PRÓLOGO
El clic del obturador fue el único sonido que rompió el silencio sepulcral del bosque.
A través del visor de la cámara, el mundo se reducía a un rectángulo perfecto de luces y sombras. El lente enfocó con precisión quirúrgica: un zapato de tacón abandonado sobre el lodo, una mano pálida que apenas sobresalía entre los helechos y el brillo frío del rocío sobre una mejilla que ya no sentía el viento.
No era solo una fotografía; era un trofeo. Una prueba de que la belleza, cuando se desvanece, se vuelve eterna si se captura en el momento exacto.
El fotógrafo ajustó el diafragma. El dial giró con un chasquido metálico, igual que el sonido de una celda cerrándose. En ese pequeño universo de cristal y espejos, la verdad no importaba. Lo único que importaba era la composición, el ángulo y el secreto que quedaría guardado tras el negativo.
-Sonríe -susurró una voz, tan suave que parecía parte del viento.
Otro clic.
La luz del flash iluminó la oscuridad por una fracción de segundo, revelando por un instante el rostro de la última mujer que las noticias aún no mencionaban. Luego, la oscuridad volvió a reclamarlo todo, dejando solo el rastro de pasos sobre el barro y el eco de una respiración pesada que se alejaba hacia la casa en la colina.
El engaño acababa de ser revelado, pero nadie estaba allí para verlo.
"Este es solo el comienzo.¿ Si les gustó este inicio?, no olviden votar 🌟 para ayudar a que la historia crezca."