1 primer en cuentro
Detrás del gimnasio, donde nadie iba, Sasha Waybright estaba clavando su navaja en los posters de anuncios. Estaba encabronada. Anne la dejó plantada y Marcy ni se acordó que existía.
_PUM_
Una patada voló la navaja de su mano. Sasha se giró con ganas de matar.
Una chica de coletas castañas, marca de rayo en la mejilla y uniforme todo desarreglado estaba parada en pose de pelea. Ni un gramo de miedo.
*Rayita*: Punto para mí. _Sonríe con malicia_ Te ves muy tensa, Rubia. ¿Quieres pelear o solo apuñalar cosas que no se defienden?
A Sasha se le olvidó el enojo. Se le olvidó Anne. Se le olvidó Marcy. Su cerebro hizo corto circuito.
*Sasha*: _recoge su navaja lento, sin quitarle los ojos de encima_ ¿Tú quién eres para venir a tocarme, mocosa?
*Rayita*: _se truena los nudillos y se le acerca_ Soy Rayita. Y este es mi lugar para desestresarme madreando el aire. Tú estás estorbando. Así que o peleas o te me quitas.
Nadie. Absolutamente nadie le hablaba así a Sasha Waybright. Y que encima la retara a pelear...
*Sasha*: _guarda la navaja y sonríe torcido_ ¿Pelear? No, preciosa. _se lanza sobre ella_
En un segundo la tenía. La cargó de la cintura, levantándola del suelo como en tu dibujo, y la apretó contra su cuerpo con fuerza bruta. Rayita quedó con los pies en el aire, sorprendida 0.5 segundos.
*Rayita*: ¡¿QUÉ HACES, LUNÁTICA?! _en vez de gritar asustada, le da un cabezazo en la frente_ ¡SUÉLTAME, NO SOY COSTAL!
*Sasha*: _se ríe adolorida pero no la suelta, la aprieta más contra ella_ ¿Costal? No. _entierra la cara en su cuello y respira_ Eres mejor. Hueles a problemas. Hueles a _mía_.
Las dos sonrojadas. Sasha por obsesión instantánea, Rayita por el coraje y porque, diablos, nadie la había cargado así.
*Rayita*: _le muerde el hombro sin piedad_ ¡Te dije que me bajes, Waybright! _la suelta y le gruñe_ Yo no soy de nadie, ¿oíste? ¡Y menos de una loca controladora con complejo de reina!
En vez de ofenderse, Sasha sintió que se iba a desmayar de lo mucho que le gustó. La mordida. Los insultos. La falta de miedo.
*Sasha*: _la carga más alto, pegando su frente a la de ella_ Entonces me vas a odiar, Rayita. _le susurra_ Porque yo no pido permiso. Yo tomo lo que quiero. Y te quiero a ti. Para siempre.
*Rayita*: _pone los ojos en blanco y le pica la mejilla bien duro_ Pues ve comprando paciencia, rubia. Porque yo no me rompo fácil. Y si crees que ya ganaste solo por cargarme, estás bien estúpida.
Ese fue el click. Tu dibujo es ese momento: Sasha ya perdida en su yandere-obsesión, Rayita sonrojada pero ya planeando cómo hacerle la vida imposible de vuelta.
*Sasha*: _con voz de loca enamorada_ Ya gané. Solo que tú aún no lo sabes, mi rayita.