La rosa y la Estaca

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Summary

Nacida en una estirpe de cazadores de vampiros, Belladona de la Cruz ha sido entrenada desde la infancia para matar sin dudar. Criada entre armas sagradas, oraciones manchadas de sangre y juramentos grabados en hierro, aprendió que la piedad es una debilidad y que ningún vampiro merece vivir después de cruzarse con su linaje. Su familia guarda un voto ancestral inquebrantable: la muerte es el único final para las criaturas de la noche. Durante una cacería fallida, Belladona resulta gravemente herida y abandonada entre ruinas consagradas. Es allí donde es encontrada por Benedict Vireaux, un vampiro antiguo perteneciente a un linaje olvidado, que se niega a alimentarse de humanos y carga con siglos de culpa, silencio y soledad. Contra toda lógica y fe, él decide salvarla. Entre sombras, secretos compartidos y noches robadas al destino, nace un amor imposible que desafía todo aquello en lo que Belladona fue educada para creer. Benedict no es el monstruo que le enseñaron a odiar... y Belladona no es la asesina despiadada que él esperaba temer. Cuando la familia De la Cruz descubre la verdad, el castigo es inmediato y cruel. Belladona recibe la orden final: ella debe matar a Benedict Vireaux con sus propias manos, o su linaje será condenado para siempre.
Amarlo significa traicionar su sangre.
Matarlo significa perder su alma. En un mundo donde la fe puede ser más cruel que los monstruos, Belladona deberá decidir si obedecer el juramento que la define... o romperlo, aun sabiendo que el amor puede ser la forma más letal de condena.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+
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Prólogo

He vivido siglos creyendo que los monstruos éramos nosotros.He visto imperios caer, lenguas morir, cielos cambiar de dioses. Pero nada me preparó para la forma en que una solaCazadora de vampiros me enseñó a temerle al amor más que a la estaca.Si estás leyendo esto, Belladona de la Cruz, significa que no fui lo bastante fuerte para huir de la mano que temblaba al alzar el arma... y que aun así tuvo que hacerlo.No me llores.Reza por ti.Porque amar a un inmortal no es desafiar a la muerte.Es aprender a sostener la estaca entre tus dedos, no por deseo, no por odio, sino por el juramento que te obligaron a llevar en la sangre.Y dejarla caer sobre mi corazón.Es mirarme a los ojos mientras lo haces, buscar en ellos al monstruo que te enseñaron a odiar y encontrar, en su luga al hombre que te suplicaba en silencio que corrieras, que vivieras, que fueras libreEs sentir cómo mi eternidad se apaga en tus manos, mientras la tuya, tan breve, se rompe en el mismo instante.Es saber que, en ese golpe, no solo me matas a mí, sino también a la parte de ti que alguna vez creyó que el amor podía salvar algo en este mundo.Después vendrá el silencio.Vendrá el peso de mi nombre en tu pecho, la costumbre de buscarme en cada sombra, la herida de llamarme en sueños y despertar con la boca vacíaCaminarás entre los tuyos con la estaca limpia y las manos manchadas, con la fe intacta ante sus ojos y el corazón hecho ceniza bajo las costillas.Y cada noche, cuando reces como te enseñaron, sabrás que tus palabras no buscan perdón para mí.Las buscas para ti.Porque no me mataste por dejar de amarme.Me mataste porque te obligaron a recordar quién eras antes de amarme.Y aun así, Belladona, si el mundo me diera otra eternidad, volvería a caminar hacia tu estaca solo para que, por un instante más, me mires como lo hiciste aquella vez en la que casi fuiste libre.

Aviso al lector:

Este libro ha pasado por un proceso de corrección ortotipografía y de estilo para mejorar su claridad, fluidez y calidad de lectura. Aun así, como ocurre en muchos textos, es posible que algún error haya pasado desapercibido.Si encuentras alguna errata, palabra mal escrita o detalle que creas que debería revisarse, te agradecería mucho que me lo hicieras saber. Tus comentarios me ayudarán a seguir mejorando el texto y a ofrecer una versión cada vez más cuidada.Gracias por tu comprensión y por acompañarme en esta historia.

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