1
🚨 esta historia es para morbosos y pajeros, si eres una persona sana, retírate.🚨
__________________________________________
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Mi nombre es izuku midoiriya, tengo 23 casi 24 años, me gusta analizar y reflexionar sobre cada obra literaria que me resulta interesante en mis tiempos libres y ayudar en lo que pueda a cada persona que lo necesite.
Y lo que me disgusta son los ignorantes y...mi hermana menor...

Su nombre es Hikari midoriya, tiene 16 años, mide 1,55 y cursa el primer año de preparatoria y ostenta la increíble cantidad de 550 mil seguidores en su cuenta de InstaScram y es el único logro que ha conseguido en su vida y que muestra con total orgullo.
Menos mal nació siendo bonita por qué es una completa inútil sin una pizca de razonamiento y compresión.
Ella seria en definitiva, el significado de cada valor negativo que existe en el mundo.
No hay un solo día en donde no desee que su presencia deje de existir por tan solo 5 míseros minutos.
Es increíblemente la persona mas ruidosa, altanera, egocéntrica y estúpida que jamás nunca haya conocido, y lo peor de todo, llevamos la misma sangre...
Para mi fue toda una revelación ver como cambiaba al paso de los años.
Ella anteriormente era la mejor hermana que haya podido tener jamás, pero la muerte de nuestros padres hizo que cambiara drásticamente...más de los que quiero aceptarlo.
Aunque yo estuviera al borde de las lágrimas, aguante las ganas y aceptar el ser el responsable de cuidar a mi hermanita pequeña, no tuve tiempo de llorar ni mucho menos de reflexionar que pasara, simplemente supe en ese momento que ahora yo tendría que tomar el rol de mis padres.
Todo iba normal hasta cierto punto pero nuestra relación se empezó a quebrar cuando cumplió los 15.
Cada noche me pregunto si fui un mal ejemplo o un mal hermano
Nuestros lazos de hermanos inseparables se empezaba a resquebrajar y cada dia hablábamos menos.
Trate de conversar con ella cada que tenía tiempo, pero ella con un solo gesto me apartaba como si fuera una especie de animal queriendo atención de su dueño ocupado.
Hasta ese punto era realmente tolerable su comportamiento de adolescente hormonal, pero al año siguiente...
Cambio de una chica que no quería el cariño que le proporcionaba su hermano mayor, a una que podía no respetarlo y burlársele. no entendía bien por qué este cambio pero simplemente traté de ignorarlo y seguir tratando de hablarlo con élla.
Pero en cambio de recibir palabra llenas de comprensión y seriedad. Recibía miradas de burla y palabras duras.
Y...simplemente dejé de intentarlo, llevaba una vida llena de complicaciónes como para estar todo el pendiente a ella.
Tuve que ser independiente y cuidar de mi hermana a una edad temprana, si no fuera por la tía mitsuki no sé que sería de nosotros ahora mismo.
Todo iba “normal” hasta que en uno de esos días en donde mi hermana salía de fiestas con sus amigas, no pude evitar no hacerlo...la masturbación era algo normal y para alguien que nunca tuvo pareja era la única manera viable de liberar tensiones.
No tener pareja por falta de tiempo y miedo social hizo que la unica manera de sentirme aliviado por al menos 5 minutos sea por medio de la masturbación.
Sin darme cuenta del tiempo que pasé encerrado masturbandome en mi cuarto...
simplemente pasó...
En mi momento más vulnerable y desprevenido...ella...ella había logrado chantajearme...
Esa fue la vez que mi máscara de hermano responsable y estricto. había caído...le roge de rodillas que no haga nada con aquella imagen y ella solo sonreía divertida.
Aunque estaba lleno de pavor y enojo me tuve que contener.
Desde ese momento ella me etiquetó como su “sirviente personal”
Todo comenzó con pequeños recados que no costaban nada, compras leves hasta que llego en un punto en donde actuaba la mayor tiempo de mi día libre como una especie de esclavo sumiso.
Lo acepte sin opción, no podía hacer nada al respecto mientras ella tenía esa fotografía mía...
Ya me estaba acostumbrando a ser el sirviente de Hikari cuando un día...
“¡Ups! Se me resbalo, ¿¡hermanito puedes limpiarlo!?”
Aunque sonará como una petición, era más una orden que otra cosa.
Force una sonrisa y me acerque con un trapo viejo hacia la mancha de jugo de naranja regada por el suelo.
Estar limpiando incado en una rodilla justo frente a Hikari y sus amigos era una sensación peligrosa, sus amigos eran igual o incluso peores que Hikari, así que con tensión presente empecé a limpiar lo más rápido que pude.
Y en eso.
“Uhg...”
Con sorpresa sentí como una mano me empujaba la cabeza para abajo.
“¡Hazlo con tu lengua! ¡Rápido!”
“Creo que es demasiado bakugou-san...”
“¡Oh vamos momo! ¿¡Solo estamos jugando, no es así midoriya!?”
Ni siquiera pude responder pues mi rostro estaba estampado contra el suelo con la mancha impregnadose en mi piel.
Este bastardo infeliz aparte de ser la actual pareja de mi hermana, también era hijo de mi jefa/tia
Las risas resonaban y retumbaban mis oídos incesantes, en serio esto se estaba saliendo de control...
Unos adolescentes...¿¡unos niños me estaban humillando en mi propia casa!?, ¿¡qué tan bajo pudo caer la educación en Japón!?
Esto es muy patético de mi parte...
“¡Míralo! ¡se ve que lo está pasando bien!”
Hikari solo se reía mientras miraba de reojo mientras empezaba a grabarme con burla.
“Esto definitivamente será un buen recuerdo, no piensas lo mismo “onii-chan”
Esto es demasiado...
Tenía que detener a Hikari, estaba seguro que también hacía esto con varios estudiantes de la preparatoria u.a
Están siendo víctimas de este infra-ser demoníaco que dice ser mi hermana.
Pero eso no podía ser cierto...mi hermana pequeña, bella, cariñosa, valiente y espléndida murió cuando yo apenas cumplía 18 años...
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Mis pensamientos se fueron acompañadas con el agua que caía de la regadera que empezaba a bajar por mi cresposa piel, esta vez se sentía más helada de lo habitual...de igual manera era agradable.
El agua cae sobre mis hombros y siento cómo el peso del día anterior empieza a aflojarse. Respiro hondo. El sonido constante del chorro contra los azulejos me aísla del resto del mundo, aquí dentro solo existo yo y este instante.
Nada de burlas, risas, palabras duras ni humillaciones, aquí es donde todos mis problemas parecen desaparecer por un instante.
Estos son los momentos en los cuales yo puedo disfrutar sin estar pendiente de nada ni nadie, el agua y yo, somos uno, y eso es lo que importar aho-
“~¡Onii-chan!~”
Oh no...siento como mis cejas se fruncen involuntariamente y mi cuerpo se tensa.
Esa voz ya era desagradablemente ruidosa para mis tímpanos cansados de escuchar a la tía mitsuki regañarme.
Mi día ya se ha arruinado completamente y ni siquiera termino la mañana.
“~ven un momento~”
No tengo opción...estoy predestinado a ser un simple objeto del cual burlarse cuando estás aburrido.
Terminaré esto rápido...
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Abotone mi camisa recién planchada y con presicion quirúrgica ajuste el nudo de mi corbata frente al espejo, repasando con los dedos el pliegue perfecto del cuello de mi camisa.
Mis movimientos eran simples, pero elegantes, casi rituales, alisar la tela, acomodar el reloj en la muñeca, dar el último vistazo al espejo y auto desearme suerte y paciencia para el día de hoy y mañana.
Respire hondo, agarre mi maletín de trabajo y atravese la puerta que me separaba del mundo que amo al que detesto.
Cerré la puerta detrás mía y con un leve “click” empecé a caminar por el pasillo.
La suela de mis firmes zapatos hacían un eco elegante al caminar, mi peinado levemente despeinado fluía al ritmo de mis pasos.
Y con pesar, me di cuenta que ya estaba en la sala.
Y ahi estaba ella, mirando el móvil de forma aburrida mientras chupaba un chupetin.
Su vestimenta contaba con solo un top que cubría solo lo importante y unos shorts cortos pegados que no dejaban nada a la imaginación.
“¿¡Por que te quedas mirándome!? ¡Ve ya a la tienda y tráeme un puto helado que me derrito!”
¿Por que siempre es tan irrespetuosa?
¿Por qué tiene que ser así?
¿Por que sigo cayendo en su juego?
Esa mirada de repudio no es normal...no puede alguien odiar tanto a un familiar con su misma sangre que trata de ofrecerle todo de sí...
Cuando nuestros padres fallecieron, tuve que afrontar el camino de criar a una inmadura pero tierna hermanita.
Bendita sea la tía mitsuki quien me ofreció trabajar para ella, y aunque sea estricta y algunas veces molesta, es agradable.
El tío masaru también era una buena persona, aunque pocas veces hemos hablado, siempre que podía, me ayudaba con alguna cosa que nesecitara.
Estoy y sigo en deuda con ellos y por eso mismo, agradezco que sean tan amables conmigo y que me sigan tolerando hasta el día de hoy...
Con un chasquido de lengua me voltee hacia la entrada y queriendo terminar lo más rápido posible, me fui hacia la tienda más cercana.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
“¡Esto no es lo que pedí! ¡idiota!”
Ya mi paciencia se estaba agotando y todavía no estoy trabajando.
Con una vena pulsante en mi frente forcé una sonrisa y tratando de sonar calmado, pregunté
“A qué te refieres, me has dicho que querías un helado...”
“¡Ya lo sé idiota! ¡pero lo quería de menta granizada!”
Apreté mi mandíbula con fuerza y mis dedos se contajeron de forma natural y algo dentro de mí estaba despertando.
Ya la tolerancia que le ofrecía ya no bastaba para que siga soportando a tremenda bestia intolerable.
“Hubieras sido más específica...”
Ya mi voz salía despacio casi susurro, las venas acumuladas en mi frente estaban por salir y armar una protesta.
Ella me miraba aburrida y con desagrado palpable en su rostro.
Sin más que decir abrió el envoltorio del helado.
“¡Ya vete! no quiero verte más, has sido totalmente lamentable el día de hoy”
Mis dientes crujieron y con la última pizca de razonamiento y paciencia que me quedaba, di media vuelta.
“Que lo disfrutes...”
Con ese último comentario mi mano giró la perilla de la puerta de entrada y cuando estaba por abrirla...
“¡Ups!... ¡se me resbaló la mano!”
Frío...
Podía sentirlo a través de la tela de mi camisa...
Con los dedos titubeando los acerqué lentamente hasta mi espalda.
Mi mirada bajó y mi respiración empezó a volverse irregular.
Mis dedos tocaron algo frío, cremoso y pegajoso...
Definitivamente era el helado que le había dado...
“¿Que pasa? Lárgate de una v-”
“Cállate...”
“¿¡Que me has dicho!? ¡Cómo te atre!-”
“¡Cierra la puta boca!”
Ya había tenido suficiente, no iba a seguir tolerando más este comportamiento tan corrosivo, si no aprendía a las buenas, entonces serán a las malas.
Posiblemente me lleve un buen regaño y me descuenten el sueldo hoy por no ir.
Supongo que no vendría mal educar a mi hermanita pequeña desde cero...
Con pasos lentos pero firmes, me acerqué a ella, podía sentir el aire pesado ahora mismo con cada paso que daba.
Ya no hay vuelta atrás.
Su mirada estaba fija en mi, era intensa, parece estar sobresaltada...
Ella retrocedió un poco, al parecer ya había notado en qué situación se encontraba ahora mismo.
Yo era el cazador y ella la presa, los roles de invirtieron sín que pueda hacer nada al respecto...
Sus piernas se cerraron y retrocedió un poco más.
Verla con esa expresión de miedo ahora mismo hacía que pensara en todas las cosas que me había guardado hace tiempo en lo más profundo de mi.
Esto no era moralmente correcto pero para casos extremos, medidas extremas...
Coloque una rodilla en el sofá y lentamente acerque mis manos a ella.
Ella solo cerró los ojos con fuerza mientras juntaba las piernas para tratar de protegerse.
Se veía tan patética ahora mismo...
“¡A-aléjate pervertido!”
Sus palabras ya no causaba ningún efecto en mi ahora mismo, estoy en un estado en el cual no puedo irme sin que ella reciba su merecido por una vez en su vida.
Mis manos tocaron su esbelta pierna y recorrió hasta su ombligo.
“¡N-no! ¡para!”
Su voz ya no sonaba tan ruidosa como antes, eso era bueno...
Esta tan avergonzada que tapaba su rostro con sus dos brazos mientras apretaba los labios.
Una escena encantadora ah decir verdad.
Simplemente continué avanzando hasta que las yemas de mis dedos tocaron la tela dura pero flexible del top.
Pude sentir como dio un leve respingón al sentir mis dedos...
¿Ya debería parar? Para nada, todavía no termino de desestabilizarla.
“Hikari...”
La llamé con voz calmada pero seria.
“Déjame, v-vete de aquí”
Trataba de sonar dura incluso teniéndola acorralada ahora mismo.
Es de admirar su valentía...
“Mírame...”
“Mmm~”
¿Que fue eso?
“Mírame hikari”
Esta vez la llamé con más intensidad y autoridad.
Ella pareció dudar al principio pero finalmente destapó su rostro.
Estaba totalmente roja, era la primera vez que la veía tan avergonzada, sus labios seguían apretados, su mirada parecia desviarse para no verme directamente a los ojos.
“¿Te disculparás?”
Mi pregunta hizo que ella hiciera una mueca extraña en su rostro.
Parece que nunca antes se había disculpado con nadie, supongo que puedo arreglar eso...
“¡Que estupideces estás diciendo¡ ¿yo disculparme? Eres tú quien debería discu- ¡Kyaaa!”
Ya sabía que diría eso...así que con irritación pinché un poco uno de sus pechos.
“¡Q-que acabas de H-hacer! !Eres un degenerado! Eres el peor hermano que pude haber te-”
Con un leve movimiento empecé a masajear lentamente su pecho derecho con mi áspera mano.
Escuché pequeños gemidos provenientes de sus tiernos, carnosos y besables labios rosa.
Volvió a cubrirse con sus manos avergonzada.
Era molesto, el top no me dejaba moverme como quería, pero romperlo ahora mismo sería un problema.
Simplemente seguí masajeando los grandes pechos de mi hermana.
“¿Te disculparás?”
Pregunté con calma mientras seguía.
Ella tardó en contestar pero finalmente respondió con tono agitado.
“N-nunca te perdonaré p-por e-esto”
Fruncí el ceño ya cansado de esa terquedad, así que simplemente subiré la intensidad un poco...
“Bien, que sea así...”
Respondí cansado y con lentitud, moví mi mano hacia su parte inferior.
Con gracia, mi mano izquierda bajaba por su ombligo, abdomen y por último me detuve en su pelvis...
Ella se estremeció al contacto directo de mis dedos en su zona erógena.
Ya sabía la respuesta si preguntaba si se disculparía, así que simplemente continué más abajo.
Pareció temblar un poco al notar como bajaba a su zona íntima.
“¡P-para! ¡no s-sigas!”
Ya era tarde, no pararé hasta que se disculpara como es debido.
Acerque mis labios a su oreja y susurre.
“¿Te disculparás hermanita?”
“Mmmgh~ n-no...”
Veamos si sigues sosteniendo esa idea...
Mis dedos ingresaron al área sin pedir permiso.
Con movimientos calculados empecé a acariciar su intimidad.
Era bastante bueno hacer esto con esta tela que se pegaba tanto a la piel, incluso pareciera que lo estaba haciendo sin algo puesto.
Lo justo y necesario ha decir verdad.
Para más placer, empecé a mover mi mano derecha puesta en su pecho a sincronía con mi mano izquierda en su intimidad.
Ya a este punto podía notar sus pezones erectos, supongo que no puede controlarlo, pero si podía evitarlo...
Su pecho subía y bajaba mientras tapaba su rostro con sus dos brazos, ya me imaginaba la cara que estaba poniendo ahora mismo...
Ya a este punto estaba al borde de perder la cabeza, si seguía así, podría yo...
“¡Y-yo! ¡y-yo lo siento de verdad onii-chan! ¡p-por favor detente!”
Con sorpresa levante mi rostro hacia ella, ahora sin cubrirse pude ver como tenía pequeñas lágrimas en sus ojos, sus mejillas totalmente rojas y sus labios apretados.
¿Me había pasado?
No, esto es solo un poco de lo que merecía realmente...
“¡M-me disculpo d-de verdad! solo...¡solo no sigas p-por favor!”
Estoy completamente estupefacto ahora mismo, es la primera vez que la escucho disculparse desde que murieron nuestros padres...
Me quedé congelado por un momento hasta que simplemente me levanté y di media vuelta para no verla directamente a los ojos.
“Bien... estás perdonada, puedes irte...”
Trate de soñar tranquilo pero internamente estaba en un torbellino de emociones.
No sabía exactamente cómo sentirme ahora mismo después de que logré lo que quería.
Cerré los ojos y simplemente escuché como se levantaba e iba corriendo.
Supongo que esto le hará aprender una valiosa lección para que no lo vuelva a hacer, eso espero...
Con un suspiro largo me tiré al sofá y mire el techo con cansancio.
No sabría cómo nos llevaríamos de ahora en adelante pero estoy seguro de que algo ha cambiado después de esto...
que se preocupe mi yo del futuro...ahora mismo estoy agotado y ni siquiera asistí al trabajo.
Ir ahora mismo solo me agotaría física y mentalmente.
Supongo que dormir un poco no me vendría mal...
Todavía tenía la mancha del helado de menta granizada pegada a la camisa pero ahora mismo no me importaba.
Con lentitud mis párpados se empezaban a cerrar y cuando menos me di cuenta...
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
__________________________________________
Esta historia ya la había subido pero lamentablemente no como me lo separaba , así que la volveré a subir.
No olviden dejan su estrellita si es que les ha gustado.
Eso es todo, espero que tengan o hayan tenido un buen dia y bye.