PRÓLOGO
La luz del estadio se fue. Los generadores de respaldo arrancaron unos segundos después. Sunghoon lo sintió en las plantas de los pies, un zumbido sordo que no era música. Segundos después el aire acondicionado murió y el camerino se volvió inmediatamente más pequeño, más caliente, más real.
Nadie adentro lo notó todavía
Por la puerta entreabierta, el manager hablaba en un walkie-talkie con la mandíbula tensa. Sunghoon no entendía por qué el hombre negaba con la cabeza de esa forma. Escuchó fragmentos. ---puerta sur---no podemos sacarlos---estacionamiento---. Y un último que le dejó un frío en la nuca. ---sangre por todos lados---
Detrás de Sunghoon, Jay estaba tirado en el sofá, mientras que Jungwon contaba algunas botellas de agua en silencio. Ni-ki tenía los audífonos puestos, ajeno a todo.
El aire olía a sudor y perfume mezclado. No olería así por mucho tiempo.