael se quedó en silencio frente a la cama. El viejo estaba inconsciente, pero vivo.
Apretó el Núcleo en su mano. En él se leía: Blood control
—Te lo prometo… —susurró—. Me convertiré en un Breaker.
Sin dudarlo, rompió el Núcleo. Una energía ardiente recorrió su cuerpo.
Kael cerró el puño.
Algo había despertado.