El sonido del mar
Perdón por no sentir lo mismo que tú, por no contestar aquella pregunta, por no decir lo que querías escuchar. Fue lo único que dijo mientras la tenía en frente. Solo hubo un silencio y las olas del mar se escuchaban lentamente mientras la tenía en mis brazos, a punto de morir. La única persona que tal vez sí sintió algo por mí, algo sincero, amor no, pero cariño sí.
No dije nada, solo lloré, sintiendo cómo mi alma y mi corazón se rompían en mil pedazos. En unos meses mi vida cambió por completo y todo lo que conocía se volvió extraño, pero ¿cómo llegó este día? Pues...