De Señorita Shen a Señorita Su

All Rights Reserved ©

Summary

Amar la destruyó una vez… pero no fue suficiente para detenerla. Shen Li Huan, marcada por un amor prohibido y traiciones que aún arden, juró no volver a caer. En la corte imperial, los sentimientos son debilidad… y ella ya pagó el precio. Pero el destino es cruel. Porque cuando creía haberlo perdido todo, alguien aparece en su vida… alguien peligroso, dominante y envuelto en sombras, que no le ofrece salvación… sino perdición. Y esta vez, no será un amor inocente. Será un juego oscuro. Una obsesión. Una caída sin retorno. ¿Hasta dónde estás dispuesto a perderte… por alguien que podría destruirte?

Genre
Romance
Author
Doramy
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo 1

El dolor no desapareció.

Aún podía sentirlo.

La daga atravesando mi pecho…

el frío… la sangre… su voz.

“Eras útil.”

Mi respiración se detuvo.

Desperté de golpe.

Un grito ahogado escapó de mis labios mientras mi cuerpo se incorporaba bruscamente.

Mi pecho subía y bajaba con desesperación.

…Pero no dolía.

No había sangre.

No había herida.

Mis manos temblorosas recorrieron mi cuerpo.

Nada.

—¿Qué…?

Mi voz salió débil.

Confundida.

Mis ojos recorrieron la habitación.

Era… hermosa.

Demasiado hermosa.

Cortinas de seda, muebles finamente tallados, una elegancia que no me pertenecía.

Esto no era mi habitación.

—¿Dó… dónde estoy…?

La puerta se abrió de golpe.

—¡Hermana Su!

Una chica entró con energía, su vestido rosa se movía con cada paso.

—¿Qué haces ahí? Mamá trajo chicos guapos para entretenerte—

¿Hermana… Su?

Fruncí el ceño.

—¿Quién eres?

Mi voz salió fría.

—Sal de mi habitación.

—S-Su Wan… ¿te sientes bien?

Ese nombre…

No era mío.

—¡Fuera!

La chica salió corriendo.

Silencio.

Mi respiración era inestable.

Mi mente… un caos.

Mo Chen.

Su nombre apareció como una herida abierta.

Mi pecho se apretó.

No… no puede ser real.

Él me ama.

…¿verdad?

Entonces…

¿Por qué recuerdo su mirada?

Fría.

Vacía.

¿Por qué recuerdo sus palabras?

“Eras fácil de controlar.”

—No… —susurré.

Llevé mi mano a mi rostro.

Algo se sentía extraño.

Maquillaje.

Tomé un espejo.

Y miré.

El mundo se detuvo.

Esa…

no era mi cara.

El espejo cayó de mis manos.

Se hizo pedazos.

—No soy yo…

Pero entonces…

Si no soy yo…

¿quién soy?

Shen Li Huan.

Ese era mi nombre.

Hija del primer ministro imperial.

Criada entre lujos… pero sin amor.

Desde pequeña aprendí a sonreír correctamente, a hablar con elegancia…

pero nunca a ser amada.

Nunca a ser suficiente.

Siempre fui demasiado.

Demasiado intensa.

Demasiado emocional.

Demasiado… todo.

Hasta que lo conocí.

Mo Chen.

El segundo príncipe imperial.

La primera vez que me habló…

fue amable.

La primera vez que me miró…

fue como si realmente me viera.

Y yo… caí.

Caí tan fácil.

Tan rápido.

Pensé que finalmente alguien me había elegido.

Que alguien… me amaba.

Pero el amor que me dio…

no era amor.

Era control.

—“Todo esto pasa porque no sabes controlarte.”

—“Siempre exageras.”

—“Yo solo intento ayudarte.”

Sus palabras eran suaves.

Pero dolían.

Siempre dolían.

Y aun así…

me quedaba.

Porque después de cada herida…

venía una caricia.

Después de cada duda…

una disculpa.

Después de cada lágrima…

una promesa.

Y yo… le creía.

Siempre le creía.

Hasta que lo descubrí.

No era amor.

Nunca lo fue.

Era un juego.

Un plan.

Yo…

solo era una pieza.

Un chivo expiatorio.

Cuando intenté enfrentarlo…

ya era demasiado tarde.

Recuerdo sus ojos.

Tranquilos.

Como si nada importara.

Como si yo no importara.

—“Eras útil.”

Sentí el frío.

La daga.

El dolor.

Mi cuerpo cayendo.

Mi mundo rompiéndose.

—“Fácil de controlar.”

Mis manos temblaron.

Quise odiarlo.

Quise gritar.

Pero no podía.

—“Y aun así…”

Su voz se volvió más baja.

Más cercana.

—“…fuiste la única que me hizo dudar.”

Sentí su mano sosteniendo mi rostro.

Sus labios sobre los míos.

Un beso.

Un maldito beso.

Y luego…

oscuridad.

Mi respiración se volvió irregular.

Mi cuerpo temblaba.

—No…

Mi mirada cayó nuevamente en los fragmentos del espejo.

Ese rostro…

no era Shen Li Huan.

No era yo.

Entonces…

¿por qué sigo recordándolo todo?

¿Por qué sigo sintiendo…?

Cerré los ojos con fuerza.

Un nuevo nombre apareció en mi mente.

Su Wan.

Ese… era mi nombre ahora.

Abrí los ojos lentamente.

Esta vez…

más fría.

Más consciente.

Si esta es una nueva vida…

entonces…

no cometeré el mismo error.

Nunca más.