Capitulo 1- El ruido antes de mí
Hola, me llamo Elías, y esta es mi historia.
Desde siempre me ha gustado la música. No era sorpresa. Mi mamá Celeste fue la líder de una banda de punk-rock muy popular en Salamanca. Crecí entre guitarras distorsionadas, ensayos ruidosos y letras que hablaban de libertad.
Mi mamá Celeste era huérfana.
La única persona que pudo llamar “mamá” fue mi abuela Rocío, quien la adoptó cuando tenía 17 años. Mi abuela no tenía pareja y no podía tener hijos, pero le dio a mi mamá todo lo que nunca tuvo: cariño, apoyo y un hogar.
Fue en esa época cuando Celeste conoció a mi otra mamá, Claudia.
Claudia era rebelde… pero de esas rebeldes buena onda. La conoció en una fiesta. Era loca, extrovertida, buena para el webeo y siempre motivada. Desde ese día empezaron a pololear. A mi abuela no le molestaba. Era bastante abierta de mente. No tenía mucho dinero, pero siempre se esforzaba por mi mamá Celeste.
Con el tiempo, mis mamás se comprometieron a los 25 años.
Pero no todo fue ruido y celebración.
Un día, mi abuela se enfermó gravemente. Mis mamás, al enterarse, la internaron de inmediato en el hospital. Los médicos no sabían exactamente qué tenía. Pasó tres años internada.
Al tercer año mejoró lo suficiente como para volver a casa.
Pero en el undécimo mes del 2004, falleció.
No murió triste.
Murió con una sonrisa en el rostro.
Eso es lo que mis mamás me contaron cuando yo tenía cinco años.