Customize readability
Aa

Siempre fuiste tú. Cuando el amor regresa tarde

All Rights Reserved ©

Summary

Se encontraron dos veces. Y ambas… llegaron tarde. Primero, cuando eran niños. Después, cuando ya no recordaban nada. Se miraron sin saber quiénes eran… pero sintieron que algo los unía. Mientras ella vivía sin pasado, él empezó a descubrir la verdad. Y justo cuando estaba a punto de decirlo… todo terminó. Porque hay amores que sobreviven al olvido… pero no al tiempo.

Genre
Romance
Author
M.Noir
Status
Ongoing
Chapters
36
Rating
n/a
Age Rating
16+

Donde todo comienza

El verano en aquella pequeña ciudad de Japón tenía algo que no terminaba de caber en las palabras. No era solo el calor húmedo aferrándose a la piel ni el zumbido constante de las cigarras llenando el aire. Era otra cosa. Más suave. Más lenta.

Como si, durante las vacaciones, el tiempo decidiera avanzar con cuidado.

Ren empezó a notarlo desde que las clases habían terminado.

Trece años eran suficientes para darse cuenta de cuándo los días se alargaban más de lo normal… y de cuándo la casa se volvía demasiado silenciosa.

—No te alejes mucho —le dijo su madre esa mañana, sin dejar de ordenar—. Y vuelve antes de que oscurezca.

Ren asintió, como siempre.

No era un niño difícil. Tampoco particularmente hablador. Había aprendido, sin saber muy bien cuándo, que el silencio a veces era más cómodo que llenar el aire con palabras que no decían nada.

Por eso terminó en el parque.

No porque tuviera un plan… sino porque no había nada que lo retuviera en casa.

Fue ahí donde la vio.

No ocurrió nada especial. Ningún gesto llamativo, ningún detalle que hiciera pensar que ese momento iba a importar. Solo una escena simple, casi olvidable.

Pero no lo fue.

Ella estaba sentada en uno de los columpios, de espaldas. Sus pies apenas rozaban el suelo, empujándose con una torpeza leve, como si todavía no terminara de encontrar el ritmo. El metal crujía suavemente con cada movimiento, rompiendo la quietud del parque.

Ren se detuvo a unos metros.

La observó más de lo necesario.

No supo por qué.

Tal vez era la forma en que jugaba sin entusiasmo. O la manera en que no miraba a nadie. O tal vez —aunque todavía no tuviera palabras para explicarlo— había algo en ella que le resultaba extrañamente familiar.

Como si ya la hubiera visto antes.

Como si alguna parte de él la reconociera antes que su memoria.

Se acercó.

—¿Te vas a caer si sigues así?

La niña giró el rostro con calma. Sus ojos eran oscuros, profundos… demasiado serenos para alguien de su edad. Lo miró en silencio durante unos segundos, evaluándolo.

—No —respondió—. Solo no quiero ir más alto.

Ren ladeó la cabeza.

—Entonces no es un columpio.

Ella esperó.

—Es una silla rara.

Hubo un breve silencio.

Y luego, sin aviso, ella sonrió.

Fue una sonrisa pequeña, casi discreta.

En ese instante, una ráfaga tibia de viento cruzó el parque, moviendo apenas las hojas de los árboles. El aire arrastró consigo el olor seco de la tierra calentada por el sol, mezclado con algo más suave, casi imperceptible… como el rastro de una tarde que se negaba a terminar.

Ren parpadeó.

Y por un segundo, tuvo la sensación extraña de que ese momento se quedaba suspendido, como si el mundo hubiera decidido no avanzar todavía.

La sonrisa desapareció tan rápido como había llegado.

Pero algo ya había cambiado.

Ren sintió una leve presión en el pecho.

No era incomodidad. Tampoco felicidad.

Era otra cosa.

—¿Siempre hablas así? —preguntó ella.

—¿Así cómo?

—Como si todo fuera obvio.

Ren se encogió de hombros.

—Alguien tiene que decir lo obvio.

La niña detuvo el columpio apoyando los pies en la tierra. El chirrido del metal se apagó, y el parque volvió a quedarse en silencio.

—Me llamo Kaoru.

Lo dijo sin énfasis, como si no estuviera presentándose, sino simplemente afirmando algo que ya existía.

Ren asintió.

—Ren.

Nada más.

Y, aun así, fue suficiente.

Kaoru se puso de pie. Era un poco más baja que él, pero no parecía importarle.

—¿Vienes siempre aquí?

Ren pensó un segundo.

—Desde hoy, sí.

Ella lo miró con atención, como si midiera esa respuesta.

—Yo no —dijo—. Llegué hace poco.

Ren frunció levemente el ceño.

—¿Te cambiaste?

Kaoru asintió.

—Ayer.

Hubo una pausa breve.

—Mi papá dice que vamos a quedarnos —agregó, como si eso cerrara el tema.

Ren no respondió de inmediato.

No sabía por qué… pero esa información le pareció importante.

—Entonces sí vas a venir seguido —dijo al final.

Kaoru no respondió con palabras.

Solo sostuvo su mirada un segundo más… y asintió levemente.

El parque volvió a llenarse con el sonido de las cigarras.

Por un momento, ninguno de los dos dijo nada.

No era incómodo.

Era suficiente.

Kaoru dio un paso hacia atrás.

Luego otro.

—Tengo que irme —dijo, aunque no sonó como una despedida.

Ren asintió.

Ella se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la salida del parque, sin prisa, sin mirar atrás.

Ren la siguió con la mirada hasta que desapareció entre los árboles.

El verano seguía ahí.

El calor. El sonido constante. El tiempo lento.

Pero algo había cambiado.

Por primera vez en días… el silencio ya no se sentía vacío.

Ren permaneció de pie unos segundos más, mirando el columpio que todavía se balanceaba levemente.

Y sin entender por qué…

tuvo la certeza de que ese no había sido un encuentro cualquiera.


El camino de regreso a casa se le hizo distinto.

No más largo… pero sí más lento.

Ren caminaba sin apuro, con las manos en los bolsillos, dejando que el sonido de sus propios pasos se mezclara con el murmullo del verano. Pero, por más que lo intentara, su mente no lograba quedarse en silencio.

El rostro de la niña volvía una y otra vez.

La forma en que lo había mirado. La calma en su voz. Esa sonrisa breve que parecía no pertenecer del todo a ese momento.

Ren frunció levemente el ceño, como si quisiera ordenar algo que no terminaba de encajar.

No tenía sentido.

Y aun así… no podía dejar de pensar en ello.

Cuando dobló la esquina de su calle, levantó la vista.

—Oye.

La voz lo sacó de golpe de sus pensamientos.

Hiko estaba apoyado contra una reja, con los brazos cruzados y una sonrisa que parecía saber más de lo que decía.

—Vienes con cara de que te perdiste —comentó.

Ren parpadeó, como si regresara.

—¿Qué?

Hiko se acercó un paso, observándolo con atención.

—Eso —insistió—. Esa cara. Como si estuvieras pensando en algo… o en alguien.

Ren desvió la mirada.

—No pasa nada.

Hiko soltó una risa breve.

—Claro que pasa algo. Siempre pasa algo.

Ren no respondió.

No porque no quisiera… sino porque no sabía qué decir.

Hiko lo estudió unos segundos más, y luego suspiró, resignado.

—Da igual —dijo—. Igual me voy a perder la historia.

Ren lo miró.

—¿Qué historia?

—La que no me quieres contar —respondió Hiko, encogiéndose de hombros—. Me voy mañana. Mis viejos decidieron salir de la ciudad por las vacaciones.

Hubo un breve silencio.

—Así que cuando vuelva —agregó, señalándolo levemente— quiero algo bueno. Nada de días aburridos, ¿ya?

Ren esbozó una pequeña sonrisa.

—Lo intentaré.

Hiko lo miró un segundo más, como si quisiera decir algo adicional… pero no lo hizo.

—Nos vemos —dijo finalmente.

—Nos vemos.

Hiko se dio la vuelta y comenzó a alejarse por la calle, con esa energía despreocupada que siempre lo acompañaba.

Ren lo observó irse.

Luego levantó la vista hacia su casa.

Todo seguía igual.

Y, sin embargo… no se sentía igual.

Por primera vez en mucho tiempo, tenía la sensación de que algo estaba empezando.

Aunque todavía no supiera qué.

Let M.Noir know what you thought about this chapter!
Love this

3

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

1

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Stripped Shadows

bm: Sehr gutes Schreiben. War total in der Geschichte und habe mitgefiebert, wie es weiter geht. Konnte das Buch kaum zur Seite legen Sehr spannend geschrieben. Freue mich auf Band 2 Hätte gern das Ruby mit Beiden lebt.Und es fehlen noch sehr viel Antworten

Read Now
My Playboy Roommate

luisasabato: Spitze! Sehr zu empfehlen und hoffe auf ein Happy End

Read Now
The Orc's Pet

mtasker: I really loved this story. Author, please keep writing such amazing and interesting stories.

Read Now
Bloodlines

miacoveventry92: Sad that it ended I was enjoying being sucked into this story since the first chapter. Beautiful story and I really hope there's a part two someday but as is it's a great story beginning to end and no cliffhanger at all.

Read Now
My Blacksmith Savior

Martina partsch: Eine liebenswerte,nette Liebesgeschichte mit einem emotionalen Happy End,fast wie im Märchen.Danke für die schöne Geschichte .

Read Now
Death's Shadow MC Book 1

SANDRA: WOW what a great story line. It lures you in like your in the story. Can't wait to read more in this series 🩷

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Kaenda: The story tends to drag out the story line with repeated and unnecessary details.

Read Now