Capítulo 1: Todo, menos lo que importa
Dicen que cuando lo tienes todo, no hay nada más que desear.
Pero nadie habla de lo que se siente… cuando eso no es cierto.
Mi nombre es Chloe Bennett.
Nací en Nueva York, en un mundo donde el dinero no se cuenta… se asume.
Donde los edificios son más altos que los sueños de la mayoría, y donde aprender a sonreír es tan importante como aprender a hablar.
Tengo todo lo que alguien podría querer.
Ropa de diseñador.
Viajes constantes.
Un apartamento que parece sacado de una revista.
Y padres que creen que darme todo eso… es suficiente.
La gente me mira y piensa que soy perfecta.
Y yo dejo que lo crean.
Es más fácil así.
Crecí rodeada de personas que siempre querían algo de mí.
Amistades que duraban lo que duraba una fiesta.
Conversaciones vacías.
Risas que no significaban nada.
Y aun así…
nunca me faltó nada.
O al menos, eso creía.
Hasta que llegué a Londres.
La excusa fue una de esas fiestas a las que mi familia nunca dice que no.
Alta sociedad. Apellidos importantes. Influencia. Apariencias.
Mi madre lo llamó “una oportunidad”.
Yo lo llamé… otra noche más.
Pero esa noche no fue como las otras.
Porque fue la primera vez…
que alguien me miró sin interés.
Su nombre era Ethan Blackwood.
Y desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron…
supe que él no era como los demás.
No sabía entonces que conocerlo iba a cambiarlo todo.
Ni que, por primera vez en mi vida…
iba a cuestionarme si realmente lo tenía todo.