London 2002

All Rights Reserved ©

Summary

Arley Dalton solo trata de salir de un mundo en el que no eligió entrar, una Inglaterra que no sale en las historias o libros de época. Esta otra Inglaterra es la capital de la pobreza, drogas, enfermedades, suciedad, sexo ocasional y la crudeza de los actos que muchas veces nuestros protagonistas se verán obligados a cometer, ¿Por que? Sencillos impulsos humanos... ¿Realmente existe la humanidad? Ciertamente esta obra te hará cuestionarlo, ¿Saldrás con una respuesta clara? Poco factible... Tu decides como interpretarlo.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Los tipos del Safeway, Mike Tyson y 501 gramos de cocaína

LONDON 2002

Tenía la mente en blanco… Pensaba en esa antigua película mientras veía una estúpida publicidad que estaba en la sección de “CDs and entertainment”. ¿Un muñeco que cobra vida? Para empezar, yo siendo un viejo veo a un muñeco moverse solo lo primero que hago es quemar esa maldita cosa, pero no, lo primero que hace es adoptarlo... ¿Es estúpido no? Casi quisiera escupir al maldito que hizo esa animación. Estaba enojado, no por la película de hace 100 años… tal vez yo sabía el motivo, tal vez no, simplemente no quería pensarlo muy profundamente… ¿Y por qué? Porque no valía la pena, lo único que hubiera querido hacer es llegar a casa e intoxicar mi mente con lo primero que tuviera a mano, pero ahí estaba el problema; No tenía absolutamente nada a mano, así que eso nos lleva devuelta a la situación en la que penosamente me encuentro.

«Ari, si no te mueves de ahí te juro por Dios que te clavo un cuchillo de juguete en la garganta» Dice mi amigo Víctor mientras señala una sección de juguetes para niños.

El muy imbécil me llama “Ari” y me jode, suena como si fuera una maldita colegiala, pero trato de no enojarme, porque eso le daría pie a seguirlo haciendo… En realidad, me llamo Arley, y la amenaza de Víctor va ligada a mi disociación temporal mientras veía un cartel de dos muñecos de mierda bailando en la sección antes mencionada. ¿Y porque tanto enojo por parte de mi querido amigo? Por el hecho de que si me quedo parado más tiempo sin hacer nada mientras sostengo mi chaqueta de forma sospechosa, los guardias de un viejo Safeway donde estamos metidos haciendo el ridículo empezarían a oler algo raro, así que sigo a Víctor de cerca mientras trato que no se me caigan los cd’s, las baterías, los encendedores y las botellas de alcohol pequeñas que tengo totalmente bien escondidas en mi chaqueta.

Veo como Victor empieza a guardarse pastillas y analgésicos en los bolsillos, es un bastardo y realmente se cree el más listillo de todos… Dice que puede revenderlos al doble de precio a gente que las ocupa urgentemente, sabe cómo usar a las personas y eso es lo que más me molesta, que parece que no le remuerde para nada las mierdas que hace a la gente en general… Y si, yo también le e hecho mierdas fuertes a otra gente a mi beneficio, pero al menos a mí me pesa bastante. ¿Y eso me hace mejor persona que Victor? Por supuesto que no, pero aun así me enoja, y él lo sabe, pues me vuelve a ver con su mirada de serpiente y su sonrisa burlona mientras agarra todas las pastillas como si fuera realmente una mina de oro… Solo suspiro y sigo a lo mío.

Agarro cuchillas, perfumes caros, cigarros, películas, todo lo que fuera pequeño y cupiera en mis bolsillos. ¿Creen que esto no me remuerde? Realmente lo hace… pero mis necesidades no son gratis, y el dinero no crece en los malditos árboles. ¿Realmente creen que le importo a estas personas? ¿A este sistema o a este gobierno? Por supuesto que no, carajo, así que después de un tiempo me empezó a valer tres mierdas actuar como un ciudadano ejemplar… Necesito mis cosas y eso ahora importa más que nada, empiezo a sonar como Victor, y eso es lo que realmente me repugna.

Avanzo rápido entre los pasillos, dejando al maldito de Victor atrás, y justo al doblar me topo con otro conocido… Si hubiera sido Victor mi reacción hubiera sido más de una sorpresa desagradable, pero con Elio se trata más de una sorpresa aliviada, ya que conociendo a Elio pensé que en este punto ya hubiera dejado tirado todo e irse a la mierda, o algún guardia lo hubiera agarrado y llamado a la maldita policía, y lo único que me tranquilizaba antes, es que no era esta segunda opción, ya que Victor hubiera activado su maldito sistema de sabueso al oír las patrullas y se hubiera largado en tiempo récord, con o sin nosotros…

«Mierda, Dalton… No puedo estar más tiempo aquí… ¡Siento que todo el maldito mundo me observa y sabe lo que estamos haciendo!» Dice Elio mientras trato de callarle la maldita boca.

«Quiero… ¡Necesito! Que estes tranquilo. ¿Oíste? ¿Tienes las malditas cosas que te pedí?»

«…Si.» Me responde Elio mientras me enseña todas las cosas que se metió a la maldita chaqueta que nunca se quita.

La verdad me sorprendió, parecía tener más cosas que yo o Victor, lo cual es algo irónico. Solté una pequeña risa y se lo iba a comentar a Victor, pero cuando di vuelta vi una expresión de preocupación y miedo en la cara de Victor, lo cual me dio aún más risa, pero no era el momento para burlas… Era el momento para preguntarse porque Victor venia apresurado mientras se sostenía el saco como si tuviera a su hijo en manos. Mi duda fue contestada al instante cuando Victor paso al lado de Elio y mío, y se expresó con las simples palabras «¡Es Hora de irnos!» Y veo como un maldito guarda lo está siguiendo a él… y aparentemente ahora a nosotros desde una distancia considerable.

Mi enojo era intenso, no por esta injusta situación, si no por Victor. ¿Enserio ese idiota de mierda dejo que lo descubrieran tan fácil? ¡Vamos! Hemos hecho esto cientos de veces y aún sigue actuando como un maldito primerizo… Y luego se cree que se las sabe todas…

Pero mi odio indescriptible hacia este pedazo de mierda tuvo que ser interrumpido rápidamente por ganas de irme de este maldito Safeway, igual ya teníamos bastantes cosas, así que le di un empujón a Elio por la espalda y seguimos a Victor a toda prisa. El guardia que nos perseguía desde lejos grito «¡No dejen que salgan esos tres!» Refiriéndose a su compañero que estaba comiendo un sándwich tranquilamente en la entrada, pero lo rápido de la situación y la distracción con la que agarramos al guardia permitió que Victor lo empujara y lo derribara. De inmediato empezó a correr y sin darnos cuenta ya Victor estaba a 2 calles de distancia. La expresión de Elio era indescriptible… Ver ese “pequeño” acto de agresión de Victor parece que realmente lo afecto, como si hubiera visto un asesinato a mano armada desde cerca, así que le di un pequeño golpe en el hombro y parece que Elio con ver la expresión en mi cara, supo que teníamos que correr y alejarnos realmente de ese lugar, porque si no en unas horas podríamos estar en una corte viendo cuantos años tendríamos que enfrentar dentro de una prisión estatal, y era algo que ninguno de los dos quería vivir, así que tomamos los pasos de Victor y comenzamos a correr lo más rápido que pudimos mientras algunos artefactos que agarramos se nos caían de a poco, dejando en evidencia nuestro pequeñito crimen.

No me arrepiento, nadie iba a extrañar esas cosas, en unos meses lo repondrían y como si nada hubiera ocurrido, pero si me sentí algo mal por el guardia que Victor empujo sin pensarlo, parece que lo lastimo y tan solo estaba haciendo su trabajo, pero parece que esta pena solo me carcome a mi… Pues Victor apenas llegamos al departamento no se despegó del teléfono por cable instalado en el pasillo, me imagine que estaba tratando de hacer sus “negocios” con los materiales que hoy habíamos reunido. Se le veía bastante animado, demasiado incluso, considerando que hoy lastimo a un hombre inocente. ¿Tal vez sencillamente estaba exagerando? No… Victor es un cabrón, todo el mundo lo sabe… ¿Hasta dónde llegara su falta de empatía? ¿A Victor le afectaría matar a alguien? ¿Qué le maten a alguien querido? ¿O solo se preocupa por él mismo este psicópata repugnante? Supongo que me quedare con la duda, porque si llego y le pregunto cosas así ciertamente el idiota se me reiría a mas no poder, así que prefiero simplemente preservar mi paciencia ante todo… Ya había sido un día largo, y lo último que necesito es a Victor burlándose en mi puta cara.

Victor acaparo el teléfono todo el resto de la puta tarde… Quería llamar a Elio, preguntarle como estaba luego de lo de hoy. Después de salir de la tienda corrimos unas cuantas cuadras más siguiendo a Victor, por suerte para los tres, las calles estaban casi vacías hoy, y cuando los perdimos completamente cada uno agarro un taxi distinto. Elio vivía con sus padres ya que simplemente no podía pagar un piso propio… Y es coherente, ya que el precio de los alquileres estaba por las nubes en Londres. Sus padres; El señor y la señora Reed eran lo que se les dice “señores de época” … La madre había sido ama de casa desde que se casó con el señor Reed en 1978, y ella, bueno… Las poquísimas veces que la he visto, no luce para nada feliz o satisfecha con su vida, supongo que se quedó al lado del señor Reed por mera costumbre y nunca trato de mejorar su vida… Que complicadas son las personas. Por otra parte, el señor Reed era un ex soldado o algo así… Hay muchas fotos con su uniforme en el departamento de Elio, hasta casi parece que extrañara esas épocas por tanto que las intenta recordar… Ahora nada mas es un viejo de mierda que se la pasa viendo la tele, bebiendo Carling y haciéndole la vida imposible a Elio.

Por mi parte, vivo con Victor… No es la mejor de las experiencias, deecho, es una mierda como lo dicho anteriormente… ¡No me deja usar el puto teléfono! Y algunos otros problemas que me amargan más la vida… Pero los dos cooperamos con la renta, el agua y comestibles y al final más o menos logramos sobrevivir a rastras. La verdad la casa era de mis padres, pero mi padre murió por cirrosis hepática… Bebió durante toda su vida y su cuerpo no soporto más, yo solo tenía tan solo 11 años, y la muy perra de mi madre se mudó con sus hermanas a no sé dónde mierda… La verdad nunca me intereso, al final me termino criando mi hermana, la cual es 12 años mayor que yo, y a la que realmente veo como una verdadera “mamá” … o lo que sea que signifique eso… Y cuando cumplí la mayoría de edad ella se mudó a Francia y me dejo solo con el departamento, ahí creo yo que Victor tal cual como un maldito depredador vio la oportunidad de aprovecharse de un imbécil sin futuro, pero con suerte de tener un lugar mínimamente decente y me toco la puerta… Desde ese momento hemos sido él y yo y su maldita manía de dejar las putas luces encendidas.

Después de casi las malditas 6:30 de la maldita tarde, por fin pude utilizar el teléfono de mi casa… Juro que debería ahorrar para comprar esos nuevos “Nokia” que ahora promocionan por todo lado, y así ya no tendría que estar mortificándome por este imbécil… Pero bueno, supongo que el “ponerme feliz” y además estar pagando el piso me deja prácticamente sin un cinco, y no me puedo permitir nada nuevo ni tecnológico o futurista que salga ahora en las tiendas, es ridículo.

Llame de inmediato a Elio, el cual casi al instante coge el teléfono.

«¡¿Si!?» Responde Elio, como si estuviera esperando una llamada importante.

«¿Elio? ¿Cómo estás? ¿Bien? Fue un día movido ja, ja…»

«Ahh, Arley, estoy bien… Realmente pensé que llamarías más temprano, amigo.»

«¡Si! Quise hacerlo, pero gracias a este idiota, además de que casi nos agarran hoy, también estuvo ocupando el teléfono toda la maldita tarde»

Al escuchar lo que le dije a Elio por teléfono, Victor grita «¡Mis malditas llamadas pagan tu alquiler!» Dice… Idiota, como si me importara su opinión, simplemente lo ignoro y me devuelvo a Elio.

«En fin… Me alegra que estes bien, ¿Por qué contestaste tan animado? ¿Esperabas la llamada de alguien eh, imbécil? Ja, ja, ja.»

«Eeeh… Pues que te diré, Ari… Je, je. Solo es alguien que apenas conozco, pero estaba esperando su llamada esta noche… Es una suerte, mi padre apenas me deja usar el teléfono y esta vez me dejo hasta llevarlo a mi habitación.»

«¡¿Escuchaste eso, Victor?! ¡Nuestro muchacho ya se quiere hacer hombre como el resto del grupo!» Le grito a Victor quien está en la sala en calzones comiendo un tarro viejo de helado y bebiendo un Stella Artois que teníamos guardado desde año nuevo.

«¡Ya era maldita hora!» Me responde.

«En fin, Elio, solo estaba compartiendo las nuevas noticias con nuestro querido Victor. ¿Jake ya sabe?»

«¡No! ¡¿Estas demente?! Me estaría vacilando y ahorita no estoy de humor para aguantar a ese idiota.»

«Te doy toda la razón, hare lo posible para mantener la boca cerrada, por nada del mundo se tiene que enterar ese cabrón… En fin, Romeo, no te distraigo más, no te desvíes del camino, ¿eh? Eres nuestra última esperanza ja, ja.»

«No lo hare, hasta luego Ari.»

Cuelgo el teléfono… 2 minutos, es lo máximo que quería estar y tuve que esperar una maldita eternidad… Pero, en fin, no me pensaba amargar más, sabía que Elio estaba bien y la noche era tranquila… Tal vez vería la tele con Victor o sencillamente me iría acostar, estaba hasta entusiasmado con la idea de llenar mi estomago con alguna basura y descansar hasta dormir… Hasta que suena la maldita puerta.

Tenía miedo, sabía lo que me esperaba, y aun así insistí en confirmarlo… Jake Foster, mi cuarto y último mejor “amigo” … Mierda tenía una idea tan bonita de lo que podía ser mi noche… Algo tranquilo, hasta incluso agradable… Pero tuvo que llegar este imbécil a arruinarme por completo los planes.

«¡Ari! ¿Te enteraste lo de Elio? El imbécil cree que va a coger esta noche nada más porque ya está hablando con alguna zorra, JA, JA, JA» Me dice el muy bastardo mientras entra y se auto invita con unas cuantas botellas de Foster´s…

De verdad tenía una buena expectativa de esta noche, pero ya me había hecho la idea de que todo se fue a la mierda en pocos segundos. Entro a la sala un cuanto después de que entro Jake y veo como ya la plaga se había puesto cómoda en el sofá junto a la otra plaga…

«Ari-Boy, invite a Foster hace rato, espero que no te moleste» Me dice Victor sin ninguna clase de vergüenza.

Mientras suspiro le respondo «En lo absoluto, nada más denme una maldita cerveza antes de que los mate a los dos.»

Jake me da la cerveza y me dice «Espero que ya le hayas contado, Blake.»

«¿Qué?»

«Es un pequeño plan que ya teníamos previsto para esta noche, Ari… Y espero que de verdad puedas hacer el favor de participar» Me dice Victor con su clásica sonrisita de mierda.

«Blake-Boy, no puedo participar en algo que no tengo ni puta idea de que va… Y la verdad es qué no me huele para nada bien.» Digo, en tono algo preocupado por lo que estos dos imbéciles vayan a hacer.

«Es algo simple… Pero necesito que quites tus prejuicios de mierda de esta conversación»

«¿“Prejuicios de mierda”? Pues las otras veces que ustedes han “planeado” algo, no les ha salido muy bien, ¿No les parece? ...»

En eso se levanta el maldito Jake Foster y se posiciona delante de mí… El cabrón mide como 20 cm más que yo así que simplemente me quedo observando el suelo algo incomodo… «Primero escúchanos, y luego ya verás tu si juzgar o no… ¿Si, maldito yonqui de mierda?» Me dice el maldito mientras me quita la cerveza de la mano.

«… Pues díganme»

«Mi contacto consiguió por… “accidente” un paquete» Dice Victor bastante confiado.

«¿Un paquete?»

«Cocaína… medio kilo.» Me responde Jake, que justo estaba atrás mío fumándose un cigarro.

«Quiere deshacerse rápido del paquete, así que nos lo está ofreciendo por tan solo £5.000 Libras…»

«Blake y yo vamos a poner £1.700 Libras cada uno, pero nos hace falta £1.600 para completarlo… y sabemos que en tus pequeños ahorros de “Ari-Boy” de mierda tienes suficiente para ayudarnos.» Dice el maldito loco de Jake mientras tira su cigarro en mi piso.

«¡Pero! ... ¿£5.000 Libras? ¿Medio kilo? ¡¿En qué mierda están metidos¡? ¿Es una puta broma? ¿Y qué van a hacer con medio kilo de cocaína? ¿Enserio son tan adictos pedazos de mierda?» Digo mientras doy unos pasos hacia atrás.

«Ahí está el detalle Ari-Boy» Menciona Victor.

«Yo tengo otro contacto, en unos apartamentos en Deptford, que piensa darnos £20.000 Libras, por ese medio kilo… Ya concretamos todo, solo ocupamos tus £1.600 libras de mierda y cada uno se llevará una parte» Me dice Jake, hasta estoy esperando que los dos se partan de la risa y me confiesen que era una maldita broma, pero parece que no es el caso.

«Vamos, Dalton… ¿Enserio me dices que quieres seguir robando malditas tiendas y buscando trabajos de mierda? Esta es una maldita oportunidad de oro» Me dice Victor, el cual nunca lo había escuchado tan motivado en toda mi vida, hasta me daría ternura si no me estuvieran proponiendo un maldito negocio de 20 años de cárcel.

«Escucha a Blake, Arley… ¿Qué dices?»

“¿Qué dices” me pregunto Jake… Me han preguntado eso quizá millones de veces en la vida… Desde que estaba en preescolar cuando me preguntaron si quería un estúpido jugo, hasta cuando probe por primera vez la cocaína hace 6 años… Pero nunca lo había sentido como esta vez. E tomado demasiadas decisiones malas en mi vida, y seguramente las seguiré cometiendo hasta el día que ya no de más y caigo muerto en mi maldita cama, pero ahora… Siento que esta es la peor decisión que voy a tomar a lo largo de mi vida.

¿Entonces se preguntan porque dije que “Si” a la pregunta tan profunda de Jake? Les podría dar muchas respuestas… Por dinero, por diversión, por miedo, todas falsas… Dije que “Si” porque soy un maldito idiota, que no sabe qué hacer con su vida y que seguramente termine muerto más pronto de lo que cree… Lo cual no se si me produce calma o alegría, pero una de esas dos, sin duda.

Mientras nos subimos al carro de Jake los malditos nervios me carcomen por todo el cuerpo… Me siento como si fuera al infierno y estuviera totalmente indefenso, y ni siquiera la compañía de estos dos idiotas me calma un poco, deecho, creo que me dan más ansiedad… La primera parada es en un apartamento de Canning Town… Ya van siendo las 12 de la media noche, y pienso que seguramente mientras yo estoy aquí, con £1.600 Libras en la mano, los huevos encogidos y los nervios a flor de punta, el maldito hijo de perra de Elio debe estar con alguna mujer disfrutando… La vida ciertamente es injusta. Victor me vuelve a ver con una mirada de “Si no te calmas, te voy a calmar yo a patadas”, pero sé que el por dentro esta igual que yo… Nunca antes habíamos hecho algo así… Ni separados, ni juntos… Teníamos un dealer, claro, pero es un amigo que conocemos de toda la vida, y nunca nos habíamos adentrado tanto en este mundo tan “Oscuro” como dicen las personas “civilizadas”, que muchas veces también son adictos a su manera.

Veo que también Jake esta con los nervios en todo lo alto, pues no a parado de beber Foster´s desde que subimos al carro. «Genio, para un poco con eso, vas a hacer que choquemos y todo se ira a la mierda» Dice Victor a Jake. Ambos estamos en la parte de atrás y vemos como Jake solo nos ignora, respira profundo y trata de concentrarse en la carretera mientras se toma su cerveza

«¿Me escuchaste?» Dice Victor tratando de ser fastidioso a propósito, quizá para tratar de calmar sus propios nervios.

«¡Cierra la puta boca animal, o te juro que voy a chocar de verdad, pero para ver si te mueres de una vez!» Grita Jake casi al instante… No es alguien con mucha paciencia, y menos en estos casos.

«Está bien… Cristo» Dice Victor totalmente indignado y en voz baja.

Después de unos 10 minutos, llegamos al que se supone era el lugar acordado… Todo se veía oscuro, y los faroles iluminaban poquísimo… Al parecer la gente civilizada tal vez tenga razón y si sea un mundo “Oscuro” pero de una forma un poco distinta.

Entramos a un edificio viejo y desgastado, juraría que este pedazo de concreto está a punto de derrumbarse, pero al parecer aquí vive gente… Me noto que estoy examinando todo el contorno mucho más de lo que acostumbro… Estoy sobre pensando todo… ¿Y si hay francotiradores en aquella azotea? ¿Y si esto es una trampa y mañana saldremos en noticias a primera hora mientras la gente fracasada y deprimida se alista para irse a trabajar, mientras alistan a sus asquerosos y repulsivos hijos para ir a la escuela, a enseñarlas exactamente por qué no deben adentrarse en estos mundos “Oscuro”?... Tal vez simplemente estoy pensando mucho… Pero ¿Por qué no hacerlo? Al fin y al cabo, este “contacto” es proveniente de Victor… del maldito Victor Blake, mi amigo de toda la vida, la persona más insoportable y malvada que conozco, entonces tal vez por eso estoy más asustado de lo que debería estar. Dios mío, Elio, como te envidio en este momento… A veces de verdad no quisiera estar en mi lugar, pero supongo que el único que se metió en esto fui yo mismo, aunque también culpo a Victor… Al final de todo, siempre necesitamos a alguien externo para culpar y fingir que nosotros solo somos víctimas, y Victor es mi excusa perfecta. ¡Vete a la mierda, Victor, tu y toda tu puta familia!

Mientras caminamos por los pasillos veo cosas espantosas y penosas… Huele horrendo, hay vagabundos tirados en el suelo con ropa sucia y grasosa, tienen heridas en la piel y les faltan varios dientes, a algunos se les está cayendo el cabello y otros sencillamente parece que no están vivos… Tal vez no lo están, están cubiertos con bolsas de plástico, al principio pensé que era por el frio, pero ahora la verdad no estoy seguro. Varias mujeres ya realmente delgadas y con la piel arrugada nos ofrecieron sus “servicios” … Una ni siquiera tenía un brazo y otra tenia a sus hijos al lado, los cuales no les calculo mucho tiempo de vida, pues estaban tan delgados que parece que se iban a desmayar… No es vida para un niño, aunque ese hubiera podido ser yo… Si tan solo mi hermana me hubiera dejado, la verdad no sé qué hubiera hecho con mi vida, tal vez ya no la tendría.

Victor me vuelve a ver, esta tan disgustado como yo. Sentía que no podía aguantar mucho más, pero entonces llegamos… Jake toca la puerta, casi suplicando que nos abran para terminar con esto de una buena vez… Yo solo quería que esta noche acabara ya, quería irme a casa.

Nos recibe Mike, el contacto de Victor, parece que ya habían hecho negocios con anterioridad, pero este es el más importante que se les a presentado hasta ahora… Mike parecía nervioso, que quería deshacerse de esa maldita cosa ya. «Amigos, se los juro con mi alma… Desde que tengo esa maldita cosa me siento demasiado paranoico, escucho ruidos por todo lado, la gente me vuelve a ver y siento que en cualquier segundo la policía va a entrar por esa puerta y las ventanas, llévense ya ese paquete. ¿Tienen lo suyo, amigos?»

Jake y Victor me vuelven a ver, así que reunimos las £5.000 Libras, las cuales tiene Victor, pero antes de dárselas «Supongo que uno va a tener que probarla, ¿No les parece?» Dice Victor… De verdad pareciera que el maldito quiere atrasar todo solo para hacerme sufrir, pero, aunque odie admitirlo, tiene razón… Puede que el producto sea un asco o sencillamente puede que sea harina para masar, entonces aquí Victor gana un punto, aunque se me haga molesto dárselo.

«Yo no voy a meterme ninguna mierda al cuerpo, ¿Estás loco? Mierda…» Dice Jake bastante frustrado.

La verdad ya llevaba un tiempo sin consumir, ¿Por qué? Ni yo mismo lo sé con claridad… Tal vez simplemente no podía conseguir o porque estaba muy ocupado con mis mierdas… Tal vez simplemente podía empezar a vivir sin eso, pero bueno… Aquí estamos y no hay muchas alternativas, no me importaría probarla, de igual manera, solo es un poco, no es nada que vaya a hacer mucho después de esto.

«Yo lo hare… Sera algo rápido»

«Por supuesto que tú lo harás, mierda, si eres el maldito yonqui de todos nosotros» Dijo Jake con un tono burlón y con una sonrisa que desearía quitarle a golpes. Y me molesto en parte, porque Mike se nota que consume como un caballo, y ciertamente es evidente que Victor se droga más que yo, pero bueno… Lo ignore y solo iba a hacer a lo que estaba destinado. ¿Enserio a Jake cree que me molesta? Me importa una mierda que se crea mejor que yo, al fin y al cabo, era por las £20.000 Libras, y por supuesto que lo iba a hacer, ¿Y enserio el maldito desgraciado iba a burlarse? No somos niños, que se coma mis huevos.

Así que Mike coloca una raya en la mesa con cierto cuidado… Parecía que de verdad quiere hacer esto bien para deshacerse de ese paquete, me causaba hasta gracia en cierto modo.

Me inclino y lo inhalo rápidamente, y es… «oh mierda, Es bueno… ¡Es asquerosamente bueno! ¡Por Dios!»

¡No es justo que me haya alejado de esta sensación por tanto tiempo! Por fin todo volvía a estar en su lugar, todo por fin parecía estar correcto y tener sentido, hasta siento cierta euforia, ¿De qué? Se preguntarán, pues de que acabé esta sensación tan exquisita y tener que volver al maldito y soso mundo real… ¿Cómo mierda creí enserio que iba a poder vivir sin esto? Debí de estar casi desquiciado JA, JA, JA. Ahora soy el maldito verdadero yo, mierda, seguro si me peleo en este momento con algún boxeador como Mike Tyson o alguno de esos imbéciles les rompo la puta mandíbula. ¡Mierda! ¡Terminemos con esta noche en todo lo alto! ¡Me sigo cagando en tus muertos, Victor, pero gracias por esto!

«Ahí lo tienen, el muchacho está feliz» Dice Mike, mientras parece un poco aliviado, y todos también lo estamos de completar este primer paso, ha sido una maldita colina hacia arriba. Así que le damos el dinero, nos llevamos el paquete y salimos de ese asqueroso edificio tratando de evitar miradas con sus inquilinos.

Nos montamos al auto y de inmediato los tres celebramos como si acabáramos de ganar el mundial de futbol Corea Japón 2002, casi hasta lloramos como 3 bebes, abrace a Victor entre los gritos de victoria como si fuera mi maldito hermano de sangre y Jake nos abrazó a los dos, pero los gritos de alegría no duraron mucho… Todavía teníamos que completar el siguiente paso… Conseguir las £20.000 Libras e irnos calientitos a casa, pero al menos ya parece algo más cercano de lo que parecía antes, todavía estábamos algo nerviosos, pero también confiados y más en personaje que antes, más que nada el maldito Victor, quien ahora se veía como si fuera Pablo Escobar o algo así el muy creído ja, ja, ja.

«¿En dónde era el próximo encuentro?» Pregunte con curiosidad, la verdad ni sabía si me lo habían dicho con anterioridad o no, pero todo lo que había pasado y el pique de emociones me había dejado algo desconcertado hasta ese momento. En eso Jake me responde «Mierda, Ari. Te necesito más despabilado, o si no te dejaremos afuera en esto» con ironía y en tono de burla. El muy imbécil solo trataba de hacerme la vida aún más imposible, era solo una puta pregunta…

No contesto nada y vuelvo a ver a Victor, con la esperanza de que se tomara mi cuestionamiento un poco más enserio. «Es en un apartamento cerca de Deptford… No muy lejos» Me responde Victor secamente, lo cual me sorprende hasta cierto punto.

«Nunca antes lo había visto, pero según tengo entendido, este tipo vive en… “mejores condiciones” que Mike… lo cual agradezco, mierda.» Me dice Jake dejando su burla de mierda a un lado, lo cual yo también agradecía.

«Solo… tratemos de hacer esto bien… y rápido, ¿Sí?» Dice Victor, mirándonos bruscamente, como si fuéramos dos niños pequeños.

Ya se hacía la 1 de la madrugada, y el frio era cada vez más insoportable… Los tres teníamos colocados un suéter y una chaqueta con pelaje y aun así se sentía como si estuviéramos en el maldito polo norte, y eso que ni siquiera era época navideña.

«¡Mierda! Con este puto frio apenas puedo concentrarme en la carretera… Hasta los malditos vidrios se están empeñando, ¿Pero en donde carajo vivimos? ¿Siberia?» Dice Jake, quejándose, gruñendo y temblando levemente… La situación es hasta casi cómica, pero como también tengo los dos huevos congelados entonces no puedo opinar por encima. Casi quisiera abrazar a Victor para calentarme, pero la verdad no quiero extinguirme en el proceso, así que me ahorrare la agonía de buscar calor en un reptil de sangre fría.

Me puse un gorro que había traído conmigo pensando en que algo como esto pudiera pasar, siempre que me lo pongo Victor me vacila, dice que parezco un niño desamparado, me jode, con esto en mente lo vuelvo a ver luego de ponérmelo y el muy imbécil me estaba viendo con una cara burlona, que feo que se veía, el por dentro se estaba burlando de mí, pero yo debería burlarme de el… Que se vaya a la mierda, no me importa, solo ya no quiero tener más frio.

«No queda mucho por llegar… aguanten un poco, solo piensen en las £20.000 libras» Dice Victor, con cierta dificultad en hablar fluidamente. Le respondo casi al instante «¡Solo pienso en morir de hipotermia!» Para cortarle su motivación, lo cual disfrute mientras me arrugaba la cara.

Después de unos minutos de un tranquilo silencio, Victor decide con todas intenciones interrumpir la poca tranquilidad que había tenido esta noche. «¿Estás seguro que el producto era bueno, Ari? Creo que debería probar un poco yo también… Ya que estamos» Insinúa Victor, tratando patéticamente por todos los medios conseguir, aunque sea una raya de coca, se le veía surgir el deseo en los ojos desde que yo termine de probarla en el apartamento de Mike y guardamos el producto, y por muy desesperante e irresponsable que fuera, le entendía casi por completo. Igual la situación en la que estábamos y el mal momento en el que decidió comentarlo me permitió reaccionar con frustración y desagradado. «¡¿Es una puta broma, Victor?! ¿Justo ahora me tienes que joder las pelotas de esta manera?» Le digo con un tono que hasta yo mismo me desconocía.

Este reacciona con indignación. «¡Bueno, perdona! ¡Pero solo me preocupo por estar cien por ciento seguro y hacer este negocio bien!» Todavía no podía creer que se siguiera manteniendo con esa excusa barata de mierda. Aunque después de un rato lo pensé y decidí priorizar mi salud mental, así que estuve de acuerdo y conforme con que este se hiciera de tan solo una raya para la tranquilidad de todos.

Apenas di mi aprobación, Victor tal cual como si fuera un niño pequeño con emoción, metió sus manos y su cabeza en el bolso donde llevábamos el producto y coloco cuidadosamente una pequeña raya en un cuchillo perteneciente a Jake, que llevaba en el auto. ¿Victor, aunque sea lo limpio antes de colocar algo que iba a ingerir? No tengo ni la menor idea… No lo creo. Pero apenas hizo lo suyo, se le notaba mucho más tranquilo y estable, como si fuera una máquina que necesitaba su batería para recargarse. Jake solo presenciaba todo desde adelante y se abstuvo todo este momento en dar el mínimo comentario, y la verdad lo entendía por completo, yo hubiera hecho lo mismo. Con la fe de que Victor mantuviera su maldita boca cerrada, me recosté en mi asiento mientras me cubría todo lo que pudiera con mi chaqueta azul con pelaje blanco desgastado.

Pensaba en la crueldad con los animales… Tal vez antes de que una oveja estuviera en mi chaqueta y en la de Victor o Jake, esta era feliz con su familia en la naturaleza, y tuvieron que llegar 2 cabrones con escopetas a joderles la vida, pero tal vez en ciertas ocasiones era necesaria… Si yo no tuviera a esta oveja pegada cuidadosamente en mi chaqueta por dos trabajadores explotados de Taiwán, estaría seguramente desmayado por la exagera hipertemia que estuviera recorriendo cada parte de mi cuerpo, ¿Pero hasta qué punto era “necesaria”? ¿Qué es lo máximo que haría el ser humano para sobrevivir? ¿Acaso Victor mataría con sus manos a un pobre y pequeño cachorro nada más para conseguir su “batería”? La respuesta quizás me aterrorizaba… ¿Yo lo haría? No lo creo. Soy demasiado sensible como para vivir con eso.

Casi después de una maldita eternidad conduciendo, lo cual es sinónimo de 15 o 20 minutos, llegamos a unas oscuras y vacías calles de Deptford… Casi hasta parecía totalmente abandonado por cualquier humano de este planeta, parecía más bien como si aquí solo convivieran los fantasmas ingleses de soldados británicos muertos en batalla hace mas 300 años. Pero es curioso como todo un ambiente puede cambiar dependiendo únicamente de la hora, pues había pasado en otras ocasiones por Deptford, pero de tarde y se notaba como cualquier otra zona común y poblada de Londres… Ahora solo parecía como un escenario oscuro de una ópera deprimente en un teatro ubicado en el barrio más peligroso, oscuro y desolado de Europa.

Bajamos del carro rápidamente, Jake trataba de entrar en calor haciendo un poco de cardio en estas calles resbalosas, casi hasta hubiera deseado que se cayera y partiera la cadera por estar haciendo el payaso. Llevábamos el paquete de medio kilo en una mochila un poco improvisada, pero aun así servía para el propósito, lo único que arruinaba era nuestra imagen de “Narcos profesionales sin sentimientos”, pero hasta punto ya nos valía un poco mierda, solo queríamos terminar con esto como fuera posible.

«Este es el lugar» Dice Jake, mientras vemos con cierto detenimiento un edificio qué si parecía en mejores condiciones que el anteriormente narrado, pero aun así puedo asegurar que no era el mejor de Deptford. Los tres nos arreglamos un poco y entramos, Jake era el que llevaba la mochila. Los pasillos parecieran vacíos, en comparación con los otros que tenían cierta… Multitud, pero estos parecían más bien abandonados, eran blanquecinos y los pisos tenían cierta humedad, parecía que alguien no había limpiado en algún tiempo. Subimos las escaleras hasta llegar al departamento 17, todo parecía muy callado… Era un silencio que intranquilizaba, casi perturbador, pero ya no estábamos tan nerviosos como antes… Si esto hubiera sido así al principio en estos momentos me estaría devorando no las uñas, si no las manos enteras.

Después de un breve momento del último toque que hizo Jake a la puerta número 17, nos abre el tan dichoso contacto… No era joven como nosotros, eso me alarmo, tenía unos 40 o 50 años de edad, estaba fumando y parecía vestido decentemente. Había notado que quizás estábamos tratando con todo un profesional y eso me asusto un poco… Tal vez se echaría hacia atrás por nuestro aspecto desagradable, o nuestro maldito bolso con huecos donde traemos la mercancía, tal vez se daría cuenta que Victor vino drogado o tal vez simplemente no le guste nuestra actitud. En fin, le estaba dando muchas vueltas, él nos invitó a entrar y lo hicimos en seguida.

Estábamos más callados de lo que acostumbramos… Con Mike todo surgió natural, con este tipo nos sentíamos como en una entrevista, donde la pregunta era si valía la pena darnos £20.000 Libras o no. Jake trataba de hacerse el durillo, hasta Victor parecía asustado y todas sus pintas de confianza se había ido por el retrete… Yo en cambio solo me limitaba a observar, no quería cagarla o decir algo que no era apropiado. Entramos a su habitación y había una cama tendida con sabanas baratas y verdes, en ellas había una máquina para pesar y una pistola recostada casualmente… La debe de tener ahí solo para asustarnos o imponer que aquí él es el que dice que va a pasar, ¿Estaba cargada? No lo sé… Lo mejor sería no pensar en eso, me ponía más nervioso de lo que ya estaba. El señor se limitaba a ser mínimamente amable y hacer lo debido.

«¿Me dan el producto, por favor?» Dijo con calma, como si fuera una conversación de lo más normal… Tal vez para él lo era, para mi ciertamente no. Tenía una voz gruesa y demostraba más confianza de la que Victor trata de aparentar todos los putos días.

«Claro, amigo… Es medio kilo, lo puedes comprobar con esa cosa, ya habíamos hablado por teléfono» Dijo Jake, trataba de aparentar tranquilidad, casi le funcionaba. Saco el paquete del bolso y lo tiro a la cama, el Señor se sentó tranquilamente, encendió su máquina y coloco el producto con cuidado. “501 g” mostro la máquina, casi me da un maldito paro cardiaco de que mostrara una cantidad que no haya sido la acordada, pero después cierta tranquilidad me invadió.

De repente saco del bolsillo una pequeña regla de metal, no estaba rayada ni sucia… Parecía preparado para la ocasión, no como nosotros… ¿Qué pasa si no hubiera tenido eso consigo? ¿Qué le daríamos? ¿El cuchillo de Jake con el que Victor se colocó hace unos momentos? Ni loco.

Puso una pequeña raya, se agacho y la inhalo sin prisas, se levantó rápidamente y saboreo un poco lo que le había quedado en los dedos. Abría y cerraba los ojos durante un momento, como saboreándolo completamente… Nosotros solo estábamos expectantes, como esos idiotas que hacen comida y esperan que algún alto cargo les dé el visto bueno. Pues ahí estábamos, después de un rato se tranquilizó y nos volvió a ver con atención. «Pues, ¿Cuánto quieren por esto?» Dijo, ¿Y es una puta broma? ¿Me están diciendo que lo de las “£20.000 Libras” fue solo un invento de estos dos idiotas? ¿En realidad nunca habían discutido un precio? El pánico se me subió al cerebro, ahora no sé cuánto sacaría después de una noche tan de mierda como esta.

«Claro, pues estábamos pensando en unas £20.000 Libras» Dijo Jake, mientras estaba atento a las expresiones y a la respuesta de este señor.

«Jah, pues muchacho, déjame decirte que eso se sobrepasa un poco del precio por únicamente 500 gramos, es mucho» Responde el, y mis alarmas estaban realmente activadas ahora, no puedo creer que caí redondo en la trampa de estos dos… Me limito a mirar la ventana de la habitación.

«Pues, ¿19?»

«Todavía es demasiado» Responde en breve… La verdad él sabe que nos tiene contra las cuerdas, ¿Qué se supone que íbamos a hacer si no se la vendíamos a el? ¿Vender pequeños gramos en las calles y callejones asquerosos y peligrosos? ¡A la mierda con eso!

«Entonces 18, mierda» Dice Jake casi suplicando que le acepte esta vez.

Después de un breve silencio donde el señor parecía pensar acerca de su próxima respuesta, este dice. «Pues serán £18.000, mierda» con una sonrisa que nos tranquiliza a todos. Jake sonríe genuinamente dejando todas sus tensiones de lado y miramos como este saca bastantes billetes en una caja fuerte que tenía colocada en su armario al extremo de la habitación juntando las £18.000 Libras… Seguramente tenía muchos más, pero a la mierda, no conseguimos £20.000 Libras, ¿Y qué importa? £18.000 Libras era más que suficiente y la verdad nos quedamos bastante a gusto… Hasta parece que había sido una noche productiva después de todo.

El señor termino de juntar los billetes en una bolsa de plástico improvisada y nos la entrego, la cual guardamos en nuestro bolso barato casi de inmediato, y cerramos el negocio con un apretón de manos que todos le dimos al señor… Me alegraba y tranquilizaba que todo había salido bien… Me sentía liberado, como alguien que sale de un examen importante, pero multiplicado por 20. Nos despedimos amablemente y cruzamos la puerta 17… Rápidamente salimos del edificio, casi corriendo por las escaleras y nos subimos al carro con un entusiasmo casi indescriptible, ignorando casi el hecho de que estábamos a unos -2°C y lo celebramos como si fuéramos niños pequeños, mientras Jake levantaba la bolsa como si fuera una maldita copa mundial, Victor saco una botella y tres vasos de vidrio que había tenido guardados todo este rato y la habría mientras sollozaba de alegría… Ni yo me lo podía creer, de verdad éramos tres cabrones de mierda suertudos que se habían salido con la suya, y en este momento lo agradecía más que cualquier otra cosa… ¿Y que si Elio se cogió unas buenas tetas hoy? ¡Nosotros estábamos en la maldita cima del mundo!

Victor abrió la champaña con emoción y sirvió los tragos casi regándolos por los asientos, cosa por la que normalmente Jake nos hubiera retado, pero en esta ocasión era algo sin la más mínima importancia. Mientras Jake conducía celebrábamos como tres reyes, nos repartíamos el bolso y lo abrazábamos como si fuera nuestro maldito hijo. «¡¿Qué te dije Ari-Boy?! ¡Que lo conseguiríamos! ¿No?» Dice Victor casi burlándose con la copa en mano, a lo que respondo. «Ustedes de verdad son un par de cabrones con mucha labia y suerte… Supongo que tenías razón, Victor, pero no te vayas acostumbrando pedazo de hijo de perra, JA, JA, JA.»

«Deberías aprender a confiar más en tus dos compañeros, Ari, ¡Estoy seguro que te vendría bien!» Dice Jake, mientras conduce y se ríe como un maldito desquiciado… Supongo que la empatía no se consigue con el dinero de la venta de drogas para estos dos idiotas.

«Muy bien, muy bien, ya pueden dejar de joderme los dos, fue una noche bastante larga» Digo mientras miro el reloj, que va apuntando para las 2:13 de la madrugada… Y cada minuto lo viví en carne propia. «Solo decimos, Ari… Confía más en nosotros y las cosas podrían ir aún mejor» Me dice Victor con una sonrisa picarona… Como si la victoria de esta noche tuviera la más mínima cosa que ver con este par de idiotas… Hasta yo sabía que fue pura suerte y conocer a las personas correctas, era lo único que podría agradecerles a estos dos.

«¿Y qué harás con tus £6.000 Libras, Ari?» Me pregunta Jake desde el frente, como esperando que contestara alguna estupidez como “Me voy a explotar todas las noches” o “comprare la mejor puta droga del país, ninguna mierda barata ¡Lo mejor!”, pero en cambio de eso le contesto sinceramente, lo cual no se si era apropiado para a la persona a la que me estaba refiriendo en ese momento. «Tal vez me mude y alquile un buen departamento… Estaba pensando en decirle a Elio que se mude conmigo… No lo sé, No sería mala… Luego guardaría el resto y buscaría un maldito trabajo decente» Le respondí a Jake, pero más que nada me estaba haciendo planes para mí mismo y para lo que consideraba como “correcto”, siento que con eso estaría yendo por un buen camino, luego de tanto tiempo desviado y sin saber qué demonios hacer con mi vida.

«¡Mierda! Si vas a desperdiciarlo de esa manera mejor dámelo a mi… ¿Cómo se te ocurre meter a ese virgen maricón de mierda en esto? JA, JA, JA.» Me responde el idiota de Jake mientras le da el ultimo sorbo a su trago de champaña.

«No tienes por qué tratarlo así… Es solo un chico, quisiera ayudarlo y punto. En fin, ya no te pienso decir ni mierda más, solo me cortas el buen humor, idiota.» Le digo a Jake con un tono más indiferente, vuelvo a ver a Victor y este parece que pasa del tema… Ni siquiera considero preguntar el que iban a hacer con sus partes porque la verdad me da igual, y además ya me imagino un poco ambas respuestas, así que prefiero ahorrarme la cortesía.

Después de un breve intervalo Jake nos deja en nuestro apartamento cerca de Brockley y cada uno toma su parte correspondiente… Sin tensiones, miradas raras, sin “Yo merezco más por qué tal y tal”, ni nada parecido, actuamos como tres profesionales y nos llevamos £6.000 Libras cada uno, con las que estábamos profundamente satisfechos.

Estaba genuinamente cansado de estos dos y necesita descansar más que cualquier otra cosa, ciertamente iba a dejar la puerta cerrada esta noche y ver donde guardar el efectivo… No es que no confiara en mi amigo Victor, pero era mejor tener precaución con este tipo de gente. Así que me despido de puño de Jake y rápidamente subo las escaleras de mi piso para evitar el frio, Victor hace lo mismo y los dos agarramos nuestra parte como si tuviéramos nuestro corazón en manos. Entramos al departamento y al menos yo me sentía sumamente agotado, no quería saber nada mas del mundo, del dinero o de Victor… Este me dice. «Mierda… Vaya nochecita, ¿No? Ja, ja, ja.» Y aunque me rompa sumamente el corazón, no me molesto en ser simpático o bromear con él, me limito a decir «Vaya que si… Bueno, me iré a dormir, nos vemos.» Mientras camino a mi habitación, cierro la puerta y la aseguro como si de ello dependiera toda mi vida. El idiota solo vuelve a ver y luego pasa de mi rápidamente, prendiendo la tele y seguramente quedándose dormido casi al instante.

Antes de poder dormir profundamente, tenía que decidir sabiamente donde dejar mi parte del dinero… No podía tomar a la ligera una decisión tan importante, así que realmente me lo estaba pensando bien. No podía ser un lugar tan obvio como debajo del colchón o alguna mierda así, ni tampoco tenia sentido que fuera algo tan elaborado… Así que decido agarrar una bolsa de plástico para meter cada billete, ya que la que nos había dado aquel señor se la quedo el imbécil de Jake… Cojo también una caja de zapatos Converse algo vieja, tenían como año y medio… Me las había comprado Elio con algo de dinero de su primer sueldo, aún recuerdo la cara de emoción que tenía, como si el idiota se hubiera ganado la lotería o algo parecido ja, ja. Era un buen recuerdo. Me las compro ya que yo lo acompañe a cada maldita entrevista y supongo que quería devolverme el favor… Eran unas tenis blancas con líneas rojas, ya estaban algo desgastadas pero las sigo usando cada día…

Entonces meto la bolsa allí, pongo un par de trapos y camisas viejas por encima y tapo la caja, la escondo debajo de mi cama y supongo que ya debería estar algo más tranquilo… ¿De qué? ¿De las sucias garras de Victor? ¿De verdad desconfiaba tanto de mi mejor “amigo”? No lo sé… Pero simplemente así me siento mas tranquilo, tal vez no sea nada personal contra Victor, pero de igual manera tenia que tener cuidado con algo tan delicado.

Prendo un cigarro, me acuesto en mi cama y exhalo como si no hubiera estado tranquilo el todo el maldito día, lo cual tenía parte de verdad. Ha sido de verdad un cuesta arriba sin descanso, pero supongo que ya tenia mi recompensa de niño bueno justo debajo de la cama… Me agarro la cabeza con el cigarro en la boca y miro hacia el techo… Realmente no estaba pensando en nada, simplemente necesita un poco de paz, ya que últimamente todo había sido ruido haya arriba, y a veces los mejores también tienen sus límites…

Tal vez tuve muchísima suerte esta noche… Tal vez justo ahora debería estar muerto por causa de aquella arma que estaba recostada sobre esa cama de verde… Pero simplemente no lo estaba, todavía tenia cosas que contar, solo que ahorita misma no se muy bien a donde ira a llevar todo esto. En fin, solo estoy cansado. Mi cigarro se apaga.