PRÓLOGO
Jimin nunca podrá ser suyo… pero de todos modos se lo llevará.
El estoico, melancólico y arrogante, guardaespaldas de élite Jeon Jungkook tiene dos reglas:
Proteger a sus clientes a toda costa.
No involucrarse emocionalmente. Nunca.
Jungkook nunca se ha sentido tentado a romper esas reglas… hasta Jimin.
Park Jimin.
Un príncipe con una vena obstinada a la altura de la suya y un fuego oculto que reduce sus reglas a cenizas.
Jimin no es nada de lo que Jungkook esperaba y todo lo que nunca supo que necesitaba.
Día a día, centímetro a centímetro, Jimin rompe sus defensas hasta que se enfrenta a una verdad que ya no puede negar: juró protegerlo, pero lo único que quiere es arruinarlo.
Tomarlo.
Porque Jimin es suyo.
Su príncipe.
Su fruto prohibido.
Todas sus fantasías depravadas.