Capítulo 1
Nunca me han gustado los comienzos.
Siempre traen consigo demasiado ruido; en ellos siempre hay demasiadas variables y nadie me avisa cómo va a sentirse una cosa nueva hasta que ya la estoy sintiendo. Y para entonces, ya es tarde.
Por eso prefiero aferrarme a mis rutinas, a las cosas que solo tienen sentido dentro de mi cabeza, aunque el resto del mundo no las note.
Hay veces en las que siento como si todo funcionara con reglas que a mí nadie me explicó.
Poe eso yo tengo las mías, y funcionaban. Hasta que ella llegó.
Beth no llegó a cambiar mi mundo, tampoco me hizo promesas imposibles, no quiso salvarme de mí misma ni llegó para entenderme, y mucho menos para lastimarme. Ella solo llegó.
Y eso fue suficiente para que todo con lo que se regía mi vida empezara a cambiar.
Admito que eso no me gustó al principio, pero tampoco es como que yo pudiera evitarlo, ¿no?
No supe cuándo, pero ella logró cruzar esa fina línea entre lo que yo permitía en mi vida y lo que no; fue como si el ruido blanco que me aislaba del mundo se hubiera desvanecido un poco… solo cuando ella estaba cerca.
Esta es mi historia y como ya dije, no me gustan los comienzos.
Pero este…Este fue uno que no pude evitar.