La sombra
Hay momentos en los que me pierdo dentro de mi propia mente.
Me pregunto dónde estoy realmente, pero lo único que encuentro es una sombra.
Oscura. Silenciosa. Creciendo dentro de mí.
Siento que me controla... mientras todo lo que soy se desvanece lentamente.
Es extraño: mientras más sufro, más fuerte se vuelve.
Y mientras más quiero tomar el control de mi vida, más me doy cuenta de que nunca la he tenido.
Como si no estuviera aquí para vivir mi propia historia...
sino la que otros imaginaron para mí.
Y entonces me pregunto...
¿alguna vez esta vida fue realmente mía?
He aprendido a contenerme, a callarme, a no herir a los demás...
pero nunca me pregunté cuánto me estaba destruyendo eso por dentro.
¿Me detuve por ellos... o por miedo a descubrir quién soy en realidad?
A veces siento que mi verdadero yo se esconde... observando...
aprendiendo las debilidades de los demás...
esperando el momento adecuado.
Y eso me asusta.
Porque no sé si soy buena...
o si solo finjo serlo.
No sé cómo se siente estar "bien".
Porque dentro de mi cabeza habitan pensamientos que no entiendo,
ideas oscuras que me hacen cuestionar todo lo que soy.
Entonces surge la pregunta que más me aterra:
¿y si esta... es mi verdadera cara?
Con el paso del tiempo, empiezo a darme cuenta de algo que me asusta aún más:
parece que me alimento del dolor de los demás...
pero mi oscuridad se alimenta de mis propios miedos.
Y ahí es donde comienza la guerra.
Entre ella... y yo.
Pero hay algo que me duele aceptar:
casi siempre soy yo quien pierde.
Porque ella me conoce.
Sabe todo de mí.
Cada herida. Cada debilidad.
Hay personas que me dañaron... incluso sin darse cuenta.
Pero mi oscuridad no lo ve así.
Ella susurra una sola palabra: venganza.
Y mi corazón... intenta responder: no.
Entonces me quedo atrapada entre lo que está bien
y lo que el dolor quiere que haga.
Nunca he explotado...
no porque no pueda,
sino porque tengo miedo de no poder detenerme.
Miedo de no medir mi propia fuerza.
En mi mente creo escenarios...
donde hago daño, donde me desquito, donde gano.
Y lo peor es que, por un momento...
eso se siente bien.
Pero entonces vuelve la duda:
¿qué dice eso de mí?
¿Estoy rota...
o solo cansada de contener todo lo que nunca pude sacar?
A veces temo que todo dentro de mí esté corrompido...
que la venganza solo esté esperando el momento perfecto para salir.
Y si ese día llega...
no sé si seré capaz de detenerme.
Ahora estoy hundida en mis pensamientos.
La sombra me susurra:
"es momento de dejarme tomar el control... déjame decidir por ti."
Pero mi corazón responde, casi como un eco débil:
"lucha... tú tienes el control de tu destino."
Y entonces vuelvo a dudar.
¿Es realmente mi destino...
o el de la persona que otros crearon para mí?
Porque toda mi vida ha sido complacer a los demás,
dejar mi alegría en segundo lugar.
Y ahora no sé si eso es lo que me está rompiendo...
o lo único que me mantiene en pie.
Quisiera que esta sombra desapareciera,
que todo este dolor se destruyera...
solo para saber cómo se siente estar en paz.
Pero si eso no es posible...
entonces, ¿qué está pasando conmigo?
¿Estoy jugando con mi propia mente...
o estoy perdiéndola?
A veces siento que estoy en un sueño.
Otras veces, que esta es la realidad...
pero no logro distinguir la diferencia.
Duele...
como un rasguño profundo, invisible...
que nadie puede ver,
pero que no deja de arder.
Entonces solo queda una pregunta:
-Sombra... dime... ¿qué soy?








