Amor Obsesionado

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Summary

Te observo, Alison. Estoy más cerca de lo que crees. Disclaimer: tocare temas como el secuestro, muerte y acoso. Así que están advertidos. Obra registrada ante indautor 🥰 Se prohíben las adaptaciones, copias o distribuciones de esta obra. portada hecha por la hermosa @TrisAnaya No se aceptan adaptaciones. All Rights Reserved

Status
Ongoing
Chapters
24
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

La veo en su casa, limpia el desastre que había causado su padre en una de sus tantas rabietas llenas de alcohol. Su hermano lleva a su padre a la cama, el señor no recordaría nada por la mañana, pero ellos dos sí. Ella aventó la bolsa de basura en el porche, se quedó de pie, vio al cielo, mientras las lágrimas caían de su hermoso rostro, se abrazó a sí misma, trató de reconfortarse para volver a su mundo secreto. Cuando regresó a su casa, las luces se apagaron, y ella desapareció para mí. 

●●●

Michelle y yo salimos corriendo del bar en cuanto llegó la policía. Primero, porque éramos menores de edad, y segundo, porque había mostrado un video privado de mi exnovio y la chica con la que me había engañado. Ya, ya, sí, lo que hice fue un poco, ilegal¸ pero él se lo merecía.

Nadie debía saber que habíamos estado en ese lugar, si alguien se enteraba, estaría en problemas. Corrimos a la parada del autobús, y rezamos para que llegara pronto, pero ningún camión pasó, Michelle revisaba su celular con nerviosismo mientras ambas temblábamos sobre nuestros tacones.

─ ¿Deberíamos llamarle? ─preguntó mi amiga mientras se abrazaba a sí misma.

─ ¿Tenemos opción?

Me comencé a poner ansiosa, el nivel de alcohol que tenía, más mis pensamientos pesimistas me picaban la nuca, terminé asintiendo. Las sirenas de la policía se escuchaban a lo lejos mientras Michelle marcaba su número, no quería verlo, pero ya habíamos pasado todo el verano sin hablarnos, supongo que era buena manera de volver a vernos.

Nos sentamos en la parada de autobús, si seguíamos en aquella esquina, los hombres pensarían que podrían hacer algún acercamiento indecente, y no, no queríamos que algo así sucediera. El carro negro no tardó en aparecer, Michelle y yo nos vimos, discutimos quien tomaría el puesto de copiloto, perdí.

Al adentrarnos al carro, lo primero que hizo Donovan fue analizar mi vestimenta, se detuvo en mis pechos y terminó en mis ojos. Me sentí un poco enojada ya que no había disimulado el goce que se dio al ver mi pecho. Suspiré, aunque quería ignorarlo, no pude.

─ ¿Disfrutas la vista? ─pregunté con ironía.

Se relamió los labios antes de contestar─. No tienes ni idea.

Comenzó a manejar, y yo lo quería golpear, por eso mismo dejé de hablarle, por eso mismo lo odiaba en este momento, pero ahora él, era el único que podía ayudarnos a escapar del lío que habíamos cometido. Quería sacar un cigarrillo y comenzar a fumar, pero me esperaría a llegar a la casa de Michelle.

─ ¿Qué hicieron? ─preguntó a Michelle mientras la veía por el retrovisor. Yo me había recargado hacia la ventana, trataba de evitar cualquier contacto.

─Vendimos patos ilegales de Madagascar─ contestó mi amiga con sarcasmo.

─Con ustedes dos todo es posible.

Se detuvo frente a la casa de mi amiga, Michelle le dio las gracias y salió, yo me quedé en el carro porque él me lo había pedido con la mirada. Me acomodé el escote para que no fuera tan visible, con un gesto de cabeza lo incité a hablar, el chico se desabrochó el cinturón de seguridad para girar y acercarse más a mí, me puse nerviosa.

─Quiero saber, ¿por qué no?

─ ¿En serio? ¿Quieres saber por qué te rechacé? Eres mi amigo, nunca saldría contigo─ exclamé, dejé el alcohol hablar por mi─. Ni, aunque fueras el último hombre en el planeta.

─Eso no fue lo que dijiste el último día de clases─ atacó─. Así que no actúes inocente.

─Ya te he dicho que no me acuerdo de nada, y sigues con la misma historia tonta.

─Claro, porque estaba desbordada en alcohol, justo como ahora─ seseó con rabia─. Por eso nunca te acuerdas de nada.

─Ese es mi problema, así que no te entrometas.

Abrí la puerta para escapar de él, Michelle ya se había adentrado a su casa, seguro se estaba preparando para dormir, o quizá estaba vomitando todo el alcohol que habíamos consumido. Donovan me tomó de la muñeca, detuvo mi acción, me dio un escalofrío por todo el cuerpo, yo también quería vomitar.

─No puedes seguir ahogando tu pasado─ susurró con enojo.

No contesté, solo jaloneé mi brazo, traté de liberarme, pero Donovan no me dejó ir, me acercó hacia él, podía oler su suciedad del día, miré sus labios, deseé besarlo, pero me contuve. Él no.

ᴥᴥᴥ

El primer día de clases fue horrible. Jack, mi exnovio me había confrontado en medio del pasillo, dijo que yo había sido la que había publicado su video sexual en el bar, pero no tenía pruebas para culparme. Además, él había terminado conmigo semanas antes de que volviera a coger con aquella mujer, y el video fuera publicado.

Lo que él no sabía era que el video fue de la primera vez que se encontró con ella, justo el día de nuestro aniversario. Estaba feliz de haberme quitado a la alimaña de Jack de encima, me engañaba cada que podía, lo peor es que apenas me había enterado de sus amoríos por el tonto de Donovan. Todo era su culpa.

Michelle hablaba con otras chicas en la mesa en la que estábamos sentadas, yo no aportaba nada, solo quería irme a mi casa, pero tenía que esperar a que mi hermano saliera de la universidad y me recogiera de la preparatoria. De una a una, las chicas comenzaron a irse, Michelle se esperaría a la llegada de su crush imposible, que era mi hermano. Ella juraba, que algún día mi hermano y ella, se iban a casar.

Aún seguía asqueada por la pelea que había tenido con Jack, incluso, con Donovan había cruzado algunas palabras sin importancia, no lo quería ver, lo peor es que estaba frente nuestro con unos chicos nuevos de nuestro grado. Parecía un chico diferente, era un Donovan diferente, desde el inicio del verano, cuando se me declaró, cambió por completo. Desvié la mirada, observé a mi amiga, que estaba hablándome sobre algún diseñador de modas que desconocía. Se calló, volteó a ver a Donovan, y luego a mí.

─ ¿En serio que no te acuerdas haberte acostado con él?─ preguntó por lo bajo, a lo cual negué como respuesta─. No creo que lo esté inventando, pregunté por los pasillos, y en la fiesta en la casa de Cristian, varios los vieron irse en su auto.

─ ¿Crees que no lo sé? Yo también estuve indagando, pero no recuerdo nada─ dije exasperada─. Solo recuerdo que desperté en la habitación de huéspedes de su casa, y su madre me recibió con un desayuno.

─ ¿Ese día cómo se comportó?

─Normal─ contesté con amargura, Donovan había comenzado a caminar hacia nosotras, se veía tan guapo, le di una miradita a Michelle para que cambiara de tema.

─ ¡Amo la nueva colección de otoño! ─ exclamó mi amiga mientras sacaba su celular y buscaba alguna imagen. Donovan se sentó a un lado suyo.

─ ¿Qué tal su primer día de clases, niñas?

La pregunta nos hizo dudar a Michelle y a mí. Nos miramos confundidas por un momento, mi amiga contestó por mi─. Bastante bien, sin contar la pelea que tuvieron Alison y Jack.

─Me llegó el rumor─ se dirigió hacia mi─. ¿Así que fue un video porno de él? Caíste muy bajo, ¿no crees?

La apatía en su voz me hacía querer golpearlo─. Yo no fui, él fue él fue el idiota que se grabó y lo subió al internet.

Donovan se inclinó hacia adelante, tomó una postura intimidante, lo vi con asco─. No te creo, Alison.

─Tu nunca me crees nada.

Me levanté del asiento, Michelle me siguió. No metimos a su auto, quise salir a golpearlo, lo odiaba, lo detestaba, quería que se largara de mi vida, y a la vez, no.Michelle me tomó la mano para calmarme, estaba furiosa.

─Llama a tu hermano, estoy segura que todavía no viene para acá, podemos ir por un café para calmarnos.

─No es eso Michelle, estoy molesta con él, y conmigo. No recuerdo nada, y deseo hacerlo. ¡Joder!

─Quizá si mienta sobre que tuvieron sexo, pero…

La interrumpí─. Quizá, pero sobre lo que según él le dije, estoy bastante segura que si lo dije.

─Ay, amiga, pensé que ya lo habías superado.

─Yo también, pero al parecer no fue así.

ᴥᴥᴥ

Tratamos de recapitular ese día, pero Michelle y yo llegábamos a la misma conclusión: soy una idiota. Había pasado una semana de clases, y seguíamos con el mismo tema. Quería sentarme a hablar con él, sin que nos atacáramos o termináramos peleados. Extrañaba a mi mejor amigo, lo necesitaba, odiaba tanto haber tomado de más en aquella fiesta, todo hubiera sido distinto.

Quizá hubiera terminado con Jack sin saber que me engañaba, y quizá no hubiera confesado nada de lo que le dije a Donovan aquella noche. No sé porque estaba segura de que lo había grabado, le encantaba tener todo en vídeo, tal vez había inmortalizado mis palabras.

Michelle se dejó caer contra la manta. Estábamos en el patio de mi casa, tomábamos el sol mientras discutíamos sobre el tema. Teníamos música de fondo que nos brindaba la banda de mi hermano, Grant. Mi amiga rodó sobre la manta hasta quedar boca arriba, la imité.

–Deberíamos meternos a su casa y buscar entre todas las grabaciones, como dijiste.

Me acomodé los lentes de sol, moví mis pies un poco, no era mala idea, pero las dos estábamos en bikini, y tratábamos de encontrar algo coherente a la situación. Tardaríamos al menos una hora en cambiarnos de nuevo y otra en tratar de entrar en su casa, que por cierto está vigilada. Oh.

–No tenemos que meternos a robar nada– dije mientras me enderezaba para verle la cara–. Tienen vigilancia por toda la casa, estoy segura que Lisa nos dejará ver la cinta del día.

Michelle se dio la vuelta para verme, se puso los lentes en su cabeza y asintió–. El único problema es la excusa que usaremos para que nos dejé ver los vídeos.

Me tumbe a la manta desanimada–. No lo sé, no se me ocurre nada.

– ¿Y si mandas a tu hermano? – indagó mi amiga–. Él haría cualquier cosa por ti y lo sabes.

Me senté en la manta, con la espalda encorvada. No quería meter en problemas a mi hermano de nuevo. La última vez lo hice plantar cámaras en el cuarto de hotel donde Jack me engañaba, la gerente del hotel casi lo atrapa, me dijo que lo amenazó con llamar a la policía. Lo único bueno de todo fue que no le logró ver la cara.

La música dejó de sonar, seguro mi hermano y sus amigos habían comenzado a discutir, Michelle y yo nos pusimos nuestras camisetas para poder entrar a la casa, nos gustaba ver a los amigos de mi hermano. Primero salió Susana, que solo nos vio con desprecio, después Sean y Dean, los gemelos nos soltaron una maldición hacia mi hermano, se quedaron en el porche, quizá llamando a un taxi. El último en aparecer fue Reymond, nos analizó, se mordió el labio inferior de manera seductora. Michelle casi suelta un pequeño gemido.

─ ¿Qué tal, Ali? Tu hermano es un imbécil.

Me recargué de manera galante en el sofá─. Dime algo que no sepa.

Mi hermano apareció y golpeó a Rey en la cabeza, el chico se quejó, mi hermano lo empujó─. No coquetees con mi hermana, acaba de salir de una relación con un idiota y no quiero que termine con otro tarado.

─Tu sabes que no le haría nada a la pequeña Alison─ dijo con honestidad─. Estoy seguro que me arrancaría mis huevos antes de que le hiciera algo. Digo, su ex está humillado de por vida, amigo.

Grant vio al techo, trató de contener su puño de golpear a su amigo en la cara─. Vámonos de aquí.

─En la noche hay fiesta en casa de Susana, no falten─ Rey exclamó antes de ser empujado por mi hermano.

─ ¡Ahí estaremos! ─gritó Michelle con la voz temblante. Mi amiga volteó hacia mi─. Ve por un vestido, que iremos a esa fiesta, y tú o yo, nos comeremos a ese bombón.

─Que la mejor gane.

ᴥᴥᴥ

Mi hermano no quería que fuera a la fiesta, solo porque eran puros universitarios, que le jodan, en un año yo también estaría en la universidad, no veía el problema. Yo ya estaba arreglada, y Grant no me quería dejar salir de la casa. Era viernes, odiaba la vida, quería disfrutar por un momento mi juventud.

─No tomaré, y no me drogaré─ rogué.

Mi hermano me vio apático mientras le daba un fume a su cigarro de mariguana─. No sé si creerte.

─Cuidaré de papá por una semana.

─Hecho.

Estrechamos las manos, sonreí satisfecha, pero sabía que me arrepentirá de mi decisión, cuidar a papá era deber de mi hermano, era al único que le hacía caso, a mí apenas y me reconocía en sus borracheras.

Nos encaminamos a la puerta, Rey estaba afuera en su deportivo amarillo. Amaba lo mal que manejaba Rey. Siempre estaba a punto de chocar y eso me divertía más que ver a mi hermano drogarse y caerse de las escaleras porque no podía coordinar bien.

Lo único malo de esta situación, era que la casa de Susana estaba a un par de minutos de la nuestra, y Rey no manejó tan mal. Al llegar, me quedé junto al amigo de mi hermano, Michelle nos esperaba en la puerta de la casa, me vio furiosa, pero también se colgó del brazo de Rey. Lo único que conseguimos fue que su narcisismo salió al aire. No me importó, habíamos apostado, y quería ganar.

Entramos a la casa, la música estaba a un nivel razonable, algunos bailaban, pero la mayoría sostenía su vaso con alcohol y estaban de pie mientras hablaban. Unos cuantos más estaban besándose en las esquinas de la casa, olía a mariguana, así que era bastante seguro que en el sótano se estaban drogando. Además, que había algunas personas que estaban sentadas en el suelo, alucinado por algún LSD que consumieron. Rey nos soltó las manos y dijo que nos traería un poco de beber, Michelle me zarandeó.

– ¡No es justo! Tienes ventaja, has hecho trampa. – se quejó.

Me crucé de brazos antes de contestar–. Claro que no, solo le pedí que pasara por nosotros, y aceptó.

Mi amiga me empujó por el hombro, estaba molesta, ya que era muy probable que yo ganaría la apuesta. Michelle dejó de ver a Raymond para ver a mi hermano, le di un codazo. Ella negó con la cabeza, le gustaba Grant, pero nunca era capaz de hablarle, por eso prefería meterse con Rey ya que era más sencillo, y sí, lo era, Rey era de muy fácil convencimiento. El chico se acercó y nos dio los vasos, antes de beberlo vi al amigo de mi hermano que soltó una risita cómplice mientras bebía del suyo.

– ¿Que le echaste, Rey? – pregunté con sospecha.

–Un poco de bote del amor* para ponerlas eufóricos.

Michel y yo nos observamos, nunca habíamos consumido aquella droga, bebimos.

ᴥᴥᴥ

Desperté en una cama, pero no con Rey a un lado mío, con otro chico. Genial, había perdido la apuesta. Busqué mi vestido entre el desastre de aquella habitación, sabía que esa no era la casa de Susana. Me dolía el cuerpo y tenía jaqueca, recordaba poco de lo que había sucedido en la fiesta.

Sé que nos pusimos felices, luego estaba besándome con alguien y comencé a alucinar animales por toda la estancia, luego volví a besar a alguien y creo que ese alguien era el chico que estaba conmigo en la cama. Le destapé la cara para poder verlo, era castaño, un poco moreno y muy guapo, era una lástima que poco me acordaba de nuestro encuentro.

Lo único bueno es que no perdí mi celular, vi la hora, eran las tres de la tarde. Tomé mis tacones y salí del lugar con cautela. La casa era enorme, pero no podía quedarme a apreciarla. Además, se notaba que el chico tenía dinero. Salí de la casa sin hacer ruido, ya en la calle caminé hasta la esquina para alejarme, mi sorpresa fue encontrar a mi amiga. Nos abrazamos antes de decir nada, esa droga nos había asesinado en la fiesta.

–Por favor, dime que tú también te acostaste con un chico que no conoces – soltó Michelle con un poco de gracia, asentí con la cabeza–. ¡Dios mío! Las dos perdimos la apuesta.

–Eso parece– dije desanimada–. De verdad quería estar con Rey.

–Ni me lo digas, yo también quería tener ese bombón entre mis piernas– dijo con gozo. Solté una risa cansada–. Ya pedí un taxi, me quiero largar de aquí.

–Yo también.

─Solo esperemos que no se acuerden de nosotras o que estén en la escuela.

Chasqueé la laguna─. No creo, ve donde viven, además, el mío se veía de la edad de mi hermano.

El taxi llegó, nos subimos y Michelle le dio la dirección de su casa. Quería darme una ducha, luego quizá dormir. Lo malo es que no podría quedarme, tendría que ir a mi casa y cuidar de papá, solo esperaba que él si hubiera regresado anoche, odiaba cuando teníamos que pasar por él en el bar.

Le pedí al taxi que se desviara un poco, después de que le dijera lo que había hecho a Michelle para poder ir a la fiesta. Me bajé del auto, me despedí de mi amiga. Vi como arrancaba y se alejaban de mí, vi mi casa, luego la de Donovan, odiaba ser vecinos.

El chico abrió la ventana de su cuarto, que también daba hacia el mío, se recargó en el marco y me saludó con la mano, podía ver el cinismo en su mirada. ─. ¿Te divertiste anoche, vecina? ─preguntó con sarcasmo.

Me rasqué a un lado de la nariz, no quería discutir con él, hablé con el mismo tono de sarcasmo, incluso peor─. Claro, desperté a un lado de un chico que no conozco, creo que ya se me está haciendo costumbre.

Dejó de sonreír, le saqué el dedo medio, estaba cansada. Me encaminé hacía la puerta de mi casa, entré y cerré la puerta con un portazo. Papá estaba dormido en su sillón. Boté los tacones en la entrada y comencé a limpiar las cervezas tiradas.

●●●

La vi bailar con ese chico, después de que le diera la droga. La vi cambiar de muchacho cuando la droga hizo efecto. Su amiga y ella bailaban contra ellos. No los conocía, no eran sus amigos. Quise intervenir, alejarlo de ella, pero no podía dejar que me viera. Cuando se comenzaron a besar, sentí la rabia sobrepasarme. Los seguí cuando se subieron a un carro y desaparecieron de la fiesta. Los chicos eran ricos, las fachadas de sus casas denotaban cuan millonarios eran. Estuve fuera de la casa hasta que se hizo de día, nunca salió.


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Holi

como tan?