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advertencias: NSFW, degradaciΓ³n, sexo duro, negaciΓ³n del orgasmo, bofetada en el coΓ±o.
Leon y tΓΊ nunca peleaban. Y cuando lo hacΓan, siempre eran solo discusiones y ligeras bromas. Pero esta vez fue diferente. Tu discusiΓ³n con Γ©l terminΓ³ con un portazo, dejΓ‘ndote llorando. De todos los dΓas, tenΓa que ser el mismo dΓa en que salΓa para una misiΓ³n urgente en EspaΓ±a, prΓ‘cticamente al otro lado del mundo. Ni siquiera recordabas el motivo de la discusiΓ³n, asΓ de ridΓculo era todo.
La mayorΓa de los dΓas que estuvo fuera te quedaste en el lado de la cama de Leon, inhalando el dΓ©bil olor que dejaba. Esa colonia almizclada que le gustaba usar. Se la compraste como regalo de aniversario hace unos aΓ±os, y siempre se aseguraba de ponΓ©rsela. Como no sabΓas cuΓ‘ndo volverΓa, te preocupΓ³ mucho y estabas a punto de ponerte en contacto con su lugar de trabajo cuando oΓste el crujido de la puerta principal al abrirse.
Se cerrΓ³ de golpe y se oyΓ³ el ruido de unas botas al pasar por delante de la puerta de tu habitaciΓ³n. Te incorporaste sin saber quΓ© hacer, agarraste el libro que estabas leyendo y lo levantaste para cubrirte la cara enrojecida y manchada de lΓ‘grimas secas. Leon fue el que entrΓ³ en la habitaciΓ³n que compartΓan, y ni siquiera mirΓ³ en tu direcciΓ³n mientras se dirigΓa al baΓ±o.
Asombrada y algo desconsolada, echaste un rΓ‘pido vistazo a su figura. Estaba sucio, con cortes y magulladuras en los brazos y, supones, tambiΓ©n en el torso y las piernas. DespuΓ©s de limpiarse lo oΓste maldecir murmurando algo sobre ganando... lo que fuera eso, estabas harta de que te ignorara.
"Leon hey, podemos..."
CallΓ‘ndote, puso un dedo largo y fino sobre tu boca silenciΓ‘ndote.
"No vamos a hablar de nada todavΓa, estoy tan jodidamente hambriento de ti que me estΓ‘ matando".
Se inclinΓ³ hacia delante y apretΓ³ tu camisa con las manos, estrujando la tela con fuerza y atrayendo tu cuerpo hacia Γ©l. Sus labios se encontraron con los tuyos en un beso hΓΊmedo que hizo que tus piernas se volvieran gelatina. GruΓ±Γ³ como un animal hablando de cΓ³mo ibas a adorarlo esta noche. PrΓ‘cticamente te empujΓ³ para que abrieras la boca y pudiera meter su hΓΊmeda y cΓ‘lida lengua. Los labios empezaban a hincharse por la intensa sesiΓ³n de besos, echΓ‘ndose hacia atrΓ‘s, su frente chocaba contra la tuya. Sus labios seguΓan unidos por un hilo de saliva que Γ©l rompiΓ³ con el dorso de la mano.
MetiΓ©ndote una mano por debajo de tus bragas, te metiΓ³ un dedo en el coΓ±o y te pellizcΓ³ el clΓtoris con fuerza. Te hizo menear las caderas, gemir, llorar, suspirar por algΓΊn tipo de fricciΓ³n, ya fuera con su muslo o con sus dedos. Ni siquiera te lo pidiΓ³, simplemente te bajΓ³ las bragas, dejΓ‘ndote un asqueroso desastre hΓΊmedo para que Γ©l lo limpiara.
DespuΓ©s de innumerables casi orgasmos que fueron detenidos mientras Leon bordeaba la mierda absoluta de ti, te dejΓ³ temblando, retorciΓ©ndote, mirΓ‘ndote y riendo malvadamente.
Nunca habΓa sido tan malo, por supuesto que habΓas tenido tu parte justa de sexo duro con Γ©l. Pero esta vez parecΓa mΓ‘s enfadado, mΓ‘s caliente y dispuesto a dejarte hecha un desastre cuando acabara contigo.
"Vas a tomar todo lo que te dΓ©, incluso si te conviertes en un bebΓ© lloroso no voy a parar por ti".
Sus manos rodeaban su pene, colocando la punta cubierta de su perlado presemen justo sobre tu clΓtoris, presionΓ‘ndolo. Te provocaba sin descanso, llevΓ‘ndote al lΓmite para que te convirtieras en un pequeΓ±o desastre lloriqueante. Y te encantΓ³, cada segundo de esta nueva faceta de Leon que nunca habΓas presenciado. Te hizo apretar los muslos, frotΓ‘ndolos para evitar que la humedad se filtrara. Los abriΓ³ con fuerza, arrullΓ‘ndote suavemente por ser una puta necesitada, antes de penetrarte sin previo aviso.
Gritando por la sorpresa de estar tan jodidamente llena, arqueaste la espalda y el vientre sobresaliΓ³ dando a Leon una vista perfecta de tus tetas y de su abultada polla dentro de ti. Fue muy duro, manoseΓ‘ndote hasta ponerte en la posiciΓ³n que querΓa. Con el cuerpo pegado al colchΓ³n, te agarraba de las pantorrillas y casi detenΓa la circulaciΓ³n de la sangre de lo fuerte que te agarraba, apoyando los tobillos sobre sus anchos hombros.
No se detuvo, no dijo su habitual "Hey, nena, ΒΏestΓ‘s lista?", sino que empezΓ³ a embestirte como si no hubiera maΓ±ana. Sus embestidas eran tan bruscas que salΓa de ti y volvΓa a entrar de golpe. Te tocaba la punta del cuello del ΓΊtero, y tus piernas se estremecΓan cada vez que lo hacΓa. Te follaba como si te odiara, como si despreciara tu excitaciΓ³n.
"Β‘Joder, Leon! Ya... no puedo yo no-"
"Estoy segura de que las putas como tΓΊ pueden aguantar esto".
Sus palabras resonaban en tu cabeza, una de tus piernas resbalaba de su hombro mientras Γ©l levantaba la otra para introducirse mΓ‘s profundamente en tu coΓ±o.
Bizca y babeando, parecΓas un desastre. Sus pelotas te golpeaban el culo con fuerza, haciΓ©ndote retorcer en su agarre. Te azotΓ³ el clΓtoris y te hizo chillar, con lΓ‘grimas calientes cayendo por tu cara mientras te aferrabas a las sΓ‘banas blancas. Se agachΓ³ rΓ‘pidamente para lamerte las lΓ‘grimas saladas y te dio un Γ‘spero beso en el pΓ‘rpado.
No sabΓas exactamente cuΓ‘ntas veces te habΓas corrido, pero sentΓas que alcanzabas tu clΓmax mΓ‘s rΓ‘pido que la ΓΊltima vez mirando hacia abajo, a tus piernas relucientes cubiertas de tus fluidos. No te dejaba tocarte el clΓtoris, y mucho menos frotarlo o rodearlo con tus dedos desesperados. Te estaba castigando, y Γ©l gimiΓ³ mientras se soltaba y se corrΓa profundamente dentro de ti manoseΓ‘ndote el culo mientras dejaba caer tus piernas sobre el colchΓ³n.
Ahora te tenΓa en la cama de lado, con la espalda apretada contra su pecho sudoroso mientras te agarraba la mandΓbula obligΓ‘ndote a mirar al frente tomΓ‘ndote por detrΓ‘s. Penetrando tu coΓ±o tan profundamente que estaba golpeando todos esos preciosos puntitos tuyos que te hacΓan maullar y sollozar su nombre entre llantos.
"Β‘Leon, joder, te sientes tan ah... bien!"
PodΓas sentir esa sonrisita en su cara mientras empujaba aΓΊn mΓ‘s fuerte diciΓ©ndote que cerraras la puta boca.
Con su mano libre que se deslizaba hacia tu frente, apretando y pellizcando tus pezones endurecidos y sensibles, te agitaba.
"No te cansas de mi polla, ΒΏverdad? Tu cuerpecito de zorra y este puto coΓ±o son todos mΓos". Tu coΓ±o se aferrΓ³ a su polla al oΓr esas palabras, su respiraciΓ³n se hizo mΓ‘s pesada y tus gemidos mΓ‘s agitados. Te corriste con fuerza a su alrededor, cremando en torno a su polla y ordeΓ±Γ‘ndola con fuerza.
Te llenΓ³ como a ti te gustaba, con sus gemidos celestiales en tu oΓdo, sus maldiciones entre dientes mientras te lamΓa el lΓ³bulo de la oreja y te golpeaba el culo antes de retirarse. Ambos estuvieron asΓ por lo que pareciΓ³ una eternidad, cuando Leon hablΓ³.
"Lo siento... siento mucho haberme ido sin despedirme y lo siento mucho". EnterrΓ³ la cara entre las manos, suspirando para sΓ mismo.
Te levantaste y te aferraste a Γ©l, haciΓ©ndole mirarte, que te mirara con esos ojos azules pΓ‘lidos que tanta emociΓ³n contenΓan.
"EstΓ‘ bien Leon, te perdono... pero por favor hΓ‘blame si te molesta algo, te quiero, ΒΏlo sabes?"
"Lo sΓ©"
"ΒΏEntonces quΓ© hiciste en EspaΓ±a?"
"Bueno eso es informaciΓ³n clasificada, pero supongo que podrΓa decΓrtelo despuΓ©s de haber follado un dΓa entero". Los dos se rieron, dejΓ‘ndolo asΓ.
Con las frentes tocΓ‘ndose, los dedos entrelazados y abrazados tan cerca como era humanamente posible, ambos se adentraron en sus sueΓ±os."
