Vínculos de sangre

All Rights Reserved ©

Summary

La sangre puede implicar una naturaleza oscura y arrastrar ecos del pasado. En un mundo distópico donde la vida y la muerte se entrelazan, un nuevo régimen comienza a tomar forma mientras humanos y neohumanos conviven en una paz a punto de desmoronarse. La llegada de Irina a la vida de Eirik y Lucien no solo sanará viejas heridas y forjará un vínculo inquebrantable, sino que también revelará las profundas diferencias entre sus naturalezas… y aquello que la sangre ha estado ocultando

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

La brisa fría de la noche (parte I)

En la antigüedad, se creía que la luna llena era presagio de monstruos. Pero esa noche, al emerger entre las nubes, su luz brillaba, solemne.



Moviéndose con celeridad, un grupo de hombres recorría el bosque del Éter, dejando tras de sí una ventisca fría. Sus pisadas firmes, hacían crujir ramas secas y revolvían las hojas del suelo cuando tomaban impulso. Saltaban tan alto que parecían volar. ¿Hacia dónde se dirigían con tanta prisa?



La noche en la posada Dubois.



En lo profundo del valle, se alzaba una antigua y distinguida residencia. Estaba deteriorada, como si los años hubieran pasado por ella con demasiada prisa. Allí se asentaba una comunidad conocida como la Resistencia. No buscaban refugio, sino la eliminación de los humanos portadores del gen mutante. Para la Resistencia, la existencia de los Neohumanos era un error que debía corregirse; los llamaban monstruos, y en ese nombre encontraban justificación suficiente.

Todo había comenzado más de un siglo atrás, con un tratado de paz que prometía convivencia entre ambas especies. Con el paso del tiempo, los Neohumanos se integraron por completo a la sociedad humana; levantaron corporaciones, acumularon poder y terminaron compartiendo gobiernos que alguna vez les habían sido negados.

A medida que la unificación se afianzaba, no todos estuvieron dispuestos a aceptarla. Algunos se aferraron a la idea de que las razas nunca debieron mezclarse. Lo que inició como un rechazo silencioso, terminó por expandirse transformándose en un movimiento hostil y violento, marcado por asesinatos y secuestros de aquellos con genética mutada, ensañándose principalmente con bebés y niños. Ante esas atrocidades, el gobierno mixto, tomó la medida desesperada de desterrar a los disidentes a las regiones lejanas en las montañas.

Desde entonces, vivieron como un culto sin líder formal, regidos por sus propias normas y creencias. Cazaban a las criaturas que ingresaban en su territorio, pero al final, dejaron de hacer distinciones; poco les importaba si se trataba de monstruos o de investigadores que exploraban las afueras de las ciudades.

Una situación de tal gravedad requería la intervención de una fuerza superior: el clan Noxaavar. Un grupo de élite, formado por adultos jóvenes y veteranos, de distintas descendencias, que el gobierno utilizaba como recurso para resolver conflictos cuando se veían involucrados a mutantes.


Frente a lo que representaban los Noxaavar, los resistentes se veían como salvajes. Lo inquietante era que los Neohumanos no parecían monstruos ni podían considerarse humanos: poseían poderes sobrenaturales, pero rara vez recurrían a ellos; preferían la fuerza bruta. 

Los bárbaros eran incapaces de coordinarse, cualquier desacuerdo los enfrentaba entre sí, y cada ruptura debilitaba aún más su defensa.


Confiaron en que aquel enfrentamiento sería una cacería más, armados con utensilios precarios —cuchillos caseros, hachas sin filo, rifles viejos— sin comprender que su resistencia terminaría esa misma noche.