Capítulo 1
PREGUNTA
El auditorio, lleno hasta la última silla, esperaba a un invitado muy especial para la noche del miércoles. Se trataba de un exsenador que había sido generosamente acariciado por las encuestas de aceptación en virtud de sus declaraciones valientes en contra de la corrupción que había reinado durante décadas en el país.
Los medios de comunicación ya habían empezado a insinuar la posibilidad de que el carismático personaje anunciara frente a los estudiantes de ciencias políticas de la prestigiosa universidad su intención de inscribirse como candidato a la presidencia.
Su llegada estuvo acompañada de aplausos ininterrumpidos, sonrisas, selfies, apretones de manos, abrazos y una que otra adulación de uno que otro lambón.
El mensaje estuvo plagado de críticas a la gestión del gobierno, insistió de forma reiterada la necesidad de un cambio que por fin tuviera en cuenta a los más necesitados, señaló que había llegado la hora de que todos tuvieran acceso a un sistema de salud decente, a una vivienda digna, a una educación con altos estándares de calidad, a un salario que de verdad respondiera a las necesidades económicas de las personas.
Sus silencios previamente ensayados abrían el espacio necesario para arrancar los aplausos que ratificaran la satisfacción de los oyentes con cada una de sus ideas. Finalmente dijo que la hora del cambio había llegado y que luego de consultarlo con su esposa y su pequeño hijo, le anunciaba al país que buscaría la candidatura de su partido para aspirar al puesto de primer mandatario del país.
Un beso a su mujer y un abrazo a su pequeño puso el toque tierno a una noche efervescente que prometía seguir arrancando aplausos con las respuestas a las preguntas que formulaban los invitados. Una mujer levantó la mano y un miembro del personal de apoyo le acercó un micrófono.
— Buenas noches. Mi pregunta es la siguiente: ¿Desea que cuando su hijo crezca sea una persona de bien? —
— No solo lo deseo, sé que lo será. — Respondió abrazando a su primogénito.
— No me refería a él. Me refería al hijo que usted no reconoció y que concibió conmigo. —
Galiel Enoc