La última ficha

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Summary

La vida de un hombre puede medirse en la distancia que hay entre un despertador que rompe el sueño y un tren que nunca llega a su destino. Para él, esta era solo una ficha más en la hilera de una rutina marcada por el arrepentimiento y la nostalgia.

Genre
Drama
Author
Santiago
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

El fin de la vía


Esa mañana él no sabía que sería la última de su vida, para él era otra rutinaria mañana de su vida que sería otra de las fichas del dominó que él juraba que le quedaban muchas más pero para bien o para mal esta sería su caída final.

Su despertador sonó sin piedad hasta matar su profundo sueño, con un osado movimiento detuvo el sonido y se incorporó de golpe lo cual le generó un leve mareo. Tras tomar una bocanada de aire se dispuso a empezar otro de sus largos días, la cegadora luz blanca que iluminó su humilde monoambiente no más grande que una habitación promedio allí tenía su ocio, su comida, su descanso, su pesadilla. La humedad y el moho le daban el toque que cubrían el techo y el desgaste se dejaba ver en sus antiguos electrodomésticos tanto en su horno a garrafa y la heladera de los 80s que había heredado tras la muerte de su padre.

Se dio una ducha rápida y mientras se cepillaba los dientes se colocaba su campera ya que se le estaba haciendo tarde para tomar el tren el cual cada vez tardaba más en llegar, en otro momento de su vida este estaría indignado y cansado de ver cómo sus días pasan y pasan gobernante tras gobernante sistema tras sistemas y la conclusión a la que siempre el pasado iba a ser mejor que esté presente. Corriendo logró subirse al abarrotado tren y parado pensaba en lo bueno que estaria tener su propio vehículo y poder ir a donde quisiera, cuando quisiera hasta que logra recordad que es una bola de gastos y borra esos pensamientos, el parlante del  tren resultó estar justo sobre su cabeza y luego de varias paradas ya lo estaba irritando así que por más dificultoso que fuera empezó a moverse hacia el otro vagón.

Bajo en el polo industrial y se dirigió hacia la pequeña fábrica en la que trabajaba hace aproximadamente 15 meses, el pensó que iba a lograr en los puestos de la empresa pero eso ya no era más que un sueño. Cuando él entró como empleado su tarea era limpiar ordenar y mover las cajas, al tener un vaga experiencia y no muchas más posibilidades por no decir ninguna el agarro viaje, en su vago saber el pensaba que en algunos mesas lo pondrían a manejar alguna máquina pero ni siquiera le habían enseñado la teoría básica de su uso.

  Diez horas más tarde mientras se marchaba el dueño de la fábrica le dijo que si mañana se podía quedar una o dos horas más así empezaba a aprender a usar la maquinaria, gustoso y extrañamente alegrado dijo que sí y salió al trote para llegar al último tren que pasaba. El tren estaba igual que en la mañana pero al fin estaba llegando a su parada, cuando la megafonía dijo que estaban arribando a su estación el tren parecía acelerar en vez de detenerse y lo peor es que. No solo parecía, el tren rápidamente subió su velocidad y en la curva que llevaba al tren a la capital, descarriló violentamente chocando con las casas de la pequeña villa que rodeaba esa zona de las vías.


Dentro del tren todo era pánico y gritos hasta que el choque generó un silencio casi desgarrador, tras el fuego y la llegada de los cuerpos de emergencia la gente comenzaba a ayudar y en la vorágine logró reincorporarse, lo que le generó un mareo y tras un par de pasos cayó desplomado en el suelo y mientras su vista se nublaba la vista y se le enfriaba el pecho las luces de los helicópteros se posaban sobre él sus sentidos caían. Como una simple pieza de dominó.