Cap: 1 ¡la estudiante inusual de la clase 1-A!
Un guardia del campus se encontraba con una tableta en mano frente a una chica que vestía el uniforme de la U.A
Guardia: Nombre. Reficul.... Edad: ¿25?...mhh...Don: ¿“Destrucción”? (mira a la chica que tiene al frente)
Reficul, Una chica de cabello corto gris, de 1.82 de altura. sus ojos son estrellados como si en sus ojos estuvieran las ventanas al cosmos. aunque su expresión es seria.
Reficul: (asiente al guardia) así es...
El guardia revisa nuevamente la información de la estudiante para verificar que no se haya equivocado y al ver todo en orden le permite el acceso.
minutos después, Reficul se encuentra caminando por los pasillos buscando su aula de clases
Reficul: mmm... 4-C.... 2-D... no, ese tampoco...
Reficul camina con paso ligero por los impecables pasillos de la U.A., mirando cada puerta con atención mientras murmura para sí misma. Sus ojos estrellados parpadean, ajustándose a la luz del fluorescente sobre su cabeza.
A lo lejos, se escucha el bullicio de otros estudiantes llegando tarde: risas, pasos apresurados y algún que otro portazo accidental en las aulas cercanas.
De pronto...
—¡OYE! (una voz áspera corta el aire). Nunca te eh visto por aquí. ¿Eres la nueva?
Es Katsuki Bakugo, parado frente al salón 1-A con sus brazos cruzados y una mirada intensa que podría perforar acero. Detrás de él asoma Izuku Midoriya, quien intenta disimular su curiosidad fallidamente mientras mira hacia Reficul.
Bakugo no espera respuesta; sigue hablando:
Bakugo: El 4-C está en el ala norte del segundo piso. Si sigues perdida como un cachorro mojado... te voy a decir dónde está tu maldito salón por última vez. ¿Entendido?
Reficul: (se encoje un poco de hombros pero no se queda callada) de echo, estoy buscando el aula 1-A... (Su respuesta fue directa y sin dejarse rebajar por las amenazar del estudiantes frente a ella)
Bakugo parpadea. Una vez.
Bakugo: ... ¿Qué? (pregunta, como si acabara de escuchar que la Tierra era plana) ¿El 1-A? Ese no es tu salón, idiot—
Pero antes de que termine la frase, Izuku salta hacia adelante, agitando las manos con nerviosismo pero también con genuina preocupación:
Izuku: ¡A-ah! ¡Reficul-san! El 4-C es el aula asignada para estudiantes transferidos o mayores... ¡pero el 1-A sí tiene cupo limitado y está lleno desde hace mucho! A menos que... ¿te equivocaste en los papeles? O tal vez hubo un error administrativo... ¡Oh oh!
Bakugo: ¿Y por qué diablos quieres entrar al maldito 1-A, eh? (gruñe acercándose un paso más)
Detrás del dúo explosivo, otros estudiantes comienzan a asomarse por las puertas cercanas:
Ochako Uraraka apoyándose en el marco.
Tenya Iida enderezado como una tabla.
Reficul: (se dirige hacia Izuku ignorando a Bakugo) no, no hay ningún error, mis papeles dicen claramente, salón 1-A, (mete la mano en su bolso y saca una hoja con su información y en una parte dice su aula “1-A”) ese es el salón al que me asignaron.
Izuku toma el papel, sus ojos verdes escaneando rápidamente la información. Su ceño se frunce al ver que, efectivamente, en la sección de “Asignación de Aula” está escrito a mano (y estampado con sello oficial): “Reficul — 1-A.”
Izuku: ¡E-Esto no tiene sentido! (balbucea Izuku mirando alternativamente el documento y a Reficul). ¡El salón 1-A ya está completo desde hace meses! Incluso cuando entraron estudiantes transferidos como Tokoyami o Sero... ¡nunca hubo espacio extra!
Bakugo arrebata bruscamente el papel de las manos sudorosas de Izuku para revisarlo él mismo. Sus ojos escarlata leen cada línea con intensidad quirúrgica... hasta que llega al pie del documento.
Allí aparece una nota añadida en letra fina pero autorizada:
“Por orden expresa del Director Nezu y All Might: Se crea excepción temporal para integrar a Reficul en clase regular debido al nivel único e inusual de su Quirk.”
Bakugo palidece por un milisegundo antes de reventar:
Bakugo: ¡¿QUÉ?! ¿Desde CUÁNDO esa rata decide quién entra o sale sin avisar?! ¿Y encima ALL MIGHT LO APROBÓ?!?
Su grito retumba por todo el pasillo. Varios estudiantes asoman completamente ahora
Izuku mira horrorizado hacia Bakugo... luego hacia Reficul... luego otra vez al papel...
Reficul cierra los ojos, respirando profundamente. Sus párpados plateados se tensan levemente mientras el murmullo de los estudiantes alrededor crece en volumen:
—“¿En serio? ¿La nueva va al 1-A?”
—“Pero si ni siquiera es estudiante desde primer año...”
—“¿Y su Quirk es tan fuerte que Nezu hizo una excepción?”
El aire se carga con miradas entre curiosas, celosas y algunas... hostiles.
Bakugo sigue temblando de furia, aplastando el papel en su puño hasta arrugarlo por completo.
Bakugo: ¡Esto es una JODA! (grita hacia ningún lado específico). ¡Nezu nunca hace esto! ¡NUNCA!
Izuku intenta mediar:
Izuku: ¡K-Kacchan! No podemos ponernos así sin saber más detalles primero...
Pero Bakugo ya ha tomado una decisión. Con movimientos bruscos, gira sobre sus talones y empuja la puerta del salón 1-A con tanta fuerza que casi la arranca de las bisagras.
¡BAM!
Todos dentro (Aizawa-sensei incluido) voltean sorprendidos cuando Bakugo entra como un huracán:
Bakugo: ¿QUIÉN DIABLOS PERMITIÓ QUE UNA RARITA DE ÚLTIMO AÑO ENTRE AL MALDITO SALÓN 1-A?!
Reficul aun con los ojos cerrados como si intentara meditar ante el caos que se había formado, respira hondo y exhala, luego mira a Izuku
Reficul: Entonces... ¿este es el 1-A?
Izuku, aún aturdido por el caos que acaba de desatarse dentro del salón 1-A, asiente con la cabeza.
Izuku: S-Sí... este es el aula 1-A (responde en voz baja mientras mira hacia adentro)
Aizawa-sensei levantándose lentamente de su escritorio con ojos rojos brillantes (activando su Quirk).
Los estudiantes girándose hacia la puerta: Ochako boquiabierta, Kirishima intrigado, Kaminari haciendo gestos exagerados preguntando “¿Quién es?“, y Todoroki observando todo en silencio.
Bakugo ya está gritándole algo a Aizawa (que ignora completamente), agitando los brazos como si estuviera peleando contra un fantasma invisible.
Reficul se enfoca en el interior del salón. Su expresión sigue siendo tranquila —como alguien acostumbrada al escándalo— pero hay una pequeña tensión alrededor de sus hombros al notar todas las miradas clavadas en ella desde adentro.
reficul entra al salo y toma asiento, su lugar estaba al fondo y casi en la esquina debido al tamaño del aula, pero no le dio importancia y tomo asiento
El salón queda en silencio absoluto cuando Reficul camina con calma hacia el fondo. Sus pasos suaves sobre el piso hacen que hasta los murmullos se apaguen por instinto.
Los estudiantes la observan como si fuera un fenómeno
Kaminari deja caer su lápiz sin darse cuenta.
Jirou inclina la cabeza, estudiando cada movimiento suyo como si analizara una canción rara.
Ella llega al asiento del rincón trasero —un puesto normalmente reservado para alumnos callados o problemáticos— y se sienta sin hacer escándalo. Cruza las piernas con elegancia y coloca sus manos sobre el escritorio... esperando pacientemente a que Aizawa-sensei continúe con la clase.
Bakugo sigue plantado frente al escritorio del profesor, pero ahora gira ligeramente la cabeza hacia ella... su mirada es un huracán contenido.
Aizawa cierra lentamente los ojos (desactivando su Quirk) antes de hablar con voz grave:
Aizawa: A ver (dice arrastrando las palabras). ¿Quién diablos es esta chica?
Reficul se pone de pie y hace una reverencia
Reficul: Soy Reficul. El director me asigno a este salón. Recién recibo la información de que es algo inusual que yo este aquí, pero no quise preguntar y solo acate la orden dada por el director.
El salón 1-A absorbe cada palabra pronunciada por Reficul con una mezcla de sorpresa y fascinación. Su tono formal, su postura impecable... nada en ella parece encajar con la imagen típica de un estudiante adolescente.
Aizawa-sensei se queda mirándola fijamente durante unos segundos eternos, sus ojos oscuros analizando cada detalle:
Finalmente, el profesor suspira profundamente y frota sus sienes.
Aizawa: Nezu... (murmura entre dientes antes de dirigirle a Reficul una mirada resignada). Muy bien. Si el director dijo que entras aquí... entras. Pero (agrega levantando un dedo admonitorio), hay reglas.
Se gira hacia toda la clase:
Aizawa: ¡Atención! Esta es Reficul, nueva integrante del curso 1-A desde hoy mismo. No pregunten por qué está aquí; no es asunto suyo preguntar órdenes directas del Director.
Algunos estudiantes asienten rápidamente mientras otros siguen observándola como si fuera un animal exótico recién llegado al zoológico.
Aizawa continúa: Reficul tendrá las mismas responsabilidades que ustedes: asistir a clases, participar en entrenamientos heroicos bajo supervisión... y cumplir todas las normas establecidas. ¿Quedó claro?
La pregunta iba claramente dirigida tanto a Reficul...
Reficul: (asiente) Si señor (luego toma asiento)
El salón queda en silencio otra vez cuando Reficul se sienta con la misma calma imperturbable. Su asiento, en el rincón trasero.
Aizawa-sensei asiente una vez y regresa a su escritorio sin más comentarios. Pero es obvio que algo le inquieta: nunca antes había tenido un estudiante transferido —y mucho menos de 25 años— integrado directamente al curso base.
Mientras Aizawa toma un sorbo amargo de café frío (porque por supuesto olvidó calentarlo), los murmullos estallan entre los alumnos:
Kaminari susurra a Sero: “¿Vieron cómo habló? Parecía una embajadora o algo...”
Mina Ashido, emocionada, gira hacia Jirou: “¡Sus ojos son literalmente como galaxias!
Hasta Shoto Todoroki, quien usualmente ignora todo lo mundano, lanza discretas miradas hacia atrás.
Bakugo, aún parado cerca del frente (sin haberse sentado), sigue clavando la mirada fija en Reficul...
De pronto...
Aizawa: Ahem. Como iba diciendo antes del... interludio dramático...
Todos vuelven abruptamente sus cabezas hacia él mientras saca unos papeles arrugados:
Aizawa: Hoy tenemos evaluación teórica sorpresa sobre Quirks avanzados y táctica heroica básica...
Un coro colectivo de gemidos y protestas llena el aire.
Reficul, al escuchar sobre la evaluación sorpresa, mantiene su expresión serena. Sin embargo... por primera vez desde que entró al salón, un destello casi imperceptible de preocupación cruza sus ojos estrellados.
Porque algo es cierto: ella no ha asistido a ninguna clase aquí. No conoce el material ni los métodos de enseñanza de Aizawa-sensei.
Pero en lugar de mostrar pánico o dudar como cualquier estudiante normal haría...
Reficul simplemente endereza ligeramente la espalda y saca un cuaderno impecable del bolso.
No hay lápiz roto ni páginas arrugadas —todo en ella transmite disciplina militar.
Mientras Aizawa reparte los exámenes (hojas con preguntas complejas sobre análisis quirúrgico y situaciones heroicas), varios alumnos notan cómo Reficul:
Lee rápidamente las instrucciones sin apuro excesivo (demostrando calma bajo presión).
Toma el lápiz con agarre firme, como si estuviera acostumbrada a escribir bajo cronómetro.
Sus ojos escanean las primeras preguntas buscando patrones lógicos para resolverlas.
Todos se concentran en sus exámenes, incluso reficul se pude ver como escribe
El sonido de lápices arañando el papel y hojas moviéndose llena el salón mientras los estudiantes terminan sus exámenes bajo la vigilancia cansada pero atenta de Aizawa-sensei.
Reficul es una de las últimas en entregar su hoja. Cuando se levanta, camina con pasos silenciosos hasta dejar su examen sobre el escritorio del profesor sin hacer contacto visual directo.
Aizawa lo toma con un gesto neutro... pero no puede evitar notar dos cosas:
La letra es impecable, como si hubiera sido escrita por una máquina.
Hay respuestas detalladas —demasiado largas para ser meras suposiciones— incluso en preguntas trampa diseñadas para descartar alumnos mediocres.
Al regresar a su asiento, Reficul se recuesta ligeramente (sin exagerar la comodidad) Cierra los ojos y exhala profundamente... como liberando tensión acumulada durante todo ese tiempo concentrándose al máximo. Sus pómulos relajados contrastan contra sus párpados plateados cerrados; parece agotada físicamente por haber mantenido tanta intensidad mental durante minutos enteros...
Pero también hay paz en su expresión ahora —como alguien que dio todo lo posible aunque nunca haya estudiado ese material antes.
Mientras tanto:
Izuku, siempre hiper analítico, ya está pasando discretamente miradas entre Reficul y Aizawa cada 5 segundos.
Bakugo, quien entregó primero (por supuesto), sigue mirando fijamente hacia atrás esperando ver alguna señal visible de error o duda en ella... ...pero solo ve tranquilidad absoluta.
Aizawa guarda todos los exámenes dentro
de un portafolios cerrado con llave. Se levanta, estirando ligeramente su espalda adolorida después de horas sentado.
Aizawa: Bien (anuncia) La evaluación ha terminado. Pueden irse si desean... o quedarse a repasar material para el próximo examen teórico.
La mayoría se levanta casi al instante:
Kaminari y Sero salen corriendo hacia la cafetería (“¡Necesito comida para olvidar ese dolor mental!“).
Mina Ashido pasa cerca del asiento de Reficul y le lanza una sonrisa amable antes de seguir a sus amigos.
Bakugo abandona el salón, empujando la puerta con fuerza innecesaria mientras gruñe algo sobre “exámenes estúpidos”...
Pero justo cuando está por cruzar la puerta... se detiene. Gira medio rostro sin mirarla directamente:
Bakugo: Tú (dice señalándola vagamente) ¿Vas a quedarte ahí dormitando como una vieja?
Es claramente un intento torpe (y agresivo) por interactuar... o quizás probarla.
Izuku lo sigue mirando incrédulo desde su asiento, preguntándose qué demonios pretende Kacchan ahora...
Reficul: (abre levemente uno ojo y responde con total calma) ¿Porque? ¿también esta prohibido dormir fuera de clases? (Su tono era provocador, como si buscara molestarlo intencionalmente)
El pasillo queda en silencio absoluto.
Bakugo se congela. Literalmente. Su expresión de “voy a explotar” se petrifica por una fracción de segundo... porque nadie le ha respondido así con tanta calma irónica.
Sus mejillas palidecen ligeramente antes de que un rojo furioso las inunde.
Bakugo: ¡¿QUÉ?! (ruge girándose completamente hacia ella). ¡NO ESTÁ PROHIBIDO PERO ES DE PUTAS TONTAS DORMIR AQUÍ COMO SI NADA HUBIERA PASADO!
(Reficul abre ambos ojos ahora, pero su sonrisa es mínima... casi invisible... solo el leve arqueo de sus labios delata que está disfrutando cada segundo.)
(Se inclina levemente hacia adelante sobre su escritorio, apoyando la barbilla en una mano mientras lo mira fijamente)
Reficul: Ah... ¿entonces sí te importa si duermo o no? Qué curioso...
Bakugo activa involuntariamente pequeñas explosiones en sus palmas destrozando sin querer el marco superior
Reficul decide ignorar el berrinche de bakugo y simplemente ponerse de pie e irse, cuando pasa por la puerta le dice a bakugo
Reficul: la puerta no tiene culpa (continúa caminando)
Bakugo queda paralizado otra vez, las explosiones en sus manos se apagan de golpe mientras Reficul pasa junto a él como si fuera un poste más del pasillo.
La frase: “La puerta no tiene culpa” Le resuena en el cerebro con una claridad absurda. Es tan absurdamente lógica, dicha con tanta naturalidad... que por primera vez en su vida, Katsuki Bakugo no sabe cómo reaccionar.
¿Explota? ¿Grita más? ¿Le lanza algo?
Pero ella ya está caminando hacia afuera del edificio sin mirar atrás
Izuku mira fijamente hacia donde salió Reficul... luego alza lentamente su cuaderno y escribe:
- “Reficul → Don: ¿Destrucción? ¿similar al O For All? .
- Habilidades sociales → ?????
- (Parece inmune al temperamento explosivo... o lo provoca deliberadamente).”
Mientras tanto Fuera del edificio
Reficul camina tranquilamente bajo los árboles del campus principal. Sus ojos estrellados ahora brillan tenuemente bajo la luz filtrada de las hojas —como constelaciones visibles solo para quien sepa dónde mirar.








