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Secreta Obsesión

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Summary

Gisela es una estudiante de medicina, becaria y responsable en la oficina de control de estudios de su universidad. Cuando Gael, un carismático y ambicioso estudiante de ingeniería de sistemas, llega para solicitar sus documentos, ella siente una atracción inmediata que pronto se convierte en algo más que una simple atracción, una obsesión secreta e incontrolable. Lo que comienza como fascinación, se transforma en un juego peligroso de emociones, donde el amor y la obsesión se mezclan en una relación tóxica llena de idas y venidas, desencuentros y reconciliaciones. Gael, ajeno al torbellino que Gisela esconde, pronto descubrirá que su vida no será la misma desde que cruzó miradas con ella. En medio de secretos, celos y decisiones impulsivas, ambos aprenderán que el amor puede ser tanto salvación como tormento. Historia basada en un hecho de la vida real, con situaciones ficticias. Todos los Derechos Reservados ©️

Status
Ongoing
Chapters
52
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

El Encuentro

Gael llegó a la oficina de control de estudios con la carpeta en mano, buscando tramitar unos documentos que necesitaba para un proyecto importante de su carrera en Ingeniería Biomédica. Estaba concentrado en sus pensamientos, sin imaginar que ese día marcaría un antes y un después en su vida.

Al otro lado del escritorio, Gisela atendía con su habitual seriedad y eficiencia, cumpliendo con sus tareas como becaria en la universidad. Cuando levantó la vista y vió a Gael, sintió un impacto inesperado que la tomó por sorpresa: un joven alto, seguro, con una sonrisa fácil y una mirada que parecía ver más allá de lo evidente.

Sin embargo, Gael no estaba soltero, era novio de Gabriela, estudiante de Psicología, y ella le esperaba en el departamento, confiando en que su relación resistiría la distancia que a veces la universidad les imponía.

Pero, mientras hablaba con Gisela, empezó a notar una chispa diferente, una curiosidad que no había sentido en mucho tiempo.

Gisela, por su parte, no podía apartar la mirada de Gael. Cada palabra que él pronunciaba se grababa en su mente. Al mismo tiempo que una idea fija cruzó su pensamiento y guardaba en secreto un sentimiento que la hacía desear acercarse más, conocerlo mejor, aunque sabía que cruzar esa línea podría ser peligroso.

Al finalizar el trámite, Gael salió de la oficina sin sospechar lo que se avecinaba. Gisela, en cambio, se quedó observando la puerta por donde él había desaparecido, sabiendo que su vida estaba a punto de cambiar para siempre.

Esa misma tarde, Gael llegó al departamento cansado, pero con la satisfacción de haber cumplido con sus trámites. Gabriela lo esperaba en la sala, leyendo un libro de psicología clínica. Ella era todo lo contrario a la espontaneidad de Gael: centrada, responsable, la mayor de cinco hermanos en una familia donde la medicina era una tradición casi sagrada.

—¿Cómo te fue hoy? —preguntó Gabriela al verlo entrar.

—Bien —respondió él, dejando caer la mochila en el suelo—. Solo hice el trámite de control de estudios, nada del otro mundo.

Gabriela lo observó con una mezcla de cariño y preocupación. Como hija de padres divorciados, había aprendido a ser fuerte y a sostener a su familia. Sus hermanos menores la admiraban y ella sentía la presión de estar a la altura del legado médico que su familia representaba.

—Sabes que me preocupo cuando no te veo tranquilo —dijo ella, cerrando el libro—. A veces siento que estás más distante.

Gael suspiró. Sabía que Gabriela tenía razón. Últimamente algo dentro de él había cambiado, aunque no lograba identificar qué era exactamente. Lo que sí sabía era que su mente no dejaba de regresar a ese encuentro inesperado en la universidad.

—Solo estoy cansado, Gabriela. Nada más.

Pero Gabriela no se dejó convencer tan fácilmente. Su instinto le decía que algo se estaba gestando, y como futura psicóloga, estaba decidida a descubrirlo.

—Si quieres hablar, sabes que puedes contar conmigo —dijo ella, tocándole la mano con ternura.

Gael asintió, pero no pudo evitar sentir una punzada de culpa. Lo que ella no sabía era que esa misma tarde, en la oficina de control de estudios, otra persona ya había empezado a ocupar sus pensamientos de forma sutil.

Gisela

Cuando Gael salió de la oficina, Gisela sintió que el aire a su alrededor se había vuelto más denso, como si una fuerza invisible la atara a ese instante. Sabía que lo que sentía no era simple atracción. Era algo más oscuro, más urgente. Una obsesión que había nacido en apenas unos minutos, pero que ya la consumía.

Mientras recogía los papeles y guardaba todo en orden, su mente no dejaba de reproducir cada detalle: la forma en que él hablaba, la manera en que sus ojos la habían mirado, la seguridad que emanaba con solo caminar.

Gisela siempre había sido una persona reservada, dedicada a sus estudios de medicina y a sus responsabilidades en la universidad. Su vida era rutina y disciplina, un refugio contra el caos que había vivido en su propia familia. Pero ese día, todo parecía tambalearse.

Intuía que Gael tenía novia, que él no le pertenecía, pero no podía evitar imaginar cómo sería acercarse a él, conocerlo más allá de ese breve encuentro.

Mientras tanto, en su pequeño cuarto compartido con otros becarios, Gisela repasaba una y otra vez cada detalle, tratando de ocultar ese fuego interno que la hacía soñar despierta y planear sus próximos movimientos.

“Solo necesito una oportunidad,” se decía a sí misma. “Una pequeña puerta que me permita estar cerca, y entonces nada podrá detenerme.”

Pero esa obsesión, que al principio parecía un susurro, pronto se convertiría en un grito imposible de ignorar, y Gael descubriría que lo que había encontrado en Gisela era mucho más que una simple admiradora.

Gael

Se estiró en la cama, mirando el techo blanco de su pequeño apartamento universitario. El ventilador zumbaba con pereza, y su mente vagaba en silencio. Era viernes y el mensaje de su madre lo había recibido la noche anterior: “¿Vas a venir este fin de semana? Tu papá insiste en verte.”

Suspiró.

Volver a su ciudad natal nunca había sido fácil. No por la distancia, ni por el clima, ni siquiera por los recuerdos, sino por la constante presión de su familia.

Su madre tenía el don de controlarlo sin levantar la voz, y su padre… bueno, siempre encontraba una forma elegante de hacerlo sentir insuficiente. Cada visita era una especie de evaluación disfrazada de afecto.

Gabriela, como siempre, se ofreció a acompañarlo. Sus abuelos vivían en una zona rural cercana, así que podía aprovechar el viaje para verlos. Aunque llevaban más de un año juntos, ella no conocía aún a sus padres, y Gael evitaba el tema con habilidad. Simplemente no se sentía listo para exponerla a ese mundo tan meticuloso y exigente.

—¿Estás seguro de que quieres que vaya contigo? —preguntó ella esa mañana mientras se preparaban para salir.

Gael se quedó en silencio por un momento, sentado en el borde de la cama, con los zapatos aún sin atar.

—Sí, solo no esperes algo muy… cálido. Mi mamá es amable, pero mi papá es otra historia.

Gabriela sonrió con esa dulzura comprensiva que la caracterizaba.

—No me asustan los padres difíciles. Recuerda que crecí entre caos y medicina.

Él rió, aunque algo en su estómago se apretaba. No sabía por qué, pero tenía la sensación de que todo comenzaba a enredarse. Tal vez por la presión de sus estudios, o tal vez porque últimamente se sentía menos centrado, más distraído... como si hubiera algo que se le escapaba.

Sin saberlo, su pensamiento voló por un instante al rostro sereno y serio de Gisela, la chica de la oficina. Fue apenas un destello, un recuerdo fugaz de su mirada fija y atenta.

Lo apartó enseguida, sintiéndose culpable.

—Vamos —dijo, poniéndose de pie—. Cuanto antes lleguemos, antes regresamos.

Mientras recogían sus cosas, no tenía idea de que, en esa misma ciudad universitaria, alguien había comenzado a planear cómo volver a encontrarse con él.

Alguien que lo observaba desde la sombra de sus propios pensamientos, convencida de que él le pertenecía, aunque todavía no lo supiera.

Continuará...

Hola mis corazones de melón. Bienvenidos a esta nueva aventura, bastante diferente a las demás. Espero que les guste y la disfruten. Besitos 💋 💋 💋

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Great Character

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Strong Dialog

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