El Bosque Pálido: El Elegido Prohibido

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Summary

En un mundo donde las razas viven en una frágil paz, existe un pecado que nunca fue olvidado. Los enanos, una raza ya extinta, intentaron destruir el mundo creando un artefacto prohibido. Años después, seis elegidos han sido destinados a encontrarlo y destruirlo… Pero uno de ellos carga con una verdad peligrosa. Jian, un joven mitad enano, no solo es un elegido… Es el legado de una raza que el mundo aprendió a odiar. Mientras su poder despierta y su marca comienza a cambiar, Jian deberá enfrentarse no solo al destino… sino al miedo de convertirse en aquello que todos temen. Porque esta vez… el mayor peligro podría no estar en el Bosque Pálido. Podría estar en él.

Genre
Fantasy
Author
Jianlong
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: El Don de lo Extraño

En este mundo, las razas evolucionadas lograron una época de paz...

Pero solo entre ellas...

Los enanos, una raza conocida por sus armas y artefactos...

Crearon un artefacto capaz de consumir el mundo entero... con aquel brillo blanco.

Y en un ataque desesperado, las demás razas terminaron obteniendo el artefacto.

Pero los enanos quedaron extintos.

Este artefacto fue sellado en un bosque gris...

En el cual, en la actualidad, cae nieve casi todo el año...

Pero 6 elegidos están destinados a destruir el artefacto.

Y así, salvar al mundo.

ASTER: ¡Quiero ir a ese bosque! ¡Se escucha divertido!

Su madre, cerrando el cuento, le dijo:

???: A pesar de que te parezca divertido, sigue siendo un lugar peligroso.

Aster, decepcionado.

ASTER: Mamá, ¿y cómo se llama ese lugar?

La madre, con una expresión un poco alterada por la pregunta:

???: Es el ##########

ASTER: Tiene un nombre muy raro...

El sueño se cortó de golpe.

JIAN: Oye tú, despierta. Es hora de entrenar.

ASTER: Hermano, ya te dije que no me despiertes así.

Jian y Aster no son hermanos de sangre, pero se conocen desde la infancia.

JIAN: Levántate, es hora de entrenar.

ASTER: Ya voy, ya voy...

Jian salió de la habitación y le dijo en la puerta:

JIAN: Han pasado 6 años desde aquel accidente...

ASTER: Sí, lo sé...

JIAN: Iremos hoy, después de comer.

ASTER: ¿Es necesario ir?

JIAN: No solo tus padres murieron en ese accidente.

ASTER: Sí... perdona. Bien, solo avísame.

JIAN: Eso es lo que hago.

Luego de bajar de sus habitaciones:

JIAN: Señorita Yuno...

YUNO: Su desayuno ya está listo. Coman antes de ir a entrenar.

ASTER: Sí, señorita Yuno.

YUNO: Han pasado 3 años acá... pero aún no me siguen llamando con formalidad.

JIAN: No podemos evitarlo, usted nos salvó la vida.

YUNO: Solo los recogí de la calle, por mi propio egoísmo.

ASTER: A pesar de decir eso, no cambia lo que usted hizo por nosotros.

YUNO: Es verdad. Mañana será la evaluación de magia.

ASTER: ¿Cómo es eso?

YUNO: Con magia de evaluación se verá si son elegidos o no.

ASTER: ¿Y en todo caso lo seamos?

YUNO: Se movilizarán a la academia. Estudiarán unos 3 años ahí, junto con sus compañeros.

JIAN: Ya veo... pero solo hay un humano elegido por raza, ¿no?

YUNO: Sí... pero recuerda que tus padres eran medio enanos.

JIAN: Lo sé bien...

YUNO: Los enanos poseían una habilidad especial muy rara.

JIAN: ¿Cómo así?

YUNO: Podían copiar ciertas habilidades... pero esto les consumía maná.

ASTER: Pero los enanos no son buenos con la magia.

YUNO: Por esa razón, el héroe enano siempre era el descartado.

JIAN: Oh... comprendo.

YUNO: Claro, pero en tu caso tú cuentas con mucho maná.

ASTER: Es verdad...

JIAN: Aster sigue teniendo más maná que yo.

Ellos terminaron de comer y se fueron a entrenar.

ASTER: Ser mitad enano realmente te beneficia.

JIAN: Ni que lo digas.

ASTER: Tienes la fuerza de un enano y la velocidad de un humano.

JIAN: Tú sigues siendo un prodigio con la magia.

Aster preparaba un hechizo de viento.

Jian se acercó corriendo.

Una flecha de viento le rozó la cara.

Jian retrocedió.

ASTER: Sigue siendo muy complicado repelerte sin magia.

JIAN: Esa es la intención.

ASTER: Finalicemos aquí.

JIAN: Sí, ya fue suficiente.

Ya era algo tarde, así que se metieron a la casa.

YUNO: Chicos, vayan a ducharse y luego a comprar. Les daré la lista.

Los dos asintieron y se alistaron para salir.

ASTER: ¿Estás listo, Jian?

JIAN: Sí, vámonos.

Bajaron las escaleras.

YUNO: Bien, muchachos, compren esto rápido para poder hacer la cena.

JIAN: Sí, ¿qué dice, Aster?

Aster, con la nota en la mano:

ASTER: Una cebolla, maicena, aceite de oliva, papas, carne de vaca, arroz.

JIAN: ¿Qué va a cocinar, señorita Yuno?

YUNO: Curry. Ahora apresúrense.

Los dos salieron de casa a comprar.

Mientras caminaban buscando ingredientes:

JIAN: Ahh... estoy nervioso por mañana.

ASTER: Qué raro, normalmente eres muy alegre.

JIAN: Sí, pero... no quiero alejarme de casa.

ASTER: Tranquilo, en todo caso te acompañaremos a la capital.

JIAN: Ahh... solo no me dejes solo.

ASTER: Okey, tranquilo.

Pasaron por una calle vacía...

Un lugar tan oscuro que casi no se veía.

ASTER: Jian, fuego.

Jian levantó la mano.

Una pequeña llama apareció en la punta de sus dedos.

La luz iluminó apenas el camino.

JIAN: Ya está...

ASTER: Qué lugar tan raro...

Una sombra se movió entre la oscuridad.

Silenciosa.

Pero presente.

???: ¡BUENAS NOCHES!

Ambos se tensaron al instante.

JIAN: ¿Quién eres?

La llama en su mano creció.

???: Soy Asmodeus... un espíritu.

El aire cambió.

Pesado.

ASTER: …

JIAN: Los espíritus... son demasiado peligrosos...

ASTER: Tenemos la suficiente magia para retenerlo.

JIAN: No tengo mi espada...

Aster no dudó.

Levantó la mano.

El aire a su alrededor se volvió húmedo.

El agua se condensó.

Tomó forma.

Se alargó.

Y en segundos—

Una espada.

De hielo.

ASTER: Usa esto.

Jian la tomó.

La hoja estaba fría.

Demasiado.

JIAN: Mi magia es de fuego...

ASTER: Entonces no falles.

Jian sonrió levemente.

JIAN: Nunca lo hago.

Aster alzó ambas manos.

Sobre él, comenzaron a formarse más espadas.

Una.

Dos.

Tres.

Docenas.

Flotaban, girando lentamente.

Apuntando en todas direcciones.

JIAN: …Excelente.

ASTER: Prepárate.

JIAN: Lo estoy.

???: ¡BIEN, COMENCEMOS!

El espíritu se lanzó.

Rápido.

Demasiado rápido.

Jian reaccionó al instante.

Se impulsó hacia adelante.

Ambos chocaron.

El sonido del impacto cortó el aire.

JIAN: Tss... ¿de dónde sacas esa espada?

???: No necesitamos armas físicas.

El choque se rompió.

Jian giró el cuerpo.

Una patada impacto.

El espíritu salió despedido hacia atrás.

ASTER: ¡AHORA!

Las espadas descendieron.

Como lluvia.

ASTER: ¡PICOS GÉLIDOS!

Del suelo emergieron picos de hielo.

El espíritu fue atrapado.

Impactado.

Atraviesado.

El aire se congeló por un segundo.

Silencio.

???: No le diste al núcleo.

La voz salió tranquila.

Como si nada hubiera pasado.

Dentro de su cuerpo, una esfera se movía.

Intacta.

Jian apretó el agarre de su espada.

Su mirada cambió.

JIAN: …Entonces hay que destruir eso.

Pero algo no encajaba.

No era el enemigo.

Era otra cosa.

Una presencia.

Arriba.

En la cima de un edificio.

Una figura.

Observando.

???: ¿Qué haces aquí, maldito infeliz?

El espíritu se tensó.

ESPÍRITU: Pensé que te había perdido...

Su atención cambió.

Por un segundo.

Y fue suficiente.

Intentó atacar a Jian—

Pero Jian bloqueó.

Las espadas chocaron.

El núcleo quedó expuesto.

Por un instante.

ESPÍRITU: Tss...

Retrocedió.

Pero ya era tarde.

La figura desapareció.

Sin sonido.

Sin aviso.

???: Instantáneo.

Apareció detrás del espíritu.

Demasiado cerca.

Una daga brilló.

Y atravesó directamente el núcleo.

El cuerpo del espíritu se quebró.

Como cristal.

Y desapareció.

Silencio.

Pesado.

???: Ya se pueden ir...

La chica ni siquiera los miró.

Se dio la vuelta.

Y se fue.

Jian bajó lentamente la espada.

Su respiración era pesada.

JIAN: …

Miró el lugar donde el espíritu desapareció.

Luego hacia el edificio.

JIAN: Aster... ¿qué fue eso?

ASTER: …

Aster no respondió de inmediato.

Aún miraba en la dirección en la que ella había desaparecido.

ASTER: Ni idea...

Pausa.

ASTER: Pero esa chica...

Apretó el puño.

ASTER: Era muy fuerte.

Jian soltó el aire.

JIAN: Sí...

Ambos se quedaron en silencio unos segundos.

Luego—

Jian dio media vuelta.

JIAN: Vámonos.

JIAN: Ya volvimos, Yuno.

Yuno, más feliz de lo normal, los recibió.

YUNO: ¡CHICOS! ¡TENGO QUE PRESENTARLES A MI HERMANA!

JIAN: ¿Tenías hermana?

ASTER: Sí, tonto. Lo mencionó hace dos semanas.

JIAN: Perdón... olvido las cosas muy fácilmente.

Entraron al comedor.

Una chica encapuchada los esperaba.

???: Ustedes otra vez.

JIAN: ¿De qué hablas?

???: Ustedes estaban peleando con el espíritu.

ASTER: Eres tú...

???: Soy Amatista, hermana de Yuno.

Jian y Aster asintieron, sentándose en la mesa.

AMATISTA: Yuno, tus hijos son realmente fuertes. Estuvieron a punto de acabar con el espíritu.

YUNO: Sí... lo sé, pero eso no justifica que se metan en problemas.

Dijo mientras los miraba a ambos, claramente molesta.

JIAN: Perdón...

ASTER: Sí... lo siento.

Amatista soltó una risa.

AMATISTA: JAJAJA... quién diría que los traerían así... pero bueno.

Aster se acomodó un poco en su asiento.

ASTER: Señorita Amatista, ¿para qué vino hasta aquí?

AMATISTA: Sin formalidades. Vine por la evaluación. Fui enviada por el rey en caso de que haya un elegido.

JIAN: Oh... ya veo.

Amatista desvió ligeramente la mirada.

AMATISTA: Aunque hasta ahora no se sabe dónde está el último enano...

Dijo, mirando directamente a Jian.

Jian sostuvo la mirada.

JIAN: Sí... ya lo sé. Soy mitad enano. Bueno... mis padres tenían sangre de enanos.

Amatista asintió lentamente.

AMATISTA: En ese caso... tú serías el último.

Pausa.

AMATISTA: Y el héroe de este milenio.

El ambiente se volvió más pesado.

AMATISTA: Te reunirás con las demás razas para que así puedan completar su misión.

Jian bajó un poco la mirada.

JIAN: ¿Han encontrado al elegido de la raza humana?

AMATISTA: No... solo quedan esta ciudad y dos más.

Jian miró de reojo a Aster.

JIAN: Sospecho que es Aster... él tiene mucho maná.

Amatista negó levemente.

AMATISTA: Comprendo... pero no solo el maná influye en la elección.

ASTER: Entiendo... pero de todas maneras iré.

Yuno apareció con los platos.

YUNO: Chicos, aquí está su comida.

Los colocó frente a ellos.

El ambiente se relajó poco a poco.

Comieron entre pequeñas risas.

Ya era de noche.

Aster se levantó, salió de su habitación y caminó hacia el patio.

La luz de la luna caía sobre él.

ASTER: Qué hermosa está la luna...

Se sentó en un rincón, apoyando los brazos en las rodillas.

Bajó la mirada.

ASTER: No quiero dejar a Jian solo...

El viento sopló suavemente.

Y bajo la luz de la luna—

Apareció Amatista.

AMATISTA: No lo quieres dejar solo, eh...

Aster se levantó de inmediato.

ASTER: No.

Amatista lo observó unos segundos.

AMATISTA: Siendo sincera... lo más probable es que tú y Jian sean los elegidos.

ASTER: ¿Eso crees?

AMATISTA: Sí... estoy casi segura.

Se dio la vuelta, mirando al cielo.

AMATISTA: En este mundo hay seis razas... una ya casi extinta.

Hizo una pequeña pausa.

AMATISTA: Los enanos.

ASTER: ¿Por qué los odian tanto?

Amatista no respondió de inmediato.

AMATISTA: Porque ahora el mundo está en peligro por ellos...

ASTER: No entiendo...

AMATISTA: Tal vez no debería decirte esto, pero...

Miró de reojo a Aster.

AMATISTA: Los enanos crearon un artefacto con el objetivo de destruir el mundo.

El aire se volvió más frío.

AMATISTA: Y en ese proceso... fueron traicionados por uno de los suyos.

Aster frunció el ceño.

ASTER: Ese... tal vez sea un pariente de Jian...

AMATISTA: Es lo más seguro.

Pausa.

AMATISTA: Ese enano no era alguien común.

AMATISTA: Era el elegido de su raza en esa época.

Aster abrió ligeramente los ojos.

ASTER: Eso significa que...

AMATISTA: Sí.

Lo miró directamente.

AMATISTA: Jian no solo sufrirá por otros...

AMATISTA: También será visto como un traidor.

El silencio cayó entre ambos.

AMATISTA: Pero es fuerte.

AMATISTA: No se deja intimidar... y no se congela en momentos de peligro.

ASTER: ¿Por qué lo dices?

AMATISTA: Saben lo peligrosos que son los espíritus.

ASTER: Sí...

AMATISTA: Y aun así pelearon.

Se cruzó de brazos.

AMATISTA: Ahí está mi punto.

Amatista se acercó y sacó un anillo.

Se lo entregó a Aster.

AMATISTA: Esto hará que tu maná sea aún más abundante.

Luego sacó unos guantes.

AMATISTA: Dáselos a Jian.

Aster los tomó.

AMATISTA: La marca de los enanos siempre aparece en la mano.

AMATISTA: Así podrán mantener un perfil bajo durante esos tres años.

Desde la ventana, Jian observaba en silencio.

JIAN: Siempre tan amable...

Bajó la mirada.

JIAN: A pesar de ser frío con otros...

Cerró ligeramente la mano.

JIAN: Hermano... te lo pagaré de alguna manera.

Se giró.

Algo en su mano llamó su atención.

JIAN: Lo supe desde hace mucho...

Su voz bajó.

JIAN: Sabía que yo era—

Su mano comenzó a brillar.

Un copo de nieve se formó lentamente en su piel.

JIAN: El elegido...

Pero no se detuvo ahí.

El copo empezó a expandirse.

Cubriendo su mano.

Extendiéndose.

JIAN: Pero si... cometo un error...

Un recuerdo cruzó su mente.

Un enano siendo consumido por su propia marca.

Jian apretó el puño.

JIAN: Aunque... no quiera serlo...

JIAN: …

Una visión que no quería que se repitiera.

Y así...

Con sus objetivos claros...

Se dirigieron hacia el clérigo de la ciudad.

Preparados...

Para empezar el juego.