La hija de Hyujin
Nadie sabía de la existencia de la hija de Hyunjin
Durante años, Hyunjin había protegido el secreto más importante de su vida: su hija, Yeri. No era por vergüenza ni por miedo al qué dirán, sino por amor. El mundo en el que vivía lleno de cámaras, fans y expectativas no era un lugar fácil para una niña.
Yeri tiene 8 años y heredó lo mejor de él: sus ojos expresivos, su amor por el arte y esa forma de ver el mundo como si cada detalle fuera una pintura. Vivía con su madre llamada Jina en una casa tranquila lejos del bullicio de la ciudad, pero cada cierto tiempo, Hyunjin aparecía como un viento suave… y se quedaba unos días.
Yeri: Papá, ¿otra vez te vas pronto? *Pregunta mientras está diujando.
Hyujin: Si mi niña tengo que hacerlo pero voy volver. Lo prometo.
Ella no respondió, pero tomó su mano con fuerza.
Un día, todo cambió.
Una fotografía comenzó a circular en internet: Hyunjin caminando de la mano con una niña. Los rumores explotaron. ¿Quién era? ¿Una sobrina? ¿Una fan? ¿Su hija?
La presión creció, y finalmente, Hyunjin tuvo que tomar una decisión.
En una transmisión en vivo, con el corazón latiendo fuerte confiesa; Hay algo importante que quiero compatir... Tengo una hija.
El mundo quedó en silencio por un segundo… y luego, el caos. Pero lo inesperado ocurrió: el apoyo fue más fuerte que el juicio.
Días después, Yeri vio a su padre en la televisión.
Yeri: ¿Ahora todos saben de mí?
Hyunjin: Sí.*respondió con una sonrisa nerviosa. ¿Te molesta?
Ella pensó unos segundos.
Yeri: No… porque ahora no tienes que esconderte para abrazarme.
Hyunjin sintió que el pecho se le llenaba de algo que no cabía en palabras. Luego de 4 horas, terminó el concierto y todos se fueron a la sala de ensayo.
Nadie dijo nada durante varios segundos. Todos los miembros de Stray Kids miraban a Hyunjin con sorpresa, algunos con los ojos bien abiertos, otros simplemente procesando lo que acababan de escuchar.
Bang Chan: ¿Tienes una hija?
Hyunjin asintió lentamente, evitando el contacto visual por un momento.
Hyunjin: Si... tiene 8 años.
El impacto fue aún mayor.
Changbin: ¿¡OCHO?! Pero tu tienes 26 años.
Hyunjin: Lo sé… respondió con una pequeña sonrisa nerviosa. No fue algo planeado, pero… es lo mejor que me ha pasado.
Felix fue el primero en acercarse. Sin decir mucho, le dio una palmada en el hombro.
Felix: Debe ser muy especial si la has protegido tanto tiempo.
Hyunjin levantó la mirada, y por primera vez no parecía preocupado, sino orgulloso.
Hyunjin: Lo es. Se llama Yeri.
Han: Quiero concerla.
Seungmin: Yo también. Si es tu hija, seguro es increible.
I.N, el más joven, sonrió tímidamente.
I.N: ¿Sabe que eres idol?
Hyunjin soltó una pequeña risa.
Hyunjin: Sí… pero para ella, solo soy su papá.
Eso hizo que el ambiente cambiara. La sorpresa seguía ahí, pero ya no era incómoda. Ahora había algo más: curiosidad, cariño… y apoyo.
Bang Chan cruzó los brazos, observándolo con una leve sonrisa.
Bang Chan: Debiste confiar en nosotros antes.
Hyunjin bajó la mirada un segundo.
Hyunjin: Tenía miedo… no por mí, sino por ella.
Bang Chan: Ahora ya no estás solo.
Los demás asintieron.
Días después, Hyunjin salió temprano de casa con una mezcla de nervios y preocupación. Era su primer día desde que el secreto había salido a la luz, y aunque los miembros lo apoyaban, todavía sentía el peso de todo.
Pero ese día había un problema más importante.
Hyunjin: Yeri, hoy no tengo con quién dejarte… *dijo mientras terminaba de ajustar su chaqueta.
La niña, ya acostumbrada a la rutina de su padre, lo miró desde el sofá con calma.
Hyujin: Tengo otra opción tendré que llevarte a mi trabajo.
Yeri: ¿Lo dices enserio papá? *emocionada
Hyunjin suspira rendido.
Hyunjin: Sí… pero tienes que portarte muy bien, ¿sí?
Yeri sonrie.
Yeri: ¡Prometo ser invisible!
Hyunjin soltó una pequeña risa, aunque por dentro seguía preocupado.
Cuando llegaron a la sede de JYP Entertainment, el ambiente habitual de trabajo cambió por completo para Hyunjin. No era solo un idol entrando a practicar… era un padre entrando con su hija de la mano.
Algunos empleados se quedaron mirándolos sorprendidos. Otros simplemente sonrieron con curiosidad.
¿Esa es…? —susurró alguien.
Hyunjin bajó un poco la gorra y apretó suavemente la mano de Yeri.
Hyunjin: No te separes de mí. *le susurró.
Yeri: No me voy a perder. *respondió ella con seguridad.
En la sala de práctica, el resto de Stray Kids ya estaba allí.
Bang Chan: Llegaste… *su voz se apagó al ver a la niña detrás de Hyunjin.
Todos se quedaron en silencio unos segundos.
Yeri dio un paso adelante y saludó con una pequeña reverencia.
Yeri: Hola..
Felix: Vaya... tu hija es igual a ti Hyunjin.
Yeri mira a su padre.
Yeri: Papá, ¿Ellos son tu amigos?
Hunjin: Bueno si.. son mis compañeros de trabajo.
En ese instante, la puerta de la sala de ensayo se abrió con suavidad.
Todos giraron la cabeza al mismo tiempo.
Era Park Jin-young, el fundador de JYP Entertainment.
El ambiente cambió de inmediato. Incluso los chicos de Stray Kids se enderezaron instintivamente.
Pero Jin-young se detuvo en seco al ver algo inesperado: una niña en medio de la sala, mirando curiosa a su alrededor.
Silencio.
Sus ojos pasaron de la niña a Hyunjin… y luego otra vez a la niña.
Park Ji-young: ¿Alguien me puede explicar esto? *preguntó con calma, pero con una seriedad que hacía que todos tragaran saliva.
Hyunjin dio un paso al frente.
Hyunjin: Señor Park… ella es mi hija.
El silencio que siguió fue aún más pesado que el anterior.
Jin-young parpadeó una vez. Luego otra.
Park Jin-young: ¿Tu… hija?
Yeri, sin entender del todo la tensión del momento, hizo una pequeña reverencia.
Yeri: Hola, señor.
Jin-young la miró unos segundos más, y luego suspiró profundamente, cruzándose de brazos.
Park Jin-young: Hyunjin… esto es algo que debiste informar oficialmente.
El corazón de Hyunjin se aceleró.
Park Jin-young: Estás aquí, trabajando, cumpliendo con tu responsabilidad… y tu hija está contigo porque no tienes otra opción.
Jin-young exhaló por la nariz, como si estuviera intentando decidir algo importante.
Luego miró a Hyunjin.
Park Jin-young: No voy a ignorar esto… pero tampoco voy a castigarte por ser padre.
Apenas la puerta se cerró detrás del dueño de la empresa, el ambiente cambió por completo.
Changbin: Bueno… eso fue intenso. *murmura soltando el aire.
Han: Pero no nos regañó tanto.
Hyunjin sonrió levemente, todavía procesando lo que acababa de pasar. Luego miró a su hija.
Hyunjin: Quédate aquí, ¿sí? Vamos a empezar a ensayar.
Yeri asintió con curiosidad, sentándose en una esquina de la sala con las piernas cruzadas.
Yeri: Voy a mirar.
La música comenzó a sonar.
Los chicos tomaron sus posiciones, y en segundos, la sala se llenó de energía. Cada movimiento era preciso, fuerte, perfectamente coordinado.
Yeri no apartaba la mirada.
Sus ojos seguían cada paso, cada giro, cada salto. No era solo admiración… era atención. Como si estuviera memorizando todo.
Hyunjin, en medio de la coreografía, notó algo.
Ella estaba contando.
Yeri: "Uno, dos, tres… giro… pausa…”
Sus labios se movían suavemente, siguiendo el ritmo.
Después de unos minutos, la música se detuvo.
Bang Chan: Descanso chicos.
La música se detuvo y el ensayo llegó a su fin. Los chicos estaban cansados, algunos sentados en el suelo, otros tomando agua.
El silencio llenó la sala por unos segundos.
Entonces, sin decir nada, Yeri se levantó.
Hyunjin la miró de reojo.
Hyunjin: ¿Yeri?
Pero ella no respondió.
Caminó lentamente hasta el centro de la sala… y se quedó quieta.
Han: ¿Qué hace? *Susurra
Yeri levantó la mirada.
Yeri: ¿Pueden poner una canción?
Bang Chan: ¿Cuál?
Ella respondió sin dudar:
Yeri: “Drunk-Dazed”.
Felix: Buen gusto.
En segundos, la música comenzó a sonar.
El ritmo intenso llenó la sala… y con el primer golpe de la canción, Yeri empezó a moverse.
Pero esta vez… no estaba copiando.
Estaba bailando.
Sus movimientos eran más sueltos, más naturales. No eran perfectos como los de un idol entrenado, pero tenían algo distinto… algo propio.
Sentía la música.
Cada paso, cada giro, cada expresión… venían desde dentro.
Los chicos dejaron de moverse.
Nadie hablaba, ni siquiera Hyunjin.
Porque lo que estaban viendo no era solo una niña imitando… era alguien disfrutando completamente el momento.
En una parte más intensa de la canción, Yeri giró con energía, un poco desordenada, pero sin perder el ritmo.
Minutos después... La música llegó a su final.
Yeri se quedó quieta, respirando un poco agitada.
Han: ¡Eso fue increible!
Después de aquel momento, el día en la empresa llegó a su fin.
Hyunjin tomó su bolso y miró a Yeri.
Hyunjin: ¿Lista para irnos?
Yeri: Si, *responde con una pequeña sonrisa después de todo lo que había vivido.
Salieron juntos por los pasillos de la empresa. Esta vez, Hyunjin ya no caminaba con la misma tensión de antes. Aunque todavía había miradas curiosas, algo había cambiado.
Ya no estaba escondiendo nada.
Justo antes de llegar a la salida, una voz los detuvo.
Park Jin-young: Hyunjin.
Ambos se giraron.
Era nuevamente el dueño de la empresa.
Hyunjin se enderezó de inmediato.
Hyunjin: Señor Park.
Yeri se quedó al lado de su padre, observando en silencio.
El hombre los miró unos segundos, serio como siempre.
Park jin-young: Este fin de semana tendrán un concierto, en Busan. A las 20:00.
Hyunjin asintió.
Hyunjin: Sí, señor.
Yeri levantó la mirada, interesada.
Yeri: ¿Un concierto… grande?
El dueño la miró brevemente.
Park Jin-young: Muy grande.
Luego volvió a Hyunjin.
Park Jin-young: Quiero que estés preparado. Después de lo que pasó… habrá más atención sobre ti.
Hyunjin entendió al instante.
Hyunjin: Sí, señor. Lo estaré.
Hubo un pequeño silencio… hasta que Yeri habló sin pensarlo demasiado:
Yeri: ¿Puedo ir?
Hyunjin abrió un poco los ojos.
Hyunjin: Yeri…
El dueño la observó con calma.
Park Jin-young: ¿Quieres ver a tu padre en el escenario?
Ella asintió con firmeza.
Yeri: Sí.
Pak Jin-young cruzó los brazos, pensativo.
Park Jin-young: Entonces ve.
Hyunjin lo miró sorprendido.
Hyunjin: ¿De verdad?
Park Jin-young: Pero se quedará en backstage. Nada de exposición innecesaria.
Hyunjin: Entendido.
Llegó el día del concierto.
El viaje a Busan había sido tranquilo, pero el ambiente apenas bajaron del vehículo era completamente distinto. Luces, staff corriendo de un lado a otro, voces por los pasillos… todo estaba en movimiento.
Llegaron 2 horas antes del inicio.
Hyunjin: Quédate siempre cerca de mi.
Yeri: Sí. *responde con mirando todo con asombro.
Era mucho más grande de lo que imaginaba.
Los chicos fueron llevados rápidamente a los camerinos para prepararse. Ropa, maquillaje, peinados… todo debía ser perfecto.
Yeri se sentó en una silla, observando en silencio cómo varias personas rodeaban a su padre.
Staff: Hyunjin, ven un momento. *llamó una estilista.
Él se acercó, pero antes de sentarse, la mujer miró a la niña.
Staff: Oye… ¿y ella? *pregunta con curiosidad. ¿De quién es?
No hubo pausa.
No hubo duda.
Hyunjin respondió de inmediato:
Hyunjin: Es mi hija.
El tiempo pareció detenerse por un segundo.
La estilista parpadeó, sorprendida.
Staff: ¿Tu… hija?
Hyunjin: Sí.
No bajó la mirada. No lo dijo en voz baja. No lo ocultó.
Simplemente lo afirmó.
La mujer miró a Yeri, luego volvió a él… y poco a poco, una sonrisa apareció en su rostro.
Staff: Es muy linda.
Yeri hizo una pequeña reverencia, tímida.
Yeri: Gracias.
La estilista soltó una risa suave.
Staff: Con razón… se parecen.
El ambiente no se volvió incómodo.
Al contrario… fue natural.
Minutos después, los miembros ya estaban casi listos. Vestuarios impecables, maquillaje perfecto… listos para subir al escenario.
Desde el pasillo se podía escuchar a la multitud.
Miles de fans.
El ruido era impresionante.
Yeri se acercó un poco más a Hyunjin.
Yeri: ¿Siempre gritan así?
Felix rió.
Felix: Hoy están más emocionados.
Yeri: ¿Por qué? *pregunta.
Hubo un pequeño silencio.
Hyunjin respondió:
Hyunjin: Porque hoy… todo es un poco diferente.
Bang Chan dio una palmada.
Bang Chan: Chicos, es hora.
El ambiente cambió de inmediato.
Seriedad. Concentración.
Era el momento.
Hyunjin se agachó frente a Yeri.
Hyunjin: Quédate aquí, ¿sí?
Yeri: Voy a mirar todo.
Hyunjin dudó un segundo… y luego apoyó su frente contra la de ella.
Hyunjin: Te quiero.
Yeri: Yo también.
Se levantó, respiró hondo y caminó hacia el escenario.
Las luces se apagaron.
El grito del público explotó como un trueno.
Yeri, desde backstage, sintió cómo su corazón latía fuerte.
Porque por primera vez…No estaba viendo a un idol, estaba viendo a su papá.
La música de la primera canción aún vibraba en el aire cuando las luces cambiaron de color. El público seguía gritando, eufórico, sin notar lo que estaba a punto de pasar.
En el backstage, Yeri observaba todo con los ojos brillantes, aferrando con fuerza la tela de su ropa. Estaba nerviosa, pero también emocionada. Los miembros del staff corrían de un lado a otro, concentrados en el siguiente número.
Hyunjin: Te quedas aquí, sí? *le había dicho su papá antes de salir.
Pero Yeri, curiosa como siempre, dio unos pequeños pasos hacia adelante.
Sin darse cuenta, avanzó demasiado.
De pronto, chocó con una estilista que llevaba accesorios en las manos. Ambas perdieron el equilibrio, y Yeri terminó en el suelo.
Staff: ¡Lo siento! *dijo rápidamente, con la voz temblorosa.
La estilista, sorprendida, la ayudó a levantarse.
Staff: No pasa nada, ¿estás bien?
Yeri asintió, aunque su corazón latía muy rápido. Al levantar la mirada… se dio cuenta de algo importante.
Estaba en el escenario, las luces la apuntaban directamente.
El público… la estaba viendo.
Un silencio extraño se mezcló con murmullos curiosos.
Stay: ¿Quién es? ¿Es parte del show? ¿Una nueva integrante?
Sus ojos se abrieron con sorpresa… pero enseguida sonrió con suavidad.
Sin dudarlo, caminó hacia ella.
Yeri, un poco avergonzada, comenzó a caminar despacio hacia él. Cada paso parecía eterno, mientras el público seguía observando en completo asombro.
Cuando finalmente llegó a su lado, él se agachó un poco y le acomodó suavemente el cabello, como si quisiera tranquilizarla.
Hyunjin: Tranquila… estoy aquí. *le susurra.
El público reaccionó de inmediato.
Un coro de “awww” llenó el lugar.
Algunas fans comenzaron a gritar emocionadas, otras no podían creer lo que estaban viendo.
Stay: ¡Es su hija! ¡ES SU HIJA!
Hyunjin: ¡STAY! Ella es mi hija Yeri.
Han: ¡STAY! Yeri es una muy buena bailarina.
Felix: Yeri ven aqui.
Yeri va en el medio de escenario, se puso un poco nerviosa al ver tanta gente.
Changbin: Vamos Yeri baila con nosotros.
La música comenzó a sonar y Yeri sin pensar dos veces comenzó a bailar, STAY no paraban de mirarla una pequeña niña con un gran talento.
Al principio fueron movimientos pequeños, casi tímidos… pero en cuestión de segundos, su cuerpo comenzó a seguir la coreografía con una naturalidad sorprendente. Sus pasos eran precisos, llenos de energía, como si hubiera estado practicando en secreto durante años.
El público quedó en shock.
STAY: ¿Está… bailando? ¡Mira eso! ¡Es increíble!
Las pantallas gigantes enfocaron a Yeri, y su imagen apareció frente a miles de personas. Una niña pequeña… con una presencia escénica enorme.
Su papá la miró, claramente sorprendido, pero también orgulloso. Una sonrisa se dibujó en su rostro mientras retrocedía un poco, dándole espacio.
Los demás miembros, al notar lo que pasaba, intercambiaron miradas cómplices… y decidieron seguirle el juego.
Se acomodaron alrededor de ella, integrándola de forma natural en la presentación.
Yeri, lejos de intimidarse, brilló aún más.
Giró, marcó los tiempos con precisión, e incluso improvisó pequeños detalles que hicieron que el público gritara aún más fuerte.
STAY: ¡WOOOOO! ¡ES UNA ESTRELLA!
Las fans no podían creerlo. Algunas saltaban, otras grababan desesperadamente, y muchas simplemente se quedaron con la boca abierta.
En un momento de la coreografía, Yeri miró al público… y sonrió.
No era una sonrisa tímida, era una sonrisa segura.
Como si ese escenario… también fuera suyo.
Las últimas luces del escenario se apagaron lentamente, y el eco de los gritos de STAY quedó flotando en el aire incluso después de que la música terminara.
Tres horas de energía, baile, emoción… y ahora, el cansancio caía sobre todos como una ola.
Detrás del escenario, los miembros se dejaron caer en los sillones y sillas disponibles.
Han: Ah... No siento las piernas… *dijo respirando agitado.
Felix: Yo tampoco… *responde riéndose débilmente.
El staff seguía moviéndose, pero con un ritmo mucho más lento. Algunos recogían cosas, otros felicitaban al grupo por el increíble concierto.
En medio de todo eso, Yeri estaba sentada en una esquina, con una botella de agua en las manos.
Sus mejillas estaban rojas, su respiración aún un poco acelerada… pero sus ojos brillaban.
Su papá se acercó a ella, todavía con el micrófono en la mano y el cabello ligeramente húmedo por el sudor.
Hyunjin: ¿Cansada? *pregunta con una sonrisa suave.
Yeri negó con la cabeza.
Yeri: ¡Fue muy divertido!
Él soltó una pequeña risa, claramente sorprendido.
Hyunjin: Bailaste mejor que muchos de nosotros allá afuera.
Felix: Oye, Yeri. ¿Desde cuándo bailas así?
Yeri: Practico siempre en casa, cuando papá se va a trabajar, suelo bailar en el patio o en mi habitación.
Bang Chan: Oigan, ¿y si vamos a cenar en algun lado?
Todos: Si vamos.
Todos se subieron al coche, Yeri al principio miraba por la ventana, observando las luces de la ciudad pasar rápidamente… pero poco a poco su energía fue bajando.
Felix la notó.
Felix: ¿Estás bien? *pregunta en voz suave.
Yeri asintió despacio, aunque no se veía tan animada como antes.
Yeri: Sí… creo…
Felix no dijo nada más, pero se quedó atento.
Minutos después, llegaron al restaurante. El lugar era acogedor, con luces cálidas y un ambiente tranquilo que contrastaba completamente con la locura del concierto.
Bang Chan se adelantó para pedir una mesa para todos, mientras los demás esperaban.
Bang Chan: Mesa para nueve, por favor *dijo con una sonrisa educada.
No tardaron mucho en acomodarse. Todos se sentaron, algunos estirando los brazos, otros apoyando la cabeza en la mesa por el cansancio.
Yeri se sentó junto a Felix.
El ruido del lugar era suave, conversaciones bajas, platos moviéndose… todo parecía tranquilo.
Pero algo no estaba bien.
Yeri bajó la mirada, jugando con sus dedos. Su respiración era un poco más lenta… y su expresión ya no era la misma.
Tiró suavemente de la manga de Felix.
Yeri: Felix… *dijo en voz bajita.
Él giró de inmediato.
Felix: ¿Sí?
Yeri dudó un segundo.
Yeri: No me siento bien…
Felix: ¿Qué te pasa? ¿Te duele algo?
Yeri lleva una mano a su estómago y negó levemente.
Rápidamente miró hacia Bang Chan.
Felix: Hyung… Yeri no se siente bien.
Las conversaciones en la mesa se detuvieron casi al instante.
Todos giraron la mirada hacia ella.
Su papá fue el primero en levantarse.
Hyunjin: Yeri, mi amor ¿qué pasa?
Ella lo miró, un poco pálida ahora.
Yeri: No sé… me siento mareada…
El ambiente cambió por completo.
La preocupación reemplazó las risas.
Han: Tal vez es el cansancio.
Changbin: O no comió lo suficiente.
Su papá se agachó frente a ella, colocando una mano en su frente.
Yeri: Mi vida, estás un poco caliente…
Felix apretó los labios, claramente preocupado.
Felix: ¿Quieres salir un momento a tomar aire?
Yeri asintió débilmente.
Apenas salieron del restaurante, el aire fresco de la noche golpeó suavemente el rostro de Yeri.
Hyunjin la sostenía con cuidado en brazos, como si temiera que en cualquier momento se desvaneciera. Caminó unos pasos lejos de la entrada, buscando un lugar más tranquilo.
Hyunjin: Respira despacio… *dijo en voz baja, intentando mantener la calma.
Yeri apoyó la cabeza en su hombro, cerrando un poco los ojos.
Yeri: Papá… no me siento bien…
Hyunjin: Lo sé, lo sé… ya va a pasar *respondió, aunque su voz tenía un leve tono de preocupación que no pudo ocultar.
Se sentó en una banca cercana sin soltarla, acomodándola con cuidado.
Por unos segundos, pareció que Yeri se tranquilizaba… pero de repente su cuerpo se tensó ligeramente.
Yeri: Papá… *murmura, apretando un poco su ropa.
Hyunjin: ¿Qué pasa mi vida?
Yeri abrió los ojos, visiblemente incómoda.
Yeri: Quiero… ir al baño…
Hyunjin frunció el ceño.
Hyunjin: ¿Al baño?
Ella asintió rápidamente, ahora más desesperada.
Yeri: Creo que… voy a vomitar…
No lo dudó ni un segundo.
Hyunjin: Está bien, vamos ahora.
Se levantó de inmediato, cargándola otra vez con cuidado, y caminó rápido hacia el interior del restaurante. Su mirada buscaba con urgencia alguna señal.
Hyunjin: Disculpe, ¿el baño? *le pregunta a un empleado.
El empleado: Al fondo, a la derecha.
Sin perder tiempo, avanzó por el pasillo.
Al llegar, la bajó con cuidado frente a la puerta del baño.
Hyunjin: ¿Puedes entrar sola? *pregunta, sosteniéndola por los hombros.
Yeri asintió apenas.
Apenas entró…
Se escuchó el sonido.
Hyunjin se quedó afuera, sintiendo cómo el corazón le latía más rápido de lo normal.
Apretó los puños.
Cada segundo se le hacía eterno.
Hyunjin: Por favor… que esté bien… *murmura casi en silencio.
Pasaron unos momentos, demasiados.
Finalmente, tocó suavemente la puerta.
Hyunjin: Yeri… ¿estás bien?
Desde adentro, una voz débil respondió:
Yeri: Sí…
Finalmente Yeri salió del baño, Hyunjin sin pensar dos veces la carga y se fueron junto a los chicos.
Felix: Yeri... ¿Estas bien?
Yeri se intenta recostar en los brazos de Hyunjin.
I.N: Debe estar cansada Hyunjin.
Lee Know: Y si le hacemos probar la cena, tal vez tenga hambre.
Yeri se sienta a lado de su papá, le da de comer a su hija y si Lee Know y Changbin tenian razón era el cansacio y también porque no comió lo suficiente.
Tomó los cubiertos y empezó a darle de comer a la niña con cuidado, soplando la comida antes de acercársela. Ese pequeño gesto hizo que todos en la mesa se relajaran un poco. Hyunjin, que estaba cerca, no dejaba de mirarla, atento a cualquier señal de que volviera a sentirse mal.
Lee Know cruzó los brazos y suspiró.
Lee Know: Te lo dije… no comiste bien en todo el día.
I.N asintió, apoyando:
I.N: Y con el concierto encima… era obvio que ibas a terminar así.
Yeri bajó la mirada, algo avergonzada.
Yeri: Lo sé… solo… no tenía hambre en ese momento.
Hyunjin: Pues ahora comes *intervino su papá, empujándole suavemente el plato hacia ella.
Ella soltó una pequeña risa, aceptando finalmente. Empezó a comer despacio, mientras su color volvía poco a poco. La niña, al verla mejor, se relajó y hasta comenzó a hablar animadamente de algo que había visto antes.
Hyunjin se acercó un poco más y en voz baja le preguntó:
Hyunjin ¿Segura de que sientes mejor hija?
Yeri: Si papá.
Después de que todos terminaron de cenar, el ambiente ya era mucho más relajado. Las risas habían reemplazado por completo la preocupación de antes.
Bang Chan levantó la mano y llamó al mesero.
Bang chan: La cuenta, por favor.
Chagbin: ¡Hyung, siempre pagas tú!
Bang Chan: Hoy no discuto. *respnde con una sonrisa. Solo quiero que todos lleguemos a casa.
Yeri lo miró con gratitud, mientras terminaba el último bocado de su comida. Ya se sentía mucho mejor, aunque su papá seguía observándola de reojo, como asegurándose de que no volviera a descompensarse.
Minutos después, Chan pagó la cuenta y todos comenzaron a levantarse. Hyunjin se acercó a Yeri.
Hyunjin: ¿Puedes caminar bien o…?
Yeri: Sí, sí *respondió rápido, sonriendo. Estoy mejor, lo prometo.
Aun así, él se quedó a su lado mientras salían del restaurante. Afuera, el aire fresco de la noche los envolvió, y algunos suspiraron aliviados.
Felix: Necesitaba esto *dijo estirándose un poco.
Subieron al coche, organizándose como antes, aunque esta vez Yeri se sentó más cómoda, recostando un poco la cabeza. Su hija se acurrucó a su lado, ya medio dormida.
El camino a casa fue tranquilo. Algunos hablaban en voz baja, otros simplemente disfrutaban del silencio. La música suave del auto ayudaba a que el ambiente fuera aún más relajante.
Hyunjin, desde su asiento, miraba de vez en cuando hacia atrás. Notó cómo la niña se había quedado completamente dormida, abrazada a Yeri, y cómo ella también cerraba los ojos poco a poco.
A la mañana siguiente, la casa estaba inusualmente tranquila. La luz del sol entraba suavemente por la ventana, iluminando la habitación.
Yeri fue despertando poco a poco. Parpadeó varias veces, aún adormilada, hasta que notó algo a su lado. Giró ligeramente la cabeza… y ahí estaba su papá, acostado junto a ella, todavía dormido.
Se quedó mirándolo unos segundos, sorprendida. No recordaba en qué momento él se había acostado ahí, pero la sola idea de que se hubiera quedado para cuidarla le sacó una pequeña sonrisa.
Intentó moverse con cuidado para no despertarlo, pero el leve movimiento fue suficiente.
Hyunjin abrió los ojos lentamente, todavía medio dormido. Al darse cuenta de que Yeri estaba despierta, se incorporó un poco de inmediato, pasando de estar relajado a atento en cuestión de segundos.
Hyunjinv ¿Te sientes bien? *pregunta, con la voz un poco ronca por el sueño.
Yeri asintió despacio.
Yeri: Sí… mucho mejor.
Él la observó unos segundos más, como asegurándose de que decía la verdad. Luego llevó una mano a su frente, comprobando su temperatura.
Hyunjin: No tienes fiebre… *murmura, aliviado.
Yeri: Papá, estoy bien —insistió , solo fue el cansancio… y que no comí.
Hyunjin suspiró suavemente, pero no del todo convencido.
Hyunjin: Por eso pedí el día libre.
Yeri lo miró sorprendida.
Yeri: ¿No fuiste a trabajar?
Hyunji: No. *responde él sin dudar. Hoy me quedo contigo.
Yeri: Y mamá?
Hyunjin: Mamá tuvo que irse al hospital temprano porque irá a reemplazar a su compeñera. Seguro vuelve más tarde, mi amor. Y cuando llegue, le contamos que ya estoy mejor, ¿sí?
La niña asintió, acercándose para abrazarla. Yeri la envolvió con cuidado, cerrando los ojos un instante, como si ese abrazo fuera justo lo que necesitaba.
Hyunjin las observó en silencio desde unos pasos atrás. Algo en esa escena le apretó suavemente el pecho… una mezcla de alivio, cariño y ese sentimiento difícil de explicar que solo aparece cuando todo, por un momento, está en su lugar.
La mañana continuó tranquila, como si el tiempo hubiera decidido ir más despacio solo para ellos.
Después del desayuno, la niña se quedó dormida en el sofá, abrazando uno de los cojines. El silencio volvió a llenar la casa, pero ya no era un silencio incómodo… era uno cálido.
Yeri salió al pequeño balcón, dejando que el aire fresco rozara su rostro. Cerró los ojos un instante, respirando profundo.
Hyunjin: ¿En qué piensas? *preguntó desde atrás.
Ella no se giró de inmediato.
Yeri: En lo cerca que estuve de caerme ayer… y en lo diferente que se siente todo hoy.
Hyunjin se apoyó a su lado.
Hyunjn: A veces hace falta parar así… aunque no lo queramos.
Salió de la habitación, pero esta vez no fue a practicar bailes.
Esta vez… quiso hacer algo diferente.
Buscó un rincón tranquilo de la casa, cerca de la ventana donde la luz entraba suave. Extendió una colchoneta que casi nunca usaba y se sentó con las piernas cruzadas.
Al principio se sintió extraño.
El silencio y la quietud.
Ella, sin moverse.
Cerró los ojos.
Inhaló... y Exhaló. Una vez…y otra vez…
Su mente intentó correr como siempre, llenarse de pendientes, coreografías, responsabilidades.
Pero no la siguió.
Solo volvió a respirar.
El aire entrando… y saliendo.
Poco a poco, sus hombros se relajaron. Su pecho dejó de sentirse apretado. Su cuerpo… dejó de luchar.
Después de unos minutos, abrió los ojos con calma y comenzó a moverse lentamente, estirando su cuerpo con suavidad. No había presión, no había perfección… solo intención; Yoga.
Movimiento consciente.
Cuidado.
Hyunjin la observaba desde la puerta, sin interrumpir. Había ido a buscar agua, pero se quedó ahí, en silencio.
No era la misma Yeri de siempre.
Y eso… no era algo malo.
Cuando ella terminó, se quedó sentada unos segundos más, con una expresión distinta. Más tranquila. Más presente. Más ella.
Hyunjin: ¿Desde cuándo haces eso? —preguntó Hyunjin finalmente.
Yeri giró la cabeza y sonrió, una sonrisa suave, sincera.
Yeri: Desde hoy.
Él asintió lentamente.
Yeri: Ven… te enseño.
La pequeña dudó un segundo, pero luego se acercó y se sentó torpemente a su lado, imitando su postura.
Hyunjin soltó una pequeña risa.
Hyunjin: Esto sí que no me lo esperaba.
Yeri cerró los ojos otra vez, guiando suavemente:
Yeri: Respira conmigo…
La niña intentó seguirla, aunque a mitad soltó una risa.
Yeri también rió.
Y en ese instante, algo cambió.
No fue grande. No fue dramático, pero fue real.
Porque por primera vez en mucho tiempo… Yeri no estaba corriendo detrás de todo.
Estaba ahí, respirando, viviendo y entendió algo que no necesitaba palabras:
Que cuidarse no era detener su vida…era aprender a quedarse en ella.
Fin 💫💛