La presentación
En el gran museo se encontraba en su interior cubierto de humo, pero, en toda esa neblina se podía ver la figura de una persona, agachada mientras se escuchaba cómo cargaba su arma con bastante regularidad.
-AHORA- Gritó la voz de un desconocido
En eso, una rafaga de disparo sonaría con mucha fuerza
Y se preguntaran, cómo llegamos mi banda y yo a esto? si nuestro plan parecía perfecto... bueno, para eso, dejen que les cuento. Tenemos que retroceder un poco en el pasado, más específicamente diez meses atrás.
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Aquí fue donde empezó todo, en este oscuro, viejo y sucio lugar que usaban como almacén de frutas. Nos refugiamos aquí mientras planeábamos nuestro “plan perfecto”. Además, me pareció que su fachada podía pasar desapercibida entonces se me hizo buena idea comprarlo.
-Parce, este lugar es horrible, no nos podías llevar a un hotel 5 estrellas o algo de eso?- Comentó alguien con un curioso acento colombiano, mientras miraba la puerta del gran almacén se habría y todos entrabamos.
-No seas exagerado Romualdo, ya les avisé que en estos meses nuestros lujos se verán... afectados
Hice una pequeña pausa mientras observaba a mis compañeros, no todos estaban de acuerdo, pero sí sabía algo que tenían en común, era su ambición por el dinero
-Pero luego, viviremos como Dioses
Le dije en un tono gracioso pero convincente, estaba seguro que mi plan iba salir exageradamente bien, además, porque me había tomado el tiempo necesario de reclutar cada una de las personas necesarias y especializadas en esto. Y ahora... era momento de presentarlos

Romualdo Torres, 29 años, colombiano. Mi mano derecha... lo conocí en uno de mis tantos viajes a Estados Unidos. Una persona muy manipuladora que siempre tiene un plan para algo, por obvias razones, él fue quien me ayudó a diseñar este robo. Lo buscan en su país por supuestas estafas, falsificación de documentación, manipulación de personas y estafas piramidales. Un largo historial.
-Hermano... esto está muy oscuro... AAAH- Se escuchó aquel grito mientras Jowy caminaba en la oscuridad y al mismo un fuerte golpe como si madera fuera lo que caía contra el suelo.
Solté un pequeño suspiro mientras encendía las luces y cerraba la puerta detrás de mí, dejando afuera la claridad del día. Los viejos focos del almacén tardaron unos segundos, parpadearon un par de veces antes de encenderse por completo, iluminando el lugar con ese tono amarillento y pesado. Allí, estaba Jowy en el suelo, se había llevado por delante unas grandes cajas de madera, típico de él.
-Mamabicho... ¿Quién puso esto aquí?- Dijo con su acento dominicano tomándose su rodilla.
Muchas veces era bastante complicado tomarlo en serio.
Y se preguntaran, ¿Por qué reclutaría a alguien tan tonto y despistado? bueno... aquí les muestro mis argumentos.

Jowy Peralta 24 años, más dominicano que el mismísimo Romeo Santos. El Minero de la banda, el que hace los huecos, el que funde y tranquilamente el más demente. Ayudaba a su padre a minar plata en Sánchez Ramírez y luego a fundirla. Puede parecer un loco pero es igual de leal que un perro.
-Es que Jowy, eres un güevon- Habló José
José, mi venezolano favorito, el mejor amigo de Jowy, por ende el que más confianza le tiene

José Feinang, 27 años, venezolano. Lo conocí junto a Jowy en mi estadía en Las Vegas, por eso se puede decir que me hice un 2 por 1 en reclutarlos. El tipo tiene un conocimiento de autos que asusta, realmente nunca conocí a alguien que sepa más que él, también se encarga de la artillería pesada... las armas, junto a Jowy hacen el duo perfecto.
-Esto es pura basura, habría que quemarla- Agregó Jowy levantándose del suelo y pateando todas las cajas de mala gana, se acomodó un poco su ropa, sacudiéndose un poco de polvo que tenía encima.
Todos lo quedamos mirando en un silencio un tanto raro.
-¿Es en serio Trevor? ¿No tenías a alguien mejor?- Murmuró Carla cerca de mi oído al pasar por al lado mío.
Ni siquiera me miró, caminó de brazos cruzados adentrándose al almacén como si ya lo conociera
Y para finalizar... ella es Carla, mi mejor amiga. Sé que muchos dicen que mezclar relación con trabajo está mal, pero yo no creo eso.

Carla Martinez, 24 años, argentina residiendo en Italia, fue ella quien consiguió este lugar. Es la más pequeña del grupo pero tranquilamente la más inteligente y la única que en momentos críticos piensa antes de actuar. Su capacidad para usar las computadoras la convierten la hacker de este plan, puede apagar cualquier alarma, cámara o conseguir cualquier clave en cuestión de segundos.
Y con esto mi banda queda concluida, tal vez no sea la más experimentada, los más organizados, pero nadie puede decir de que somos xenofóbicos, ¡porque no es así!
También seguramente no era la mejor idea... pero, ya era era tarde para darnos cuenta