Una Nueva Luz en el Infierno.

Summary

En las frías y despiadadas calles de Nueva York, sobrevivir es un arte que Zarek Filópator apenas domina. Entre turnos dobles, el agobiante peso de las deudas y la constante lucha por mantener a flote el pequeño hogar que comparte con su mejor amiga, Ellie, la vida de Zarek es una cuenta atrás hacia el agotamiento. Su única promesa es simple pero sagrada: cuidar de ella y salir juntos de la miseria. Pero en un mundo donde el destino está escrito por fuerzas antiguas, las promesas son tan frágiles como el cristal. La tragedia golpea en la forma de un traje de felpa amarilla y un mecanismo de metal oxidado. Traicionado por una conspiración mística que no comprende, Zarek encuentra una muerte cruel, solitaria y agonizante en la oscuridad de una bodega. El sonido de los resortes quebrando sus huesos marca el final de sus sueños humanos y el incumplimiento de su palabra: Ellie se ha quedado sola. ​Sin embargo, el final fue solo el prólogo.

Genre
Other
Author
Magax
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

El sol de Nueva York luchaba por filtrarse a través de la densa capa de smog y los edificios de ladrillo del centro, logrando apenas iluminar el interior de un departamento que gritaba "clase media baja" en cada rincón. El espacio era un rompecabezas de supervivencia urbana: dos dormitorios del tamaño de armarios, un baño donde el agua caliente era un milagro diario, y una cocina tan pequeña que obligaba a sus habitantes a moverse con la precisión de un relojero.

En una de las habitaciones, Zarek se incorporó en la cama. Sus ojos, de un ámbar tan intenso que parecían contener chispas de fuego, parpadearon bajo un cabello rubio ceniza que desafiaba la gravedad. Se quedó un momento en silencio, sintiendo una extraña pesadez en el pecho, como si el aire de la habitación fuera más denso de lo normal.

Se vistió con la rutina de quien ha memorizado cada hilo de su ropa: la camisa magenta que resaltaba su piel oliva, el suéter tipo sweat vest gris que lo protegía del aire acondicionado del restaurante, y sus pantalones wide leg beige. Al mirarse al espejo, acomodó el amuleto egipcio que siempre llevaba oculto.Zarek: {se ajusta el cuello de la camisa} Otro día, otro dólar para el alquiler.

Salió a la zona común, donde el olor a café viejo aún flotaba en el aire. Sobre la mesa de la cocina, una nota con la caligrafía apresurada de Ellie lo esperaba junto a una manzana solitaria.

"Lamento no quedarme a desayunar, tuve que cambiar una hora de mi trabajo en la tienda para estar bien con mi trabajo del restaurante. No te comas todo lo del refrigerador, debe durar el mes. Atte: Ellie. P.D: No sufras con tu trabajo."

Zarek: {sujeta la nota y sonríe con nostalgia} Jejeje, trataré de no enojarme, Ellie. Pero trabajar con Miller es un deporte de riesgo.

Zarek: (resignación) Al menos ella tiene esperanza. Yo solo tengo este presentimiento de que algo se está rompiendo.

Consultó su reloj. Tenía una hora antes de que el caos del Family Diner lo reclamara. Con movimientos lentos, sacó el pan y un poco de jamón para prepararse un sándwich, disfrutando de los últimos minutos de paz en aquel refugio compartido.

Zarek: [No sufras en el trabajo, me dice... Si supieras que hoy me toca usar ese maldito traje amarillo otra vez.]

Zarek: {toma un bocado de su sándwich} Bueno, un paso a la vez. Sobrevive a hoy, paga la renta mañana. Esa es la regla.

Lo que Zarek no sabía era que, en algún lugar del estado, un grupo de hombres con túnicas ocultas bajo abrigos largos cerraba un mapa de la ciudad, marcando su ubicación exacta con un símbolo de un sol tachado.

Zarek guardó la nota de Ellie en el bolsillo de su pantalón y salió del departamento, asegurando la cerradura con un doble giro mecánico. Al bajar las escaleras, el aire pesado de la ciudad lo golpeó de frente. Nueva York era un río de gente que no se detenía por nadie, y Zarek intentó nadar en él, esquivando hombros y maletines mientras se dirigía a la parada. Justo cuando llegaba, el autobús cerró sus puertas con un soplido hidráulico y arrancó, dejándolo envuelto en una nube de humo diesel.

Zarek: (enojo) ¡No puede ser! ¡Oye, detente!

Zarek: {golpea levemente un poste de luz con frustración} Maldita sea mi suerte. Miller va a usar esto como excusa para descontarme el día entero.

Zarek: [Respira, Zarek. No dejes que el calor te gane. Solo son cuatro cuadras... corre.]

Sin más opciones, se lanzó a una carrera frenética. Sus zapatos negros golpeaban el pavimento mientras esquivaba turistas y puestos de periódicos. Sus ojos ámbar brillaban por el esfuerzo, y para cuando divisó el letrero de neón parpadeante del restaurante, sus pulmones ardían.

Time Skip.

El Family Diner se alzaba como una reliquia de colores primarios desgastados. Era un local pequeño que sobrevivía gracias a una pizza aceptable y a sus dos estrellas mecánicas: Spring y Frezz. Los nombres habían sido cambiados apresuradamente por los dueños corporativos, intentando desesperadamente borrar el vínculo con cierta sucursal lejana donde un "incidente" con un niño había manchado la reputación de la marca.Zarek entró por la puerta trasera, cruzando la bodega de ingredientes donde el olor a salsa de tomate dulce se mezclaba con el aceite industrial de la segunda bodega: la de piezas. Allí, las cabezas vacías de los animatrónicos lo observaban desde las estanterías con ojos de vidrio sin vida. Finalmente, se desplomó en una silla de la sala de descanso.

Zarek: {toma aire con dificultad mientras se limpia el sudor de la frente} Por... poco...

La paz duró apenas un suspiro. La puerta se abrió de golpe, revelando la figura del Sr. Miller. Con su mostacho vibrando por la irritación y su corbata amarilla mal ajustada sobre su camisa blanca, parecía un villano de caricatura atrapado en el cuerpo de un contable regordete. Sus pantalones morados chillones eran lo único más brillante que su mirada de avaricia.

Miller: Filópator, llegas tres minutos tarde.

Zarek: Señor, llegué a tiempo... {consulta su reloj de pulsera rápidamente} Maldita sea...

Miller: (irritación) El tiempo de la empresa no se mide con tus "casi", se mide con el reloj de la pared. Y ese reloj dice que me debes tres minutos de productividad.

Zarek: (tono de disculpa) El autobús me dejó, tuve que correr desde la calle cincuenta. No volverá a pasar.

Zarek: [Si este tipo tuviera un gramo de empatía, entendería que no soy una máquina. Pero claro, para él solo soy otro engranaje.]

Miller: {se cruza de brazos, haciendo que los botones de su camisa se tensen} No me importan tus maratones, Filópator. Lo que me importa es que el salón está lleno de niños gritones y el traje de Spring no se va a mover solo.

Miller: [Este chico cree que puede llegar cuando quiera. Un error más y tendré el pretexto perfecto para no pagarle el bono de asistencia.]

Zarek: (resignación) Iré a cambiarme de inmediato, señor Miller.

Miller: (autoridad) Más te vale. Y recuerda lo que hablamos: si el mecanismo falla porque estás "sudando demasiado", no esperes que el seguro cubra ni una venda.

Zarek: {se levanta de la silla con pesadez} Lo tengo claro. Iré a la bodega de piezas por el traje.

Zarek entró en el cuarto de trajes, un espacio estrecho y sin ventanas donde el aire olía a moho y lubricante industrial. Allí, colgados de soportes metálicos como cadáveres de felpa, estaban ellos. Spring, el conejo de un amarillo dorado sucio, y Frezz, el oso. La luz fluorescente parpadeaba, haciendo que las cuencas vacías de las máscaras parecieran seguir sus movimientos.

Zarek tomó la manivela de acero, sintiendo el frío del metal en sus palmas. La insertó en la ranura de la espalda de Spring y comenzó a girar. El sonido era desgarrador: un clac-clac-clac metálico mientras los resortes se comprimían con una tensión violenta, forzando al endoesqueleto robótico a aplastarse contra las paredes internas de la felpa.

Zarek: [Cada vez que escucho este mecanismo, siento que estoy armando una trampa para osos en la que yo mismo voy a entrar.]

Zarek: {limpia el sudor de sus manos en sus pantalones antes de continuar} Vamos, aguanta un turno más. Solo uno más.

Zarek se detuvo. Sus manos temblaban ligeramente. Fue hacia un cajón desvencijado y sacó un frasco sin etiqueta. Tomó una pastilla de Benzodiacepina, el "regalo" de la empresa para que los empleados no tuvieran espasmos musculares o ataques de pánico que pudieran activar los sensibles gatillos de los resortes.

Zarek: (susurro) Cortesía de Industrias Miller... Veneno para no morir aplastado. Qué ironía.

Zarek: {traga la pastilla sin agua, haciendo una mueca de disgusto} Listo. Mantén el pulso firme, Zarek.

Comenzó el proceso, introduciendo sus extremidades con una precisión milimétrica. Cada movimiento era una danza con la muerte; si rozaba el cierre equivocado, el metal recuperaría su forma original atravesando su carne. Finalmente, tomó la cabeza del conejo. Era la parte más pesada y peligrosa, con los pernos alineados justo a la altura de sus sienes. Con un suspiro contenido, encajó la máscara.Zarek: [Oscuridad. Solo veo a través de estos dos pequeños orificios. Soy un prisionero en una celda de oro falso.]

Salió al pasillo, caminando con una rigidez sobrenatural para no agitar los mecanismos. Al llegar al área principal, Miller lo esperaba con el banjo de plástico y madera, extendiéndolo como si fuera una sentencia.

Miller: Recuerda el orden, Filópator: Cumpleaños, canta, entretiene a los mocosos, pastel y pizza.

Zarek: {toma el banjo con cuidado extremo, sintiendo cómo el peso extra hace vibrar los resortes de sus hombros} Entendido, señor Miller.

Miller: (autoridad) Y ni se te ocurra quitarte la cabeza antes de tiempo. Después de la fiesta, te quiero ver entregando los pedidos pendientes. No te pago para que descanses.

Zarek: (voz amortiguada por la máscara) Estaré listo. La fiesta empezará en un momento.

Zarek: [Canta, entretiene... y no mueras. Miller olvidó mencionar la parte más importante del trabajo.]

Miller: {le da una palmada brusca en la espalda del traje, haciendo que un resorte emita un chirrido metálico} ¡Ese es el espíritu! Ahora sal ahí y haz que se diviertan.

Zarek: {se inclina lentamente hacia el niño y le entrega unas orejas de Spring doradas} ¡Felicidades, pequeño gran campeón! Hoy eres parte de la banda de Spring.

Niño: (emoción) ¡Gracias, Sr. Conejo! ¡Eres el mejor!

Zarek: (afecto) Disfruta tu día, el pastel ya casi está listo.

Zarek: [Si supieras que el "héroe" que tienes enfrente está a un estornudo de ser atravesado por un endoesqueleto de acero... Disfruta tu inocencia, pequeño. Es lo más valioso que tienes en este lugar.]

Miller: {observa desde lejos y asiente con satisfacción} Filópator lo está haciendo bien... Mientras no rompa el traje, hoy tendremos ganancias récord.

Zarek: {se endereza y saluda a la multitud con el banjo} ¡Y ahora, quién tiene hambre de pizza!

Zarek: [Solo un poco más... aguanta, Zarek. Solo el pastel y habrás terminado con esta tortura.]

Zarek entró en la cocina, donde el calor de los hornos hacía que la temperatura dentro del traje de felpa fuera casi insoportable. Con movimientos mecánicos, cargó un carrito con varias cajas de pizza humeantes y, en el centro, el pastel rectangular. Era de un blanco inmaculado, pero el glaseado rojo que adornaba los bordes parecía demasiado brillante, casi viscoso bajo las luces de la cocina.

Zarek: [El aire aquí dentro se está acabando. Siento que el metal se expande con el calor. Muévete rápido, Zarek, sal de esta zona antes de que los resortes cedan.]

Salió al comedor empujando el carrito. El chirrido de las ruedas se perdía entre los gritos de los niños. Al llegar a la mesa principal, repartió las pizzas con una eficiencia robótica antes de colocar el pastel frente al cumpleañero con una lentitud ceremonial. El glaseado rojo goteaba ligeramente por el costado, recordándole a Zarek la advertencia de Miller sobre la sangre.

Zarek: {toma el cuchillo largo de acero de la bandeja} ¡Llegó el momento más esperado! ¿Quién quiere la primera rebanada?

Con un movimiento preciso, Zarek hundió la hoja en el centro del pastel. Al extraerla, el cuchillo quedó cubierto por esa capa roja y espesa. Con una calma inquietante que recordaba a un cazador limpiando su arma, Zarek deslizó los dedos del guante de felpa sobre la hoja, arrastrando el glaseado de arriba hacia abajo con una lentitud deliberada.

Zarek: (tono bajo y misterioso) Aquí tienes, cumpleañero. El primer trozo es el que guarda toda la energía.

Niño: (curiosidad) ¿Por qué haces eso con el cuchillo, Sr. Conejo? Da un poco de miedo.

Zarek: (humor seco) Bueno, no tengo servilletas a mano, pequeño. Y en este restaurante, no desperdiciamos nada... ni siquiera el glaseado.

Zarek: [Si supieras que estoy practicando para cuando tenga que limpiar mi propia sangre de este metal... No, no pienses en eso ahora. Sonríe. Sigue actuando.]

Zarek: {le entrega el plato al niño con una reverencia exagerada} ¡Que lo disfrutes! Que este día sea inolvidable... para ambos.

Miller: {observa la escena desde la barra y frunce el ceño} Ese chico tiene unos gestos muy extraños. Mientras no asuste a los padres y sigan pagando, no me importa.

Zarek: [Terminé. El show terminó. Ahora solo necesito llegar a la bodega, quitarme este ataúd de felpa y respirar aire de verdad.]

Zarek: {saluda a la cámara del restaurante antes de retirarse} ¡Spring volverá pronto! ¡Sigan comiendo, amigos!

Zarek arrastraba los pies por el pasillo, sintiendo que cada gramo del traje de Spring pesaba el doble que al inicio del turno. El efecto de la pastilla estaba desapareciendo, dejando espacio para un cansancio punzante. Al llegar a la bodega de trajes, se detuvo en seco; la puerta, que él mismo había cerrado bajo llave, estaba entreabierta. Una luz dorada y tenue se filtraba desde el interior.

tras la máscara} ¿Quién está ahí? Miller, si es una broma para no pagarme el bono...

Antes de que pudiera procesar la imagen del encapuchado, el aire se rompió detrás de él. No hubo advertencia, solo un impacto brutal. Una patada cargada de una fuerza inhumana golpeó el punto exacto donde la manivela había comprimido los resortes principales.

¡CLICK!

Zarek: (pánico absoluto) ¡NO! ¡LOS SEGUROS NO!

El peso de cientos de kilos de acero y cables, potenciado por la inercia del golpe, proyectó a Zarek hacia adelante. En ese microsegundo de caída, el tiempo pareció detenerse. Su cara impactó de frente contra el suelo de concreto, y la vibración viajó por el armazón como una sentencia de muerte.

¡THUD!

El estruendo del metal fue seguido por el sonido de una engrapadora gigante multiplicada por mil. Los resortes de la cabeza saltaron primero. El endoesqueleto facial, con sus varillas de soporte y cuencas metálicas, salió disparado hacia adelante, enterrándose en los ojos y la mandíbula de Zarek contra el pavimento.

Zarek: (grito ahogado) ¡Ghg-!

Zarek: [Duele... no puedo ver... mi cara... ¡Está desgarrando mi cara!]

Casi al mismo tiempo, el torso colapsó. El pecho del traje se cerró como una prensa industrial. Zarek intentó inhalar, pero las vigas transversales atravesaron sus pulmones con un crujido húmedo, anclándolo físicamente al suelo. Era el sonido de ramas rompiéndose envueltas en tela empapada en sangre.

Finalmente, las extremidades. Los resortes de los brazos y las piernas terminaron la masacre, cerrándose como mandíbulas de acero alrededor de sus huesos, astillándolos en pedazos mientras el endoesqueleto reclamaba su espacio original.

Zarek: {intenta estirar una mano de felpa, pero sus dedos solo se contraen en espasmos y solo puede evitar gorgoteos ahogados} ...E... llie...

Zarek: [No puedo respirar... Ellie... lo siento...]

El encapuchado de la máscara dorada se acercó al montón de metal y sangre que alguna vez fue un humano. Observó el cuerpo inerte con una indiferencia divina, sacando un pequeño espejo de bronce para comunicarse con alguien más.

Encapuchado: El linaje de los Filópator ha sido purgado... Trabajo cumplido.

Sin mirar atrás, la figura se desvaneció en las sombras de la bodega. En el silencio del pasillo, solo quedó el sonido rítmico de la sangre de Zarek goteando sobre el suelo de baldosas, mientras la luz en sus ojos ámbar se desvanecía, solo para encenderse, un instante después, bajo un cielo rojo carmesí.

Fin del capítulo.