Capitulo prólogo reencarnada
Narrador: se veia el piso destruido, hecho nada. También se veían cuerpos tirados en el suelo, muertos, algunos con partes del cuerpo de los miembros faltantes. Entre ellos se veía algo moviéndose... Algo grande de metal. Parecía un tanque con brillo azul. En los cielos se escucharon ruidos fuertes y explosiones; se veía como unos aviones que no deberían existir en este mundo. Todo era una masacre, cuerpos por aquí, cuerpos por allá. Y todo lo hizo una sola persona. Específicamente una mujer que en el pasado era pobre hasta que se alzó con su inteligencia y fuerza, gobernó una nación y un imperio. Se escuchaban disparos por todas partes, voces de personas heridas como combatientes. Se veía un lobo y una oveja traslúcida casi transparente. Todo comenzó en un sucio callejón.
Se veía a una pequeña niña tirada en el suelo sucio del callejón, inconsciente. El olor del ambiente era como oler a mierda con metal oxidado, con químicos rancios y muchas cosas más. Parecía que la niña estaba despertando.
La niña (abriendo los ojos borrosos): -pero. ¿Pero qué? ¿En dónde estoy? (Confundida). Pero ¿Qué es este olor de mierda? Huele tan mal. (Tapándose la nariz e intentando no vomitar).
La niña (abriendo los ojos de lleno): -pero ¿En dónde estoy? Este no es el lugar en donde estaba antes.
(Parándose del suelo, mirando a su alrededor para ver qué encuentra).
-Ese es un cuchillo oxidado. (Agarrándolo del mango). Bueno, esto me sirve por el momento para averiguar en dónde estoy.
(Saliendo del callejón tambaleándose en el camino).
Narrador: la niña caminaba temblorosamente hacia la salida del callejón, pero se detuvo repentinamente al darse cuenta de que algo andaba mal con ella. Cuando se miró las manos, notó que eran pequeñas; se revisó todo el cuerpo, tocándose en todas partes, e intuyó que su cuerpo era más chiquita. Parecía una niña pequeña e indefensa, y se asustó al pensarlo.
Salió del callejón caminando con cautela entre las personas a su alrededor, quienes tenían cara de muy pocos amigos. Siguió caminando hacia todas partes, pues ese lugar era como un laberinto, y la niña se perdió. Finalmente, decidió subir a lo alto de una casa haciendo Parkour. Al mirar hacia adelante y hacia arriba, se dio cuenta de que esos edificios y ese puente se le hacían familiares, hasta que un "clic" sonó en su cabeza.
La trajo otra vez a la realidad. Los edificios y ese puente claramente se parecían a los de una serie que ella había visto, y se dio cuenta de que lo que estaba viendo no era un sueño de mal gusto, porque escuchaba las voces de la gente y los veía caminar, hasta pelear y sangrar. También se pellizcó y le dolió; eso la hizo pensar que, por alguna rara circunstancia, termino en el mundo peligroso de Arcane.
La niña: -pero, ¿Qué mierda hago aquí en este mundo? ¡A quien me trajo hasta aquí, lo maldigo con todo mi ser!-, pensó, enojada. -Bueno, si este es el Arcane de la serie, entonces estoy bien, porque me la vi dos veces, las dos temporadas. Y si no. Entonces estoy jodida. Pero espero que sea el de la serie. Bueno, ¿Y ahora qué hago? Pensándolo bien, ya sé. Como conozco más o menos este mundo, puedo sobrevivir. Pero necesito ayuda. Pero de quién?
Narrador: la niña siguió mirando los edificios y el puente. Miró con detenimiento a su alrededor y notó que esos olores salían de tuberías con un líquido sospechosamente verde. Había otras tuberías silbando por los aires y personas con apariencia terribles. La niña también se dio cuenta de que el brillo del sol era casi inexistente; había más oscuridad que otra cosa.
La niña se bajó de donde estaba y, con la mano derecha, se aseguró de que todavía tenía el cuchillo. Caminaba sigilosamente hasta que dobló una esquina y quedó paralizada por lo que vio. La persona -o las dos personas- que tenía frente a ella. La niña se escondió y asomó la cabeza para ver mejor. Y si, eran esas personas. Vander y la mamá de vi y de Jinx. A Vander y la mujer la niña los reconoció por verlos a los dos en la serie. Ella miró hacia arriba y vio algo.
Un letrero que decía la última gota. Entonces lo entendió. Ella estaba en un punto reconocido.
Vander: -tranquila, las niñas estarán a salvo aquí. En este lugar cargando cosas en las manos tampoco es que estemos haciendo algo malo; solo queremos igualdad de condiciones para nosotros y los niños de zaun- dijo con una pequeña sonrisa.
La mujer: -lo sé, pero tengo un muy mal presentimiento de que algo va a pasar en el puente. No sé qué es, pero prométeme que si algo me llega a pasar a mi y a él, cuidarás de las dos. Prométemelo, vander.
Vander: -te lo prometo. Sabes que si algo pasa, las cuidaré con mi vida. Y hablando de eso, ¿Has visto a silco? Él se está comportando de una manera extraña; no se, lo noto más serio. Preocupado.
La mujer: -No lo he visto desde hace un tiempo. Lo único que sé es que él ya está listo para ir al puente. En dos semanas iremos todos para allá.
Narrador: la niña se quedó escuchando un rato más y luego se fue de allí. Caminaba por la calle, pero se metió por un lugar en donde no había gente. Entonces sacó el cuchillo, lo miró y pensó.
Mente de la niña: entonces, ¿Qué hago? Tengo un cuchillo que me encontré, pero parece que no es de muy buena calidad. La cuestión es la siguiente. No tengo un lugar en donde quedarme, así que literalmente soy una huérfana de zaun; una de tantas. Si quiero sobrevivir, entonces tengo que matar. No es la primera vez que lo hago; ahora que lo pienso, creo que morí en un tiroteo con la policía. Así que si, mataré para sobrevivir.
Con una mirada afilada, se dijo así misma. -los acontecimientos todavía no han pasado, así que todavía tengo tiempo para planificar.
Narrador: la niña con mirada determinada decidió tomar ese camino pero ella se dio cuenta que en zaun no podía robar así que decidió ir a piltover para conseguir dinero así que se dirigió hacia el puente lo cruzó y paso hacia el otro lado aprovecho que era una niña indefensa encontró un lugar en el puerto un escondite.
Bueno aquí se acaba este capítulo prólogo espero que les haya gustado sin más chao hasta la próxima








