Cambios (Riven's)
Luego de lo que fue el ajetreado año pasado, con conocer a las hadas, con las discusiones con el equipo, con el drama de la hechiceras y con la caída de las Trix, Riven tenía mucho que pensar respecto a "cambios":
Primero, su grupo de amigos era realmente increíble, supieron perdonarlo por haber confiado en las hechiceras y por sus acciones mientras estuvo con ellas; segundo, luego del tiempo con Darcy y ver qué realmente no le atraía para nada, se dió cuenta de lo genial y buena hada que era Musa, pero realmente no le gustaba la chica, eso lo llevó a lo siguiente; tercero, luego del ajetreo y tener el verano para pensarlo, llegó a la conclusión de que no le atraía ninguna chica, si bien nunca tuvo una gran convivencia con chicos sabía que, de alguna forma, eso le gustaba. No estaba mal, el problema fue la conclusión siguiente a esa, y realmente quería golpearse por ser tan idiota; así que, en cuarto y últimos lugar, le gustaba el maldito estratega de su equipo, le gustaba Timothy, ese lindo y torpe pelirrojo era su bendito tipo y todo el año se comportó como un idiota con él, y pareciera que sus problemas se resumían a eso, a ese chico.
Pensó en hablarlo con su hermana, después de todo, se dió cuenta del cambio que tuvo Tecna respecto a las emociones y sentimientos, pero realmente no confiaba en que ella pudiera ayudarlo con este tema. Sinceramente, ni siquiera confiaba en su propia comprensión de sentimientos para esto.
Llegado su tiempo, el grupo volvió a reunirse con el regreso a las escuelas para su segundo año, el cuarto en su caso y el de Timmy. Recapitulando todo lo que descubrió en el verano, este año tenía que hacer varios cambios y adaptarse a otros, como ejemplo, poder convivir con el estratega sin ser un imbécil en el proceso para desarrollar sus sentimientos. Súper fácil.
El año comenzó de todo menos leve, los profesores parecieran haberse olvidado que recién eran las primera semanas y a esto se suma: la situación del hada que apareció del bosque destrozada, el que se enteraron de que había un nuevo enemigo, que tenían que ir a rescatar a las pixies y, no se le olvide, el drama de celos que estaba teniendo Sky respecto al nuevo profesor de Alfea (no era realmente un problema). Por su lado, realmente no sabía cómo estar con su propio drama sentimental, pareciera que los problemas que causó y su actitud del año pasado se habían esfumado para los demás, aunque realmente no tenían mucho tiempo para hacer salidas de grupo, pero si se daba cuenta de que no le tomaban mucha importancia, bueno, Sky no estaba realmente con eso.
Durante la misión de rescate de las pixies, luego de que dejarán a los chicos junto a las hadas, el viaje fue... ¿Interesante?, no sabría decirlo. Se sentía un poco incómodo y tenso una vez se quedó solo con Timmy para la vuelta, el chico parecía muy tranquilo y cómodo para lo que a él respectaba. El sol atravesaba el cristal de la nave y rebotaba de una manera hermosa en el pelirrojo cabello, «¿Siempre se vio así de lindo?», notaba los detalles que habían cambiado en el físico del estratega, su cabello estaba más corto y había cambiado el marco de sus lentes por unos redondeados, que debe admitir, le quedan mejor que los cuadrados anteriores; notó, por la presión de la tela del uniforme, que probablemente se había ejercitado en el verano, no un cambio exagerado, pero estaba ahí y le gustaba bastante; también notó un cambio que era incluso más mínimo que el de su físico, el pelirrojo lucía más... etéreo, tenía una belleza natural que, estaba seguro, no poseía hace dos meses atrás, y, como era idiota, atinó a preguntar por eso.
-Timothy ¿Te hiciste algo durante el verano?- no era una pregunta muy concreta, él lo preguntaba por el aparente brillo que irradiaba Timmy, el chico pareció haberla captado mal.
-¿Preguntas por mi cabello? Lo corte, es más cómodo y se ve mejor, al menos para mí- Y tenía razón, se veía mejor, le quedaba bien. Pero no era la respuesta que buscaba.
-Eso lo noté, me refiero a que pareciera que hiciste algo con, no sé, ¿Tu vibra? ¿Tu esencia?, pareciera que irradiaras magia o algo- No ignoró el pequeño sobresalto de sorpresa que dió Timmy cuando terminó la oración, si no fuera porque era quien conducía la nave, estaba seguro que se habría volteado a verlo.
-Uh, ahm... bueno- se puso dubitativo, no encontraba alguna coherencia en su cabeza para formular una respuesta, ¿Riven en verdad se dió cuenta de eso? -Ya sabes, mi parte elfica pareció haber pasado por un cambio en el verano, Palladium me lo explicó un poco, pero no le preste mucha importancia, genética de elfos.
...¿Qué?¿Un cambio?¿Genética que?¿Parte que?
-¿Élfica?- confusión, eso tenía en la cabeza ahora, ¿Cómo que élfica?¿De que hablaba?
-Sí, por supuesto, nunca dije nada ¿No?- a este punto la voz del estratega era casi un murmullo, hablando más para si que contestando a Riven. -Yo, uhm...mierda, soy un elfo, tal como Palladium, pero nunca le di un gran interés a eso- Hablaba muy nervioso, como si realmente no le gustará mucho el tema, después de todo, nunca lo había nombrado.
Bien, pareciera que los cambios no solo aplicaban a él, resulta que el niño bonito era un elfo y nunca nadie se dió cuenta.
-A ver si te entendí, eres un elfo como Palladium, eso significa que tienes magia ¿Verdad? del bosque, como Palladium.
-¿Algo así? historia un poco complicada. Sí, tengo magia, y si vas a preguntar porqué no la uso...- Desvio un segundo su vista del cielo para mirarlo, haciendo que la pregunta de Riven quedará en silencio -...simplemente nunca la entrene, tengo esa conexión que todo los elfos tiene con la naturaleza, pero nunca entrene mi magia para controlarla y usarla, se algunos ritos y runas, pero siempre me interesaron más las máquinas y las armas, siempre me gustó más esto de ser especialista- el chico ahora tenía una sonrisa plantada en el rostro pecoso, aún seguía algo nervioso -. Por parte de lo de "elfo del bosque", no realmente. A diferencia de Palladium, soy un elfo del cielo, también otra cosa larga de explicar, no preguntes mucho- pareciera que el chico leyera su mente acallando cada pregunta que iba a hacer.
Se formó un silencio en la nave, Timmy ahora estaba algo incómodo por confesar todo esto, en especial con Riven, de quién no esperaba ningún tipo de atención. Riven, por otro lado, no estaba expectante de una respuesta como esa, clavó su vista en la nuca de su compañero, sabe que no se interesó mucho por el pelirrojo anteriormente, así que este se torno un enigma para él y esto empezaba hacer que le gustara más.
-¿Puedo preguntar qué tiene que ver Palladium? Además de que también es un elfo- Sintió el silencio tornarse más tenso cuando pregunto, ahí se venía otra respuesta que seguro no esperaba.
-Palladium... Pallds, él... por las ninfas, no es tan difícil- Lo último lo mascullo para sí ¿Por qué se le hacía tan difícil? -Palladium es mi hermano, mi hermano mayor, concordamos que no diríamos nada ya que es él quien toma las pruebas del simulador, pero bueno.
Oh... entonces, nueva información, Timmy es un elfo del cielo-lo que sea que eso signifique-, también es hermano de uno de los profesores de Alfea y su magia élfica le hizo pasar por un cambio que, bueno, lo hacía verse hermoso.
En su charla terminaron por arribar a Fontana Roja, dijeron que se reunirían con el resto de las Winx en cuanto volvieran, pero ahora quería tanto quedarse a solas con ese elfo que ahora daba por descubierto. Quería saber más y, quizás, intentar entablar con él mejor relación que lo de antes, algo que al menos le diera una oportunidad más tarde.
Antes de salir en dirección a Alfea, tomó un poco de imprevisto al pelirrojo para tratar de conseguir un poco más de habla, lo que fuera.
-Tu magia... no sé si creerme si es solo por tu gusto a ser especialista el que no la usas- algo abrupto y realmente si podría ser una explicación coherente y creíble, eso hasta que el estratega quedó estático en su lugar. Pareciera que había dado en el clavo, al menos con algo.
-Bueno... ¿Por qué razón debería contarte? es mi problema realmente- sea lo que fuera la verdadera razón, hizo que el siempre dulce Timmy se pusiera de los nervios y le pusiera algo de filo a su voz, otro cambio a la lista.
-Soy demasiado curioso y ya soltaste mucho- no una muy buena respuesta, se dió cuenta, ya que el chico se quedó de espaldas -O quizás porque me interesa. No solo "esto", me interesa saber más de ti- Bien, pareciera haber atinado con eso, Timmy relajó un poco sus músculos y por lo menos volteó la cabeza para verlo. Debía decir que la expresión en su rostro era linda: los ojos abiertos por la sorpresa, los labios entreabiertos por lo mismo y, por Magix, las pecas de sus pómulos se vieron coloreadas por un sonrojo que ninguno de ellos dos pudo pasar desapercibido. El elfo desvío enseguida la mirada para ocultar la reacción que tuvo por lo que dijo el de pelo morado.
-¿Cómo decirlo?...– el pequeño silencio que siguió a sus palabras estaba cargado de duda y cautela, como si tuviera miedo de explicarlo –…mi magia es demasiado débil como para que siquiera sea útil–. sus brazos se cruzaron frente a su pecho abrazándose a si mismo, intentando cubrirse, volvió su mirada al frente.
Riven se acercó para poder tomarle el hombro, no sabía bien lo que hacía, pero le disgustó ver ese atisbo de debilidad y tristeza en el pelirrojo.
-¿Demasiado débil?- era confuso, ¿cómo podía ser la magia "débil"? –No lo comprendo bien, pero, estoy para escucharte… si eso necesitas– las últimas palabras salieron un poco apresuradas, con un volumen más bajo.
Timmy lo miró con un brillo en los ojos del cual definitivamente no se olvidaría, alegría y confusión mezclados en un mismo lugar, como si nunca a nadie le hubiera interesado en lo mínimo el chico.
-Bueno…– un temblor incómodo cruzó el cuerpo del pelirrojo, Riven pudo sentirlo en dónde su mano tocaba el hombro cálido –el núcleo mágico de los elfos se fortalece cuando pasan por la transformación– su voz temblaba un poco en la explicación, sus ojos enfocados en el rostro del más alto, esperando que supiera de lo que estaba hablando.
Riven sí entendía lo que explicaba… más o menos, después de todo, la "transformación" era eso que le había ocurrido a Palladium a principios del año. No iba a mentir, le costó reconocer al profesor por el cambio. Asintió con la cabeza para que Timmy siguiera con su explicación.
–Okay, ahm… mi cuerpo ha tardado demasiado en transformarse, así que, sin esa parte escencial, mi núcleo se debilitó– la inseguridad era más que evidente, un elfo que de casualidad podía utilizar la magia elfica no podía ser considerado como tal.
–A ver si entendí, ¿tu magia se debilitó solo porque tú cuerpo no ha cambiado?– intentaba entender lo que el chico decía, pero complicado considerando que la sociedad elfica se aseguraba de guardar toda la información de su especie –No encuentro la lógica.
–Es un mecanismo de defensa… por más raro que suene– agrego lo último al ver que la confusión en el rostro de Riven aumentaba–. Si mi cuerpo no cambia, no podría soportar la fuerza mágica del núcleo, así que el núcleo se achica para ajustarse a un cuerpo "debíl"– hizo comillas en el aire, indicando a que se refería a una debilidad mágica y no una física.
Así que eso era, la magia del chico se ajustaba para no matarlo… que bien, los elfos eran, en verdad, un enigma. Por lo poco que sabía, el profesor de alfea no seguía los "estereotipos" de los elfos y, si se atrevía a pensarlo, era muy probable que Timothy tampoco entrara en ellos.
–Entiendo…– a pesar de eso, seguía con unas cuantas dudas. Timmy no parecía preocuparse mucho por su situación, o por lo menos la ignoraba lo suficiente como para que no le afectará, cosa que sorprendía a Riven–. Solo, una duda… lo que te pasa, ¿crees que sea reversible?
La pregunta tomó desprevenido al chico, la leve tensión en sus músculos indicaba la leve sorpresa. Vió al chico morderse el labio y dirigir su mirada al suelo, era el mismo gesto que hacía cuando trazaba planes y estrategias para las misiones.
–No estoy muy seguro, no hay mucha información al respecto– sus ojos seguían mirando al suelo, concentrados, su cerebro navegando por la información que tenía–. Según pergaminos élficos, mientras más tarde la transformación, más fuerte se hará el núcleo mágico, es cómo un buen augurio– los ámbar por fin se volvieron a mirar al pelimorado, una sonrisa sutil asomándose en los labios bronceados–. Por otro lado, Palladium e Iridium¹ creen que mi transformación es, más bien, progresiva y no inmediata. Algo increíblemente raro, generalmente eso solo les ocurre a los animales élficos, pero no es imposible.
–Eso es… ¿Bueno?, digo, de por sí los elfos son fuertes– dió un leve apretón en el hombro del elfo antes de retirar su mano, acomodando sus brazos en una posición relajada, detrás de su nuca.
Timmy no pudo evitar una risa leve, algo divertida que drenaba la incomodidad que había sentido con la explicación. Para Riven, esa risa fue el mejor sonido que podría haber escuchado, no pudo evitar pensar si el chico se hubiera permitido reír con él más seguido si no fuera por lo idiota que fué el año pasado.
–No puedo asegurar que sea así, la magia élfica es confusa incluso para mí, actuando de forma que los pergaminos no indican– la risa persistió sobre las palabras –y si en verdad mi transformación fuera progresiva, existe la posibilidad de que tarde tanto tiempo que quizás nunca la experimente– levantó los hombros, un gesto que le restaba importancia a esa posibilidad, como si ya la hubiera aceptado hace tiempo y se hubiera formado fuera de la idea de tener magia.
Eso también le pareció bueno a Riven, el chico no se dejó definir por su magia-o por la inexistencia de esta-, simplemente siguió adelante y eso demostraba la fortaleza que tenía. Una fortaleza que, el pelimorado creía, tenía desde el primer año en Fontana Roja.
–Veo que esa idea no te a afectado una mierda– se permitió reir con el pelirrojo –Aun con ese "defecto" terminaste siendo uno de los mejor estrategas de nuestro año. En serio, tu habilidad humilla a muchos.
El sonrojo que cubrió el rostro pecoso hizo que su halago valiera la pena. La mano de Timmy peino la hebras pelirrojas hacia atrás, tratando de ocultar el pequeño arrebato de vergüenza.
Ahora, aún le quedaban dudas de la información que el elfo había soltado en toda la charla desde la nave.
-Entonces ¿Me explicas lo de "elfo del cielo"?- empezaba a poder hablar con naturalidad con él, algo comenzaba a cambiar.
-Eso sí sigue siendo complicado, déjame resumirlo a qué mi magia se basa en el viento y no en la tierra como la de Palladium- la conexión empezaba a formarse entre ambos, la charla se volvió natural.
–Aja, nombraste también a alguien con el nombre de Iridium ¿Quién es?– el ambiente de había vuelto más ligero, entendiendo que la tensión entre ellos cambiaba a algo más.
–Oh, es mi hermana mayor, si te da curiosidad, ella y Palladium son, literalmente, la copia del otro– una risa divertida salió de su pecho, encontrando muy divertido ese hecho.
Siguieron hablando hasta que tuvieron que ir hacia alfea para encontrarse por el resto de las Winx. Solo que está vez, la energía alrededor de ellos era de confianza.
Definitivamente, este iba a ser un año con bastantes cambios.
¹Iridium no es un personaje mio. Le pertenece a Rosaliina_Lauren (AO3), una escritora del Ship Avalon/Palladium. Me gusta combinar mis escritos con los de otros, logrando crear un universo en común.