Introducción
El emperador es una figura respetable, honorable e incluso, distinguida por encima de todas las clases. Sin embargo, el emperador de Khali, un imperio que ha sido gobernado por innumerables emperadores de gran historia, ahora es gobernado por un tirano. El poder no es suficiente, tener a todos a sus pies no es suficiente, el mayor placer no son las relaciones carnales de cada noche con sus concubinas masculinas, sino la dominación.
Sin embargo, si desea seguir conservando su imperio dócil, debe de protegerlo. Eso sugiere realizar tratados de paz con sus enemigos, en caso de que no sea necesario cortarles sus gargantas primero.
El tratado vigente es llevado con el reino de Aurion. Un hermoso reino, próspero, donde todas las personas son amables y amigables. Incluso los nobles son pocos codiciosos ni exigentes con sus bienes materiales. Aurion siempre ha sido independiente y nunca ha necesitado de tratados, pues se mantiene alejado de cualquier guerra entre los reinos. Siempre neutral ante los conflictos y aunque eso pareciera apaciguar todo posible problema contra ellos, en realidad, sólo los ha expuesto ante el ojo público de todos esos nobles codiciosos por la belleza y la riqueza. Así es con el reino de Khali.
Para evitar más conflictos, Aurion ha enviado como embajador a uno de sus príncipes quién debe residir unos días en el reino de Khali hasta que el tratado se formalice, cómo muestra de confianza y disposición.
Sin embargo ¿Podrá el emperador tirano cumplir su parte del trato?.