🥁Jungkook's Inspiration🎤5||Kookmin||

Summary

La inspiración de Jungkook. ¿Quién no conoce a Jeon Jungkook? Es integrante de la aclamada banda inglesa BG.5. Lo llaman Santo Jeon, algunos, Kook bebé y para sus Fivers él es algo más. Es hijo, amigo e ídolo. También fue un increíble hermano, solo que actualmente no lo es y eso duele profundamente en su alma y corazón. En su momento, hace algunos años, Jungkook fue llamado “ángel” por un chico que sintió que con su sola presencia, él lo ayudó a que su pequeño guerrero se fuera con la más grande de las sonrisas luego de una dura batalla contra un monstruo. Ahora sus caminos se han topado nuevamente. Él sigue siendo integrante de BG.5 y él… Ya no es un papi. Pero eso está por cambiar, porque Jimin tiene grandes planes para traer al mundo a otro guerrero, solo que él no esperaba que en el camino, el hermoso ángel volviera a aparecer para poner al revés cada ingenioso paso de su plan. De un momento a otro se encuentra enlazado a Jungkook, en más de un sentido. ¿Lo más loco? Muy a su pesar, le encanta que Jungkook esté arruinando cada paso del plan para moldearlo a su manera. Le gusta conocer que él tiene muchas facetas de la que no todos tienen conocimiento. Pero hay algo que Jimin no sabe, que no imagina, que pronto descubrirá y eso es que, tal vez, Jimin pueda convertirse en la inspiración de Jungkook. Adaptación No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
64
Rating
n/a
Age Rating
18+

JEON JUNGKOOK

JEON JUNGKOOK.

Cuando era pequeño y sonreía, mamá solía decir que mi sonrisa me metería en muchos en problemas porque era el tipo de sonrisa que haría a muchos ceder sin siquiera darse cuenta, que esa, junto a mi dulce mirada, sería mi arma secreta.

Creo que mamá tenía razón, era el arma secreta que sacaba bajo situaciones riesgosas como ser pillado tomando las galletas que horneaba Sunghoon, asustar a mis guardaespaldas cuando escribo en lugares excéntricos, escabullirme cuando mamá quiere envenenarme con lo que hornea, que Max no quiera matarme cuando le doy demasiado trabajo y podría seguir mencionando ocasiones en las que esa arma secreta me salvó y me hizo salir ileso.

Lo que mamá nunca me advirtió, es que llegaría un día en la que alguien tendría la misma arma que yo para volverme loco y hacer que mi mundo se ponga de cabeza.

Creí que conocí el amor en una larga relación que casi termina en matrimonio.

Creí que con ella había aprendido a amar cómo novio, cómo compañero, cómo amante.

Pero la realidad es que ella me dejó la enseñanza más importante: ser yo mismo, no esconder quién soy y por sobre todas las cosas: creer en mí antes de creer en otros.

El amor, con todos sus matices, me golpeó y ni siquiera lo supe.

Tal vez fue aquella vez en la que entré en una habitación para cumplir el sueño de Mr. Smile, yo debí saber que era un ingenuo creyendo que estaba cambiando una vida, la verdadera lección era que: ellos cambiarían la mía.

Así que el amor me golpeó con pequeñas dosis, poco a poco.

Primero con una mirada que no salía de mi mente, incluso cuando pasó un largo tiempo, vagamente habrían días en los que él estaría en mi mente.

Poco a poco fui recibiendo mi cucharada de amor de manera ingenua, sin notarlo, sin pedirlo, sin esperarlo.

Entonces, un día desperté y ¡Bam!

Yo estaba enamorado de un chico asombroso que con su mirada y sonrisa hacía mi mundo girar.

No me hace ocultar quién soy, no me exige, no me juzga y cuando su amor duele, solo me hace saber que es real.

Cuando le muestro todas mis facetas, él sonríe.

Cuando mis defectos se manifiestan él rueda sus ojos, pero no me obliga a ocultarlos, los acepta.

¡Demonios!

Él simplemente hace que sea autentico, saca relucir cada aspecto de mí, me inspira a no esconder mi esencia, al verdadero Jungkook.

Y cuando toco la guitarra para él, me observa, sonríe y cuando soy afortunado: me besa…

A veces, acabamos yendo un poco más lejos.

Muy lejos.

Me ayuda a enfrentar y poco a poco aceptar la pérdida de a quienes amamos.

Me ayuda a experimentar el dolor de una manera sana.

Me sostiene para que no caiga y yo hago lo mismo por él.

Y si caemos, entonces, nos ayudamos a levantarnos.

No es mi otra mitad, ambos estamos completos, pero cuando estamos juntos: hay más brillo, somos potentes y me hace más consciente sobre ser afortunado.

Me hace querer cantarle, crear canciones.

No cuestiona mis manías, se ríe de ellas.

Tiene defectos y aprendo a aceptarlos.

Tiene virtudes y me enamoro de cada una de ellas.

Somos autores, porque juntos creamos algo tan mágico, puro e increíble que hace temblar mis piernas, llena mi corazón y me da mucha inspiración.

Mamá tenía razón, mis armas me metieron en problemas y las suyas me conquistaron.

Lo que mamá no predijo es que esos problemas me encantarían, que amaría cada segundo de ellos.

Que amaría con tanta fuerza.