Promesa cumplida
Un día agonizando por el acto mas cruel que crei haber cometido en mi vida, nació de ese oscuro vacio que existe en la esquina de la pared del baño un ser que al parecer ignoraba la sangre fluir por el desagüe de lo que se supone es una ducha, preguntándome sobre mi vida y que si la comida sabe tan bien como todo el mundo lo dice, exigiéndome respuestas de cosas que no tenían nada que ver en ese escenario, y me encanto porque dejar de pensar en mi situación hacia que me sienta vivo y siento que logro cumplir su propósito, ARREPENTIMIENTO.
Me dijo que se llamaba peón, un nombre muy cruel para alguien que eso era, enserio pudieron ponerle “ferocidad” porque aquel hijo de puta sabia como doblegarme de todas las creencias que tenia, charlando con el afirme totalmente que no se nada, que el conocimiento que hasta ese punto creí que era mi mayor castigo solo se desvanecía, me pidió que le contara sobre mi y como podía quitarme todo mi conocimiento, menos la empatía, lo llame secretario, es mucho mejor que “peón”, de verdad es un sin corazón el que le puso ese nombre.