Capítulo 1
Un pasillo oscuro y una pared de sangre, olor nefasto que pudre mi vida y carcome mi alma, si la culpa tuviera un olor... ciertamente sería este.
A lo lejos veo su silueta, aún si es una decisión egoísta decido perseguirle, sin darme que cuenta que al mirar atrás el infinito pasillo ahora era solo un muro, así fue...tome decisiones sin vuelta atrás.
Un paisaje igual, mismas personas, la rutina nunca cambia, siempre esperando un pequeño cambio...algo que le dé sentido a tus propias acciones. Tan sólo somos viles cascarones con metas y creencias impuestas ¿Acaso vale la pena esforzarse tanto por algo que al final te dejará vacío?
El monótono bullicio de la calle y vidas visiblemente ajetreadas solo hacen confirmar sus pensamientos, mira con indiferencia su reloj, inhala lentamente con pesadez el humo de su cigarrillo y deja escapar entre sus labios...el último suspiro de libertad .
Al recordar tiempos pasados aunque sean tristes siempre viene a la mente un paisaje vivo un cielo como nunca en su total expresión ya sea que llorara o riera contigo, ahora solo es algo gris casi blanco, ni azul ni tormentoso...solo ahí, como si estuviera detenido en el tiempo, un bucle sin fin.
Con calma se gira del balcón para entrar en el gigante edificio que contrasta con la ruidosa vida de afuera, un inmenso pasillo con ventanales de su misma magnitud le espera, da unos cuantos pasos con desidia y se detiene para contemplar el cielo a través del cristal.
¿La belleza estaba en el mundo o en nuestra mirada?
¿Somos víctimas de las circunstancias o tenemos el poder de crear nuestra realidad y el peso de haberla perdido?
Retoma su avance por el pasillo con pasos lentos y pesados, dejando que su elegante gabán oscile al compás de su caminar.
¿O acaso solo seguimos un camino ya impuesto?