La aprendiz

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Summary

Priscilla creció convencida de que el amor era un riesgo inútil. Su madre, marcada por desengaños, le enseñó que los hombres solo buscan belleza y conveniencia, nunca sentimientos. Siguiendo ese ejemplo, Priscilla se propuso un plan claro: casarse con un hombre adinerado, para asegurar su futuro y protegerse de cualquier dolor. Pero el destino la enfrenta a Jonathan, un hombre que la escucha, la reta y la hace sentirse auténtica. Con él, la perfección deja de ser una meta y el miedo a ser vista más allá de su apariencia comienza a resquebrajarse. Mientras lucha contra las viejas lecciones de su madre y la idea de que su valor reside solo en su rostro, Priscilla debe decidir si se atreve a apostar por un amor verdadero, aun cuando su corazón y su futuro queden expuestos.

Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

No se acerca de la lógica de muchas cosas. No me importa saber si el mundo realmente es redondo, plano o rectangular. Quien invento la luz, o el nombre del primero hombre que piso la luna. Lo único que me importa; y que debería ser el debate general en todo el mundo. Es: ¿Por qué la gente se enamora?

Si elaboramos una tabla, donde en un lado escribamos las pros de enamorarse, y en el otro lado los contras, los segundos serian interminables.

Si hay una cosa que le agradezco a mamá; y posiblemente la única. Es el haberme educado con la mentalidad de “caza fortunas”.

Desde muy joven había aprendido el juego de la seducción. Mi madre era una experta en ello. Engatusaba a los hombres con tal naturalidad, que, si la seducción fuera una materia impartida en la universidad, ella sería una experta.

La primera lección que había aprendido de mi madre era siempre mantener una manicura impecable. El color de tus uñas decía mucho del tipo de mujeres que eras, y el tipo de hombres que querías atraer.

Colores rojos intensos podían darte la apariencia de una mujer intensa, quizá con demasiada personalidad.

Aquí va un tip gratis: a los hombres no les gustan las mujeres intensas. Quizá al principio les parezcas un reto, pero una vez te llevan a la cama, tu intensidad les parecerá fastidiosa, y te darán la típica excusa de “eres difícil”. Y con esa excusa terminaran la relación.

Así que quizá las uñas rojas no sean las ideales si tu misión es encontrar a un hombre que no solo te vea como un reto.

Uñas demasiado largas, debes evitarlas, y no es una acusación si no parte de la mentalidad que los hombres se recrean. Piensan que eres chica de una sola noche, no potencial para ser una esposa.

Manicuras con demasiados artilugios o figuritas, pueden hacerte ver como una mujer infantil. Por lo tanto, si tu meta es demostrarle al chico que tú eres una mujer madura y segura de ti misma, evita manicuras demasiado elaboradas.

Y por último tenemos las manicuras estilo “French”

¡Ding, Ding!

Estas son tus elegidas si lo que quieres dar a demostrar es que eres una mujer seria, de negocios, elegante, y delicada. El estilo almendrado es el mejor si aún quieres ganar más puntos.

La segunda lección es el cabello. Un arma vital y muy importante para la seducción. Y la regla de oro con el cabello es siempre mantenerlo largo. El cabello corto también te da un cierto tipo de elegancia, pero los hombres las prefieren de cabellera larga. No lo tiñas en colores demasiado intensos si tu idea es atraer a un tipo adinerado. Recuerda que el objetivo es encontrar a un tipo de cuello blanco, y no uno con el cuello cubierto de tatuajes.

Entre un alisado y un “blow out”, lo segundo siempre será lo mejor si quieres darle a tu cabello ese estilo que grita “soy elegancia”.

Las coletas altas están permitidas, pero no la bajas. Recuerda que, entre más alta, más alta serán las posibilidades de que captes la mirada de ese hombre con yate.

La tercera regla es la vestimenta.

Debes recordar que los hombres son visuales, entre más corta la falda, más atención atraerás. Pero si buscas una relación a largo plazo; con anillo y boda en Italia. Debes recordar que entre más larga la falda, más posibilidad existen que eso llegue a suceder. El punto no es ser recatada; tampoco debes vestir enormes faldones que les hagan pensar a los hombres que estas a punto de profesar tus votos de castidad. Pero si lo suficiente larga como para dejarlos deseando por más.

Cardiganes, chaquetas tweed, blusas rayadas y pantalones rectos no deben faltar en tu armario. Son las piezas básicas de toda mujer que busca un futuro donde su única preocupación sea la de planear las vacaciones familiares.

No utilices zapatillas bajas ni deportivas. Los tacones y alpargatas siempre serán la opción perfecta para atraer la atención de los hombres adecuados. Los tacones estilizan tus piernas y les dan cierta elegancia. Pero no del tipo de tacón de plataforma. Utiliza algo más sutil, como los tacones de punta. Son el arma perfecta de seducción que nunca falla.

Joyas. Tal como en todo lo anterior, entre menos, es más.

No hay nada que grite “elegancia”, como un par de perlas o una gargantilla delgada de plata. Un par de pendientes de gota, o un simple anillo de banda.

Cuarta regla: maquillaje.

Deja atrás la época adolescente en las que creías que el delineador era lo mejor de tu maquillaje. Tus mejores aliados ahora serán los colores pastel. La sutiliza de dejarlo dudando si realmente estas utilizando maquillaje, o esa es tu tez natural. A los hombres les gusta despertar con la mujer con la que se fueron a dormir, y no solo con una visión. Así que siempre debes optar por la naturalidad al exceso.

Debes tener un régimen estricto para mantener tu piel sana.

Algo que aprendí con el tiempo es que no importan tanto los productos de belleza, si no lo que comes y bebes.

Lo que me lleva a mi quinta regla, tu presentación.

No pidas cervezas en tu primera cita, eso solo les da la ilusión a los hombres que eres una chica fiestera, y solo te haría ver como una más de sus amigos. Sé que parece cliché, pero ve por esa soda de dieta, o agua mineral. El vino es permitido, pero solo si sabes manejarlo bien, y no terminas tendida en la mesa contándole todos tus problemas emocionales al tipo.

Opta por ensaladas o algo que no te haga correr el riesgo de ensuciar tu ropa. Evita las pastas o las sopas. Siempre confía en una ensalada, estas son tus mejores aliadas.

Ríe de sus chistes incluso aunque te parezcan estúpidos. Aprovecha para jugar con tus labios, pero con sutiliza. No rías de manera escandalosa. El no quiero una bocina como novia, sino una princesa de Disney.

Muéstrate inteligente, empápate de temas de política, e incluso de deporte. Ciencia, cultura. Estimúlalo mentalmente, y no solo sexualmente. El quiero llevarte a la cama, pero también quiere una mujer que sepa de cultura.

Y, sobre todo, y es la regla de oro si quieres capturar entre tus redes a ese esposo rico que cederá ante tus caprichosos, te llevará a conocer el mundo, y pagará por tus sesiones de yoga y belleza. En la cama, se atrevida, pero tampoco tanto como para que le hagas pensar al hombre que has tenido demasiadas experiencias sexuales como para ser una experta en el tema. A los hombres les gusta creer que son los primeros en todo, así que da la ilusión de que aun eres inocente, a pesar de que sepas más de placer que él.

Sexta y última regla:

Juega a ser tonta.

A los hombres no les gusta sentirse menos.