Primer evento: "la sorpresa"
Es un día normal en el año 4290 en el moderno mundo del conocimiento y la tecnología, o al menos eso dicen las personas en esta generación, yo lo veo igual de podrido que siempre.
Claro, "Maduro" ya esta muerto, no existe mas el idiota que decía ser el presidente más poderoso de América y las guerras de Rusia, Irak entre otras cosas se desvanecieron hace más de un milenio, pero al vivir toda esa parte de la historia y ver donde estás parado te hace ver el mundo solo avaza en la tecnología, nunca cambiará la forma de ser o de ver las cosas, mundo podrido.
Pero...
Siendo sincera no importa a éste punto de mi vida, claro, durante mis 2285 años he vivido muchas cosas, he sido una streamer bastanta conocida que el nombre "Nany" a rodeado el mundo, tuve una madre y una hermana como cualquier persona normal, amigos, etc.
Pero cuando caes en banca rota tu desesperación por salir de la miseria te venda los ojos, no estoy ogullosa de haber arruinado mi vida y decepcionar a mis familia por mis acciones, eso esta claro, pero cuando me di cuenta de mi error ya era tarde, y ahora... aquí estoy, caminando por las calles de lo que fue mi hogar en Venezuela como una semi-humana gato con pelaje rojo, es una lástima que lo que fue mi hogar ahora sea un casino en ruinas bajo toda esta nieve, mundo podrido.
- ¿Quién diría que la eternidad sería tan aburrido? -. Me digo a mi misma antes de volver a emprender el pasó, ¿A dónde?, pues...supongo que a dónde me lleve el viento, despues de todo ya he explorado el mundo entero, el sueño de cualquiera que no tiene la oportunidad por no tener tiempo o dinero suficiente. Eso me recuerda a aquella chica con la que salí por unos años, era una estudiante universitaria que soño con explorar el mundo como bióloga de la fauna y flora, aún sigo sin creer...en que mundo creyó que tratar de atacar a un ladrón con un arma de fuego sería buena idea, es una pena, ella era adorable.
En ese momento las bocinas del tráfico aéreo de la ciudad me sacan de mi trance, ahora que lo pienso, recuerdo que en el siglo XXI siempre soñamos con tener autos voladores y saltarnos el tráfico, algo me dice que ubieran preferido ir a pie que perder el tiempo en enojarse por el tráfico que nunca imaginaron que ubiera existido en sus sueños tecnológicos
Suelto un suspiro antes de notar que estoy cerca de la costa en medio de la noche, otro día aquí, más días largos sin sentido, muchas chicas de mi generación lo hubiera tenido sexo sin parar si estuvieran en mi posición, aunque se abrían aburrido a los dos meses, digo, no mentire que también tuve sexo con muchas...pero muchas personas en mi tiempo aqui, pero deja de tener sentido luego ver tantas caras sudadas y orgasmos mutuos, es impresionante que algo a lo que el mundo esta adicto deja de tener sentido despues de muchos años.
Mis pensamientos se interrumpen al escuchar un llanto infantil, miro a mi alrededor confundida hasta que veo detrás mío a un niño gato de cabello negro entre los árboles del parque detras de mí, no tengo ganas de molestarme con algo estúpido como un niño perdido, pero es tan molesto escucharlo llorar.
-Mierda-. Sin mas opción me acerco al niño, no puedo creer que este haciendo esto.
-Hey niño, deja ya de llorar, es muy molesto-. Para sorpresa e nadie, el niño sigue llorando, ¿Acaso se escapó de casa y se arrepintió?, digo...todos de pequeños hicimos eso, escapar hasta la puerta de nuestras casa para luego volver. Me acerco al niño y me arrodillo frente a él para acariciar su cabeza.
-Ya relajate, respira conmigo-. Inhalo y exalo lentamente para que el mocoso haga lo mismo, no tarda mas de siete segundos relajarse y mirarme, finalmente.
-¿Cómo te llamas niño?-. Opto por hablarle con una voz suave y amigable para hacer esto rápido, los niños son demasiado molestos para mí.
-Yo...yo...se supone que no debo hablar con extraños...-. Dice entre pequeños sollozos, lo que me faltaba, un niño difícil.
-Esta bien niño gato, explicame que haces por aquí a estas horas tú solo, ¿Te separaste de tu mamá?-. Los ojos del niño se iluminan al hacerle la pregunta y asiente.
-Si...estaba con mi mamá en la tienda hasta que ví a mis amigos, los seguí hasta aquí y luego se fueron... -.
Genial, ahora resulta que es víctima de una broma de sus amiguitos de la escuela, me impresiona que los niños pueden ser crueles desde tan pequeños, ¿Qué clase de educación reciben los niños hoy en día en sus casas?.
-¿Recuerdas el nombre de la calle donde estaba la tienda o cómo era?-. ¿Para qué me molesto?, un niño lloron de siete años ni siquiera sabe como se llaman sus padres.
-Ven conmigo niño gato, vayamos a buscar a tu madre, estoy segura que ella debe estar buscandote como loca por todos lados -.
Sus ojos se iluminan de emoción y gratitud al escuchandote eso, tomo su mano emprendiendo paso. Solo lo llevaré a la estación de policía a dejarlo y que se hagan cargo, no pienso vagar por horas hasta que reconozca la calle donde vio por última vez a su madre, además de que es demasiado trabajo cuidar a un solo niño, es impresionante que las personas tengan el valor para querer tener un hijo sabiendo todo lo que conlleva.
Durante los siguientes 10 minutos caminamos hacia la estación mas cercana, pero durante el camino le compro alguna que otra golosina o hacemos paradas para el baño, a este paso terminaré dejando el niño a su suerte, por suerte este niño es obediente y educado, lo que sería mejor si no fuera tan activo o demandante, asi que para mantenerlo quieto empiezo a hablar con él. Resulta que se llama ******, le gusta los videojuegos y el animé, un niño simple que es la oveja negra entre sus compañeros de la escuela, no recuerdo que los otakus fueran menospreciados desde tan pequeños.
Por un tiempo era como él cuando empecé mi carrera como creadora de contenido, fueron unos años divertidos, todo mi contenido era sobre videojuegos nuevos o viejos, lo malo es que siempre llegaba tarde con los juegos que se supone que estaban de moda en su momento, pero es no les molestaba a mis seguidores, dejando de lado lo babosos que son las personas solo porque el avatar y la persona es mujer, era graciosos y entretenidos en cada live.
Antes de que me diera cuenta llegamos a la estación de policía, finalmente, cuando entramos a la estación, veo a una mujer de cabello largo de color negro, parecia preocupada a juzgar por su lenguaje corporal y tono de voz.
- ¡¡MAMÁ!!-. Grita ***** y corre hacia la mujer, el reencuentro es tan dulce que un diabético podría desmayarse a los segundos. En fin, mi trabajo esta hecho, será mejor que me vaya antes de que... .
- Espere señorita... -. Se acerca a mí y me abraza con fuerza, mirándome entre lágrimas de felicidad y agradecimiento. -¿Puede decirme su nombe?-.
Mi nombre...algo que no le digo a nadie hace unos dieciocho años, sonrio suavemente me arrodillo frente a él. -¿Mi nombre?, pues... puedes llamarme Nany-.
Sonríe de alegría antes de darme un último abrazo, luego de recibir el agradecimiento de su madre finalmente me retiro, ¿A donde te pregunta?, a donde me lleve el viento, ¿Quién sabe?, es un mundo podrido, el destino puede darte sorpresas que te hacen ver que el mundo no está tan podrido como se cree.
(Esperanza)