Capítulo 1: La Chica de Acero
En un mundo en los últimos días de su existencia, se llevaría a cabo una reunión de los líderes políticos
—¿No lo entienden? el núcleo de Krypton se colapsa, tenemos una semanas a lo mucho, se los advertí, consumir la energía del núcleo era suicidio—explicaría un hombre a los concejales

—Las reservas de energía se agotaron, ¿Qué querías que hiciéramos El?—le diría otro miembro del consejo

—Mirar a las estrellas, hay mundos habitables y podemos usar los viejos puestos
—¿Lo qué sugieres es evacuar el planeta?—le preguntaría otro miembro del consejo

—No, todos estamos muertos ahora, denme el control del Códex, voy a asegurar la existencia de nuestra gente, hay esperanza, he visto crecer a esa esperanza
Pero mientras hablaba, una explosión destruyó la puerta y un grupo entraría a aquella sala

—Este consejo va a desaparecer—diría el líder de aquel grupo
—¿Bajo qué autoridad?
—La mía—diría el general disparando su arma hacia la concejal acabando con su vida—los demás serán juzgados y obtendrán su castigo
—¡¿Qué haces Zod?!—reclamaría Jor El acercándose
—Lo que debí hacer hace mucho, estos legisladores con sus eternos debates han llevado a Krypton a la ruina—tras decir eso, su equipo sometería a los miembros del Consejo
—¡Y si tus fuerzas prevalecen, solo serás el líder de nada!
—Únete a mí, ayúdame a salvar a nuestra raza, empezaremos de nuevo, cortaremos las degenerativas líneas de sangre que nos han dejado en este estado
—¿Y quién decide que líneas de sangre sobreviven, Zod? ¿tú?
—No hagas esto Jor El, lo último que quiero es que seamos enemigos
—Has abandonado los principios que nos mantenían unidos, te levantaste en armas contra tu gente, honraré al hombre que fuiste Zod, no al monstruo en el que te convertirse
—Llévenselo—le diría Zod a sus seguidores quienes se llevarían a Jor El arrestado
Mientras se lo llevaban, un robot asistente levitó frente a ellos
—¿Señor, se encuentra todo bien?—preguntaría la máquina

—Dile que se aparte—diría un soldado pero Jor El cerraría los ojos y la máquina emitió un destello que aturdió a los soldados
Cosa que aprovechó Jor El para atacar a sus captores logrando someterlos, tras derrotarlos
—Comunícame con Zor El—le pidió Jor El a la máquina y esta proyectó la imagen de un hombre

—¡Jor El!
—¡Preparara el lanzamiento, en cuánto pueda iré contigo!—le diría Jor El cortando comunicación y al momento de empezar a correr, vería la guerra civil que se había desatado
Jor El llamaría a una criatura voladora sobre la cual se montó comenzando a volar en medio de todo el caos
Tras un rato de vuelo, la criatura llegaría a un lugar donde se encontraba lo que buscaba el kriptoniano
—¿Puedes ver el Códex?—le preguntaría al robot
—Se encuentra en el cubo central señor, pero debo advertirle, hacer esto es un crimen castigable
—¿A quién le importa? el mundo está por llegar a su fin—le diría quitándose su gabardina listo para saltar
Por otro lado, en un cuarto de apariencia futurista, una niña de 10 años estaría haciendo manualidades en su mesa

Pero la puerta de su cuarto se abrió de golpe siendo su madre quien entró

—¡Kara, tenemos que salir de aquí!—le diría la mujer a su hija cargándola
—¡¿Qué sucede mamá?!—le preguntaría Kara confundida de la actitud de su madre
La mujer se llevó a su hija a una zona de despegue para una nave pequeña donde Zor El la estaba esperando
—Jor El viene en camino, ya tiene el Códex en su posesión
Afuera se escucharía como algo pesado impactaba al suelo, siendo la criatura que montaba Jor El la cual murió al recibir un disparo en una zona vital
—Hagamos esto rápido—les diría Jor El mostrándoles el Códex
Zor El puso a su hija en una camilla que estaba en el interior de aquella nave, poniéndole un cinturón
—¿Qué esta pasando?—les preguntaría Kara confundida
Pero nadie le respondió y Jor El pondría el Códex levitando por un artefacto encima de la chica
—¿Hallaron algún mundo?—les preguntó Jor El
—Lo hicimos, un sistema de una estrella amarilla, la especie dominante parece ser inteligente
—Será una marginada entre ellos, la mataran—decía Alura preocupada por su hija
—No, será una diosa para ellos—respondió Jor El
—¿Y si la nave falla? se quedará sola allá afuera
—Es nuestra única oportunidad, para nuestra gente—le diría Zor El igual de preocupado
—Alerta, 5 naves de ataque se aproximan por el Este—avisó una máquina
—Les daré tiempo, háganlo rápido—les diría Jor El poniéndose una armadura de combate y un arma de fuego para seguido irse a la salida
—No importa a dónde vayas, siempre estaré contigo—le diría Alura a su hija sujetándola suavemente del rostro
—¿De qué hablas?
Tras darle un último beso en la frente a su hija, Zor El fue preparando el Códex mientras se escuchaba los ruidos de un combate que se había desatado, la máquina que tenía el Códex comenzó a disolver aquel cráneo por completo, volviéndolo una luz que fue directo al cuerpo de Kara quien sintió un escalofrió en su cuerpo al recibirla
—Adiós hija mía, nuestras esperanzas viajan contigo—le diría Zor El acariciando la mejilla de su hija por última vez cerrando la cápsula de la nave
Kara quiso quitarse el cinturón desesperadamente, pero estaban bien asegurados
Pero las puertas explotaron a lo que Zor El tomó sus armas listo para combatir mientras que Alura preparaba el lanzamiento
—General, detectamos la ignición de un motor—le diría uno de los soldados a Zod
—Asegure la plataforma comandante—diría Zod ingresando
Zod vería la ignición de la nave mientras que Zor El lo encaraba
—Jor El ya pagó con su vida el haber robado el Códex, Zor El, entrégalo
—Es una oportunidad para todo Krypton, no solo para las líneas de sangre que te importan
—¿Qué hiciste?
—Nuestra hija será libre, libre de forjar su propio destino
—¡Herejía! ¡destrúyanla!—les diría a sus hombres, pero Zor El les disparó protegiendo la nave con su hija adentro
Zod tomó el cañón del arma empujando a Zor El iniciando un forcejeo, Alura se apresuró y preparó el despegue, los motores se encendieron y desde el interior de la nave, Kara forcejeaba con el cinturón queriendo salir
Zor El y Zod forcejearon con el arma hasta que esta de disparó, tras unos segundos de tensión, Zod cayó muerto al suelo, a lo que rápidamente Alura hizo despegar la nave la cual abandonó la plataforma a lo que Zod gritó de frustración mientras que Alura se acercaba al cuerpo de su esposo
—Tu hija Alura, ¿a dónde la enviaron?
—Su nombre es Kara, Kara Zor El, y está fuera de tu alcance
Zod salió acercándose a sus solados quienes vieron la nave despegar
—Derriben esa nave—ordenó Zod y una de sus naves despegó acercándose a la nave que llevaba a Kara
El piloto apuntó listo para disparar, pero un impacto a la distancia destruyó aquella nave permitiendo que la nave de Kara finalmente abandonara el moribundo planeta
Unas naves rodearon a Zod y su grupo exigiendo su rendición a lo que sin opción, Zod y sus soldados tiraron sus armas y alzaron las manos en señal de rendición
Tiempo después, Zod y sus hombres estarían en su juicio en la sede del consejo de Krypton
—General Zod, por los crímenes de asesinato y alta traición, el consejo lo ha sentenciado a usted y a sus cómplices insurgentes a 300 ciclos de acondicionamiento somático, ¿quiere decir sus últimas palabras?
—¡¡No nos matarán ustedes mismos!!—diría Zod agresivamente siendo detenido por un guardia del Consejo—¡¡no se mancharán las manos, pero nos condenan a un hoyo negro, Jor El tenía razón, todos son un grupo de ineptos y tú!!—le diría a Alura—¡¡¿Crees que tu hija está a salvo?!! ¡la voy a encontrar, voy a recuperar lo que ustedes nos quitaron!!
Tras dar esa última declaración, Zod y sus soldados serían congelados y colocados en cápsulas las cuales ascendieron a una enorme nave la cual inició su despegue, al llegar al espacio, 3 naves entrelazadas se separaron abriendo un portal por el cual cruzó la nave, cerrándose cuanto esta terminó de cruzar
Tras dar sus últimos respetos a sus amigos y esposo, Alura vería como el planeta era consumido desde adentro
—Lady Alura, ¿no debería buscar refugio?—le preguntaría el robot asistente
—No hay donde refugiarse, Jor El tenía razón, este es el fin—decía resignada viendo la destrucción de Krypton—has un mundo mejor que el nuestro Kara
Desde el espacio, era visible una enorme grieta que iba fracturando el planeta hasta que su núcleo explotó dejando solo los escombros del planeta
Mi nombre es Kara Zor El
Cuando tenía 10 años, mi planeta estuvo en grave peligro
Sin estar enterada, mis tíos y mis padres planearon como sacarme del planeta para asegurar la supervivencia de nuestra gente, viaje por un mar de estrellas hasta que llegué a un planeta llamado “Tierra”
Cuando mi nave chocó con la Tierra, fui encontrada por un científico que trabajaba en Laboratorios STAR junto con su esposa
Al inicio fue difícil poder explicar todo lo que viví en tan solo unas pocas horas y su sorpresa era de esperarse cuando les conté que venía de un mundo muy lejano al suyo
En la actualidad, una ya crecida Kara entrando en sus 15 años estaría llegando a su escuela

Al llegar a la Tierra empecé a manifestar algunos tipos de poderes, provenientes de la radiación del sol amarillo de la Tierra, controlarlos fue difícil
Pero con ayuda de mis padres adoptivos, los Danvers, logré controlarlos de poco a poco
Al llegar a su salón, Kara iría a sentarse a su lugar donde sus amigas se acercaron para platicar, pero gracias a su súper oído pudo escuchar a la profesora acercarse
—Ya viene—avisó Kara a lo que sus compañeros se fueron a sentar, sabiendo que decía la verdad
Y poco después, la profesora entraría viendo a sus alumnos ya en sus lugares dando inicio a su clase
—Aun no sé como lo haces—le diría su amiga en susurro
—Es mi don—respondió de forma simple
En la hora del almuerzo, Kara estaría en el comedor con sus amigas platicando
—¿Y qué tal tu visita a Ciudad Star?—le preguntó una de ellas
—Fue...más interesante de lo que creí—le diría recordando cuando apoyó al vigilante a luchar contra un mercenario
—Y no olvidar que se habló en las noticias de que una mujer voladora ayudó a Green Arrow a detener a ese tipo—diría otra de las chicas
—Ya parece que habrá una fiebre de gente disfrazada desde este momento—comentó otra con diversión
El día transcurrió con normalidad hasta la hora de salida donde Kara iría caminando de regreso a casa, en su trayecto vería una patrulla de policía yendo a atender un crimen a lo que se le quedó viendo por unos momentos para luego seguir su trayecto
Muchos dirán que debería usar mis poderes para hacer un bien por la ciudad, no negaré que hace un tiempo lo consideré, pero lo descarté, ¿y si los enemigos que hiciera usarán a mi familia y amigos para dañarme?
Además, Ciudad Gótica tiene un tipo murciélago, Ciudad Central tiene a un borró rojo que se mueve muy rápido y Ciudad Star tiene a su Robin Hood, este mundo no necesita más protectores
Un rato después, Kara llegaría a casa encontrando a sus padres adoptivos en la sala donde el padre hablaba por teléfono
—¿Todo bien?—le preguntó Kara a su madre adoptiva

—En un momento te cuento—le diría la señora Danvers
—De acuerdo....gracias—le diría el señor a la persona con quien hablaba

—¿Y?—le preguntó su esposa ansiosa
—Aceptaron la transferencia—le diría el señor a lo que su esposa lo abrazó de felicidad
—¿La qué me habías dicho?—le preguntó Kara curiosa
—Si, como parte de los proyectos de Laboratorios STAR, transferirán a 7 de nosotros a la sede que está en Japón, será algo en el estudio de los meta humanos que aparecieron luego de la descarga que emitió el Acelerador de Partículas hace 9 meses
—¿Habrá que ir a Japón?
—Si...sé que tienes amigos y una vida aquí, pero es una oportunidad única y...
—De acuerdo—lo dicho por Kara sorprendió a los padres—no me pondré caprichosa con querer quedarme aquí, es una oportunidad de trabajo única y así como me han apoyado en todo, es mi deber corresponder de la misma manera
—Gracias—le agradeció el señor feliz por lo que escuchó
—¿Y cuándo nos iríamos?
—La próxima semana en lo que se prepara todo para el viaje—le explicó su padre adoptivo
La semana pasaría con normalidad donde durante el transcurso de la misma, los Danvers llevaron a cabo el papeleo para poder inscribir a su hija en alguna escuela de la ciudad a la que irían
Al iniciar la semana, la familia estaría subiendo al avión con rumbo a Japón
—Si salto del avión creo que le puedo ganar—diría Kara con diversión
—Dices que puedes volar, pero hasta ahora solo has levitado un poco y siempre te has caído—le diría la señora con diversión a lo que Kara hizo un puchero recordando eso
Tras 14 horas de vuelo, la familia Danvers llegaría al lugar del Sol Naciente
—Kara, despierta—le diría la señora a Kara quien iba dormida, limpiando un poco de baba de su boca
—Estoy despierta—le diría Kara limpiándose rápidamente causando una leve risa en la señora
Mientras que en la ciudad a la que la familia llegó, en un departamento 5 chicas también habían llegado desempacando sus cosas
—Se ve que papá invirtió bien—diría una de las 5 chicas viendo el departamento

—Estoy tan cansada por el viaje—diría otra tirándose sobre el sillón

—Y a mí ya me dio hambre—diría la quinta de ellas, yendo a la cocina abriendo el refrigerador
Por su lado, la familia Danvers habría llegado al departamento de un edificio diferente
—¿Y qué tal?—preguntó el señor Danvers dejando sus maletas en el suelo
—Es increíble—diría Kara viendo el departamento para luego usar su súper fuerza y cargar sus maletas para ir a su nuevo cuarto
Al llegar a su habitación, Kara dejó las maletas en el suelo y se tiró en la cama a dormir tras sus horas de vuelo, mientras Kara dormía, el señor Danvers recibió una llamada del trabajo para la noche
Al caer la tarde, Jeremaya estaría listo para irse
—Mucha suerte—le diría Claudia
—Puede que salga tarde, no me esperen despiertas—les diría Jeremaya mientras salía del departamento
Cuando él se fue, las 2 irían a sentarse al sillón para ver televisión juntas
—Por estar desempacando no preparé nada, ¿te parece si pido una pizza?
—¿Cuándo te he rechazado una pizza?—le diría Kara con diversión mientras que Claudia hacía el pedido
Tiempo después, las 2 estarían viendo televisión mientras comían
—Hace un rato busqué escuelas para que puedas ir, vi una que queda cerca de aquí
—Supongo que no me iba a librar de la escuela—le diría Kara riendo levemente
—Claro que no señorita, estás no son vacaciones—le diría Claudia riendo junto a Kara
La semana pasaría con normalidad donde la familia se adaptó a su nueva rutina, con Kara yendo a su nueva escuela presentándose con sus nuevos compañeros, al llegar la hora del almuerzo, la chica estaría haciendo fila y cuando tuvo su comida, la chica iría a sentarse a una mesa vacía, cuando se fue quien estaba detrás de ella se acercó para hacer su pedido, pero quitando cosas para que sea más barato

Al tener lo suyo, el pelinegro iría a sentarse a la mesa en la que siempre comía, pero cuando iba a poner su charola en la mesa, chocaría con la de otra persona

—Yo llegué aquí primero, hay otra mesa vacía—le diría la pelirroja de forma cortante
—Yo siempre vengo a comer aquí—le diría el pelinegro a la defensiva
—De hecho yo llegué primero—les diría Kara quien comía tranquilamente
Por orgullo, ambos chicos se sentarían en la misma mesa, con la pelirroja al lado del Kara
—Vaya, Uesugi sentado al lado de 2 chicas lindas—comentaron algunos de los estudiantes que pasaban, comentario que molestó al pelinegro quién solo se puso a repasar sus apuntes
—Oye, eso es de mala educación, comer mientras comes—le reclamó la chica
—Solo estoy repasando—le diría el chico sin quitarle la mirada a sus apuntes
—Debes estar desesperado—le diría la chica tomando el examen que el pelinegro dejó a la vista—Uesugi Futaro con una puntuación de....¡¡¿100 puntos?!!
—Ay no, que vergüenza—decía Futaro fingiendo estar apenado
—¡Me lo mostraste apropósito!—le reclamó la chica con un puchero
—Aunque fuiste tú quien lo tomó—pensaría Kara estando al margen de la conversación
—No quiero admitirlo, pero no soy muy buena estudiando, como nos sentamos juntos ¿Qué tal si me ayudas a estudiar?
—Todo estaba muy bueno—decía Futaro levantándose
—Espera, ¿solo comerás eso? puedo compartir de lo mío
—No quiero, pediste demasiad, vas a engordar a este paso—le diría Futaro fríamente para luego irse
—¡Eres un patán!—le diría Itsuki molesta por el comentario para luego sentarse—lamento eso
—Descuida, ese tipo tampoco es que no haya hecho nada para que le dijeras eso, Kara Danvers
—Nakano Itsuki—se presentó la pelirroja calmándose un poco—¿eres extranjera?
—Si, vengo de ciudad Nacional en Estados Unidos, vine a Japón hace una semana por el trabajo de mi padre, este es mi primer día aquí
—Que curioso, este también es mi primer día, ¿y a qué se dedica tu padre?
—Es científico en Laboratorios STAR, le ofrecieron un trabajo en una división que hay en Japón para el estudio de los meta humanos que aparecieron hace meses por el incidente del Acelerador de Partículas
—Eso es impresionante
Las 2 chicas siguieron platicando hasta el final del descanso, sorprendiéndose al ver que terminaron en el mismo salón, pero la sonrisa de Itsuki se borró cuando vio que estaría con Futaro en el mismo salón
Cuando el primer día de clases de la chica terminó, Kara estaría caminando a su departamento cuando recibió un mensaje de Claudia
—Tu padre estará en el trabajo hasta tarde y yo estoy atorada en el metro, llegaré algo tarde
—Kara respondió al mensaje y siguió su camino
Cuando Kara llegó a su departamento, lo primero que hizo fue echarse en el sillón prendiendo la televisión para entretenerse, pero cuando estaba pasando un rato tranquilo, lo que miraba fue cambiado por el canal de noticias
—Se contiene el aliento por el incidente del metro, una falla a provocado que el metro vaya sin control
Kara se levantó recordando que Claudia le dijo que estaría en el metro, tomó el control para subir el volumen pero por no controlarse lo terminó aplastando, iría al balcón, pero pensaría bien
—Si uso mis poderes, quedaría expuesta ante el mundo—lo pensaría, pero el querer salvar a su madre adoptiva y a todos esos inocentes la hizo cambiar de parecer—¡al diablo con eso!
Kara saltaría logrando levitar un poco, pero terminó por caer al suelo, rápidamente se levantó ingresando a un callejón corriendo dando saltos logrando levitar por unos segundos hasta que dio uno más alto logrando volar por fin
—¡Estoy volando!—celebró emocionada y asustada al mismo tiempo, pero palmeó sus mejillas con ambas manos—¡concéntrate!
En el metro, Claudia se sujetaba fuertemente de su asiento tratando de mantener la calma, pero cuando vio por la ventanilla, quedaría helada al ver a Kara volando a su lado logrando igualar la velocidad del metro
—¿Kara?—decía Claudia sorprendida, Kara la vio dando un asentimiento aumentando su velocidad
La chica se puso frente al metro sujetándolo con sus manos y enterró sus pies en las vías tratando de frenarlo pero era empujada
—¡¡Yo puedo, yo puedo!!—se decía así misma para motivarse, pero al ver hacia el frente, vería que estaban cerca de la estación—¡¡ay carajo!!
Kara separó los pies de la tierra empezando a empujar el metro con todas sus fuerzas, logrando irlo frenando poco a poco, llegando a salvo a la estación, Kara se recostó sobre la cabina respirando agitadamente recuperando el aliento, pero al ver el motor chispeando, ella atravesó la ventana con un puño usando su aliento gélido para congelarlo
La Kriptoniana se puso de pie frente al tren, acomodando su cabello para que le tape el rostro, las personas presentes verían todo impresionados y Claudia bajó del tren viendo a Kara, el silencio se rompió cuando todos aplaudieron y corearon a Kara por sus acciones, pero ella solo vio a su madre adoptiva quien le sonreía, Kara se impulsó para despegar a súper velocidad perdiéndose en el cielo
Un tiempo después
—Se especula que se pudieron haber perdido varias vidas de no ser por una extraña mujer que detuvo el tren exhibiendo habilidades como los meta humanos avistados hace meses, la identidad de la mujer aun es desconocida—era de lo que se hablaba en las noticias
Kara ocultó su rostro en la almohada ahogando un grito emocionado mientras pataleaba en el sillón al ver que era tendencia en las noticias, la puerta se abrió siendo Claudia a lo que Kara se acercó
—Lamento haberme ido, pero no quería exponerme más de lo que debía—le diría Kara
—¿Y tú estás bien?—le preguntó Claudia poniendo sus manos en los hombros de su hija adoptiva
—Acabo de detener un tren con las manos desnudas, ¿tú qué crees?—le diría Kara con diversión Jeremaya llegaría
—¡¿Estás bien?!—diría yendo a abrazar a su esposa
—Estoy bien—le afirmó Claudia devolviendo el abrazo
—Bien hecho—le diría Jeremaya abrazando a Kara
—Mi pequeña es una heroína—diría Claudia uniéndose al abrazo
Pero la palabra “heroína” se quedó en la mente de Kara
En la noche, Kara no podía dormir recordando lo que hizo en el metro, y la sensación que tuvo durante ese momento, sintiendo una extraña sensación de hacer algo, Kara se levantó de su cama y fue a la mesa de su cuarto prendiendo la luz, tomaría un papel y un lápiz dibujando el símbolo de la casa El
—¿De verdad lo estoy considerando otra vez?—se preguntó así misma tras tener una idea
Continuara...