DESDE ADENTRO

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Summary

Este relato encierra al lector desde la primera línea, no solo en un espacio físico muy reducido, sino en una experiencia asfixiante.

Genre
Horror
Author
Galiel
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

DESDE ADENTRO

Lo primero que sentí al despertar fue el olor característico de la tierra húmeda, también el de mi loción cítrica que se negaba a desaparecer. Todo en mi entorno estaba sumergido en la más profunda oscuridad. No pude extender los brazos, tampoco levantar las rodillas.

Dudé si se trataba de aquella frágil línea divisoria que separa a una pesadilla de la realidad. Decidí calmarme, respiré pausadamente unas cuantas veces en medio de aquella oscuridad, propia de la más profunda y olvidada de las cavernas. Repetí dos veces la única plegaria que sé de memoria, aquella que solo recito cuando creo que es estrictamente necesario.

—¡¿Alguien me escucha?! —grité.

No hubo respuesta alguna, ni sonido de las cigarras, ni los coches transitando a una veintena de metros, tampoco el alboroto de mis vecinos ni los insoportables ladridos de su perro.

Reí un poco, pensé que se trataba de una de esas pesadas bromas de mi hermano mayor que en varias ocasiones nos llevaron a los puños, duelos desproporcionados que siempre tuvieron un claro perdedor, yo.

Percibí algo al mover la cabeza y tomé en las manos aquel elemento pequeño y liviano, pero no fue fácil, el limitado espacio apenas me permitió moverme. Lo palpé con los dedos, la superficie porosa de unos de sus lados me indicó de qué se trataba y sacudirla un poco despejó por completo mi duda, era una caja de fósforos.

Tenía en las manos el elemento que me llevaría de las tinieblas a la luz, al menos durante los pocos segundos de vida de un cerillo. “Algo es algo, peor es nada”, habría dicho mi abuela.

Abrí la pequeña caja de cartón y tomé un fósforo al tiempo de sentir que otros cayeron sobre mi pecho, pero no me importó, froté su cabeza sobre la superficie de fricción y obtuve un poco de luz.

El reducido entorno me puso de cara a una hoja de papel pegada a un vidrio justo frente a mi rostro en el que alguien escribió: “¡Felicitaciones! Solo un privilegiado grupo de personas logra conocer su tumba desde adentro.”

Galiel Enoc