UN BUEN CAFÉ

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Summary

Esta pequeña historia destaca por su sutileza. No pretende asustar, sino instalar una incomodidad que solo se hará evidente en la última línea.

Genre
Mystery
Author
Galiel
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1

UN BUEN CAFÉ

Ella se dio cuenta de que mis labios temblaban de frío y me pidió adelantarme a casa mientras pasaba por un medicamento a la farmacia cercana.

— La puerta no tiene cerradura, solo ingresa y espérame. —me dijo confiada.

No lo pensé mucho y me adelanté tan rápido como pude, abrí la puerta y me encontré de frente con un señor de avanzada edad, algo obeso y rostro bonachón. Me sentí apenado por haber ingresado sin llamar a la puerta.

— Disculpe, Sofía me dijo que… —

— No me tienes que dar explicaciones muchacho. —me dijo al tiempo de interrumpir. — Mi hija es demasiado cándida, cosa que heredó de mí sin lugar a duda. ¿Te gustaría un café? —Propuso amablemente.

— Se lo agradecería mucho, nada mejor que un buen café para este frío que llega hasta la médula de los huesos. —Respondí.

Sonriendo y tarareando una vieja tonada, el buen hombre me sirvió una taza de café hecho con grano que recién había molido en mi presencia, me alcanzó una azucarera, una cucharita y un plato con tres galletas de avena sobre una servilleta.

— Lamento no poder quedarme más tiempo, —me dijo al tiempo darme dos palmaditas en el hombro. — Dile a mi hija que la amo y que nunca se olvide de orar por este viejo.

— Con mucho gusto. —Respondí amablemente.

El buen hombre se colocó su abrigo, bufanda, sombrero y salió por la misma puerta que yo había ingresado. Seguí disfrutando de aquella taza de café. Mi mirada se detuvo unos segundos en el portarretrato donde había una foto de la infancia de Sofía, se veía muy contenta al lado de su padre, el amable hombre que acababa de conocer, sin temor a equivocarme.

La puerta se abrió nuevamente, ella ingresó y me miró con algo de extrañeza.

— ¿Cómo es que preparaste y bebiste café tan rápido? —Preguntó mientras fruncía el ceño.

— Bueno, cuando llegué ya estaba casi listo, tu papá me lo sirvió, te dejó saludos antes de irse. —Le dije.

— ¿Es una broma?... ¿De qué me estás hablando?... Mi papá murió hace más de diez años.

Galiel Enoc