PRÓLOGO
Mi vida no era diferente a la tuya o la de tu mejor amigo o el chico que vive al lado.
Mi vida era casi perfecta, las fiestas y los amigos están en segundo lugar
Aunque ellos quedaron atrás.
Pero entonces te preguntarás qué está en primer lugar en mi vida o quizás en la tuya.
Bueno, en primer lugar está mi familia y mi carrera, al menos eso pensé hasta que lo conocí a él y así como sus grandes ojos grises me recordaban a la luna llena, más que la luna era casi un lobo, su barba y cabello desaliñado, mirada desafiante y voz enronquecida se convirtió en mi peor enemigo cada vez que me iba a la cama.
¿Por qué?
Lo sabrás más adelante, quizás esta historia no tenga un final feliz o tal vez sí, pero lo irónico es que no creo en los finales felices.
Pregúntenle a él.
Al menos en eso coincidimos.
Pero volvamos al inicio, mi vida no estaba de cabeza, y no es que todo sea perfecto, es que la carrera que elegí me da la libertad de poder analizar y entender todo a mi alrededor, pero lo divertido es que no me daba cuenta de lo dañino que tenía a mi alrededor, y no estoy hablando de fiestas o nuevos amigos y mucho menos la relación con mi novio de dos años.
¿Por qué?
Te adelanto un poco, es gracias a él nuevamente.
Ya no puedo decirte más, no es que espere un final feliz, no te puedo prometer eso, solamente espero que nunca me dejes tú también y no podamos descubrir juntos por qué en mi vida ya no existe un primer y segundo lugar de prioridades… cuando lo pierdes todo simplemente ya no te queda ninguna.