El Texto Maldito

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Summary

Un texto que no debería existir. Una historia que parece escribirse sola… y alimentarse de quien la lee. A veces, el verdadero horror no está en lo que se cuenta… sino en lo que despierta.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1

“—Si lo encontrase, todas las preguntas de la vida serán contestadas…aquellas que ni siquiera los eruditos saben responder—”

Esas fueron las últimas palabras que recuerdo de él. Aunque los rumores fueran ciertos sería imposible. No hay un texto maldito, o eso es lo que creía…hasta ahora. Mi mentor y amigo había fallecido hace más de un mes y sin embargo, su repentina muerte dejó la enigmática pregunta “¿Qué fue lo que ocurrió?”

Sus amigos y algunos familiares envidian lo que yo llamaba, elocuencia, ellos lo llamaban parlanchín. Por mi parte, lo escuchaba, tomaba nota mental de cada consejo que me dio y los que aplicaba me funcionaban en gran parte de mi vida laboral.

Lo que más recuerdo era nuestro tema de conversación; el único tema de conversación que teníamos en los últimos tiempos. Debo aclarar que el último tiempo que pasé con él fue un año antes de todo esto, ya que por mi trabajo debía viajar a otro país.

Mi jubilado amigo se obsesionó con un rumor muy poco conocido, dejándolo casi “fuera de sus cabales”. Las últimas veces que lo vi, siempre repetía lo mismo.

“—Sigo sin entender qué es lo que quieres encontrar…es solo un rumor—

—No lo es, créeme muchacho que esto es verdadero.

—Digamos que te creo…todo incluso lo del supuesto texto…como es que nadie sabe dónde esta pero saben su contenido?...acaso se trata del famoso y absurdo necronomicon?

—No no, claro que no. El Necronomicon es una guía, es conocimiento del cosmos primigenio. Esto es totalmente diferente. Hablo de conocimiento, de respuestas que revelaban cosas malditas…Imagina poder saber que pasara con tus nietos—”

No niego que la idea parecía interesante. ¿Quién no quisiera saber las verdades de la vida? o ¿el destino que nos espera?

Pero me temo, ya de vuelta en mis tierras natales. Me siento cómo un extraño sin la compañía de alguien de mi círculo íntimo. El era todo lo que me quedaba de mis años de “febril escritura”

Sin embargo escribo esto, para relatar los hechos extraños y revelaciones que por parte de mi mentor y últimas, hechas por mi.

El primer hecho, es el mencionado anteriormente. El deceso de mi mentor, fue tan enigmático, que la investigación sigue abierta, debido a que en los últimos días a la muerte de mi amigo. Un hombre desconocido, había comenzado a frecuentar la casa de él. Se cree que alimentó los delirios del anciano a tal punto, de provocar la “accidental muerte”. Dichos delirios se enfocan cada vez más en el texto, que según un familiar el hombre logró poseer por un breve periodo.

Y aunque, con permiso de la familia, escudriñe en toda la casa y rincones más pequeños, no di con ninguna página o libro fuera de lo común.

Este enigmático hombre, estaba bajo vigilancia hasta que la policía lo derivó a la clínica médica donde él residía, debido a su inestabilidad mental e inimputabilidad…parece que anteriormente había asesinado, aludiendo que una voz le pidió alimento…eso causó un escalofrío en mi ser, porque por lo que sabía. El anciano estaba intacto.

Pero cómo un buen reportero y escritor, me las arregle para tener una entrevista con él. Para mi sorpresa, al entablar conversación con el mencionado.

La charla fue tan amena que había olvidado mis intenciones, hasta que su expresión serena cambió drásticamente. Había comenzado a observarme cómo si fuera una presa, se relamía los labios una y otra

vez mientras que su sonrisa se ensanchaba.

“—el te eligio—”

Cuando pregunté a quien o que se refiere, comenzó a repetir lo mismo.

En cuanto a lo sucedido después de esas palabras, seré muy breve. Me atacó,

Aun pienso en él, en cómo sonreía y babeaba, mientras era arrastrado por los guardias. Sus gritos eufóricos aun resuenan “—¡alimentalo, alimentalo o te comerá!—”.

Fuese cual fuese su intención, jamás la sabré.

Después de eso, pasé los siguientes días sumidos en investigaciones que llevaban al mismo lugar. He aquí los hechos que descubrí, gracias a una investigación de mi mentor.

Mientras que yo estaba en el extranjero, mi amigo había comenzado una ferviente investigación sobre los allegados al texto maldito

En dicha investigación demostraba que ciertas personas, que habían tenido el texto en su posesión, tuvieron drásticos cambios en la personalidad, sumiéndose en un estado de alerta y obsesión extrema por el tema en cuestión, tan extrema que hubo algunos que llegaron a cometer asesinatos donde alegaban que “debian alimentarlo”

Tanto ellos, cómo mi amigo en sus últimas notas. Describe cómo las voces le repetían una y otra vez que debía alimentarlo. Lo repetía incesantemente, pero no decía a que debía alimentar,¿acaso debía alimentar al texto? eso sería imposible ... .aunque para mi sorpresa, me encontré consultando el Necronomicon.

Entre más me adentraba descubría el pasaje sobre Yog-Sothoth, entre más leía…mas temía.

¿Acaso el texto maldito, estaría ligado a Yog-Sothoth?

Eso no sería posible, aunque para este punto.

Mi mente, mis sentidos, me jugaban una muy mala pasada. Porque comencé a escuchar susurros mientras leía, tales susurros eran leves…muy suaves, me decían “—alimentame, alimentame—”.

¿qué me estaba pasando?

Perdí la cuenta del tiempo, en cuanto comencé a escuchar las voces. Les pregunté por el alimento, a que alimentar y solo repetían una y otra vez “alimentame”, enloquecía cada segundo que pasaba.

Hasta que un día, se callaron por un tiempo…porque frente a mi, a mis pies: el texto maldito descansaba. Era un libro tan viejo parecía húmedo; estaba sostenido por correas de cuero y sus páginas amarillentas, se movía levemente ....

Lo sostuve con la devoción que él se merecía, para que pudiera respirar.

Lo contemplé, y con cuidado, comencé a abrir sus páginas húmedas...

Creerían si les digo que me horrorice al ver su contenido, hablaba del pasado, del futuro…y del maldito presente. Pero no toda la raza humana, no no…de algo mucho peor. Habla de este momento exacto.

Mientras más me apresuraba a leer, podía sentir cómo el libro vibraba en mis manos.

Con pavor lo alejé de mí, y las voces volvieron a demandar, pero cada vez más alto, sentía que mi cabeza estaba apunto de estallar.

Mis ojos se clavaron en el cielo estrellado, mire el libro y sentía que respiraba, sentía que las voces vienen de ahí.

“—Alimentame, Alimentame—” gritaba una y otra vez.No sabía qué darle. No sabía que debía hacer.

Comencé a temblar, mis ojos cansados comenzaron dejar que las lágrimas descendieran.

Volví a tomar el libro, leí las últimas líneas…temblé pero lo dejé a un lado.

Y así comencé a escribir esto.

No es una carta, no es una confesión.

Pero las voces dejaron de gritar, solo susurraban.

La tinta aún no se ha secado, y la última página se ha completado.

Si estás leyendo esto, entenderás por qué el texto no se encuentra en mis manos.

Esta es mi última advertencia: no pienses en él, no lo busques, no lo nombres.Ignora incluso la idea de su existencia, si es que puedes…porque una vez que hayas terminado de leer esto, me temo que ya eres parte de ello.

FIN