PRÓLOGO
UN REY PARA JIMIN
Los que conocen a Jimin a lo largo de los años se han encargado de resaltar que él no es más que un rey.
Un hombre que sobrevivió a años de tristezas y que se encargó de criar a dos hijos maravillosos que darían la vida por él.
Ha estado con los hombres equivocados: el que abandona, el que miente, el que no ama y el que lastima.
Sin ninguna oportunidad de encontrar a quién podría ser su Rey.
Se ha esforzado en ser el mejor padre.
El mejor amigo, el mejor hermano y el mejor confidente, pero quizás es el momento de que se luzca como el mejor hombre que él es.
Sus hijos siempre han sido el símbolo de cosas buenas, pero Park Jimin definitivamente no esperaba que uno de ellos trajera a su vida a Jeon Jungkook, un hombre que no abandona, no miente, ama y no lastima.
Un hombre que hace que sin importar los años, su corazón lata como el de cualquier chico joven.
Un hombre que lo hace ilusionarse de la manera en que siempre soñó.
Un hombre que la hace amar.
Todos coinciden en algo, Jungkook llena muy bien el formulario perfecto de un rey para Jimin.