Un escándalo de devoción | KTH - JJK

Summary

En una sociedad donde el deber dicta el destino y el amor rara vez es la meta, Jeon Jungkook, heredero de un respetado e importante conde, enfrenta su cuarta temporada en el mercado matrimonial con una reputación que ha comenzado a marchitarse. A sus veinticinco años, ya es considerado un omega tardío. Su destino ha resultado desafortunado, cosa que nadie comprende pues, pese a su gracia y linaje, cada uno de sus pretendientes desaparece tan rápido como llega. Kim Taehyung, es el hijo mayor de un poderoso duque. Un heredero y alfa encantador, cuya presencia es imposible de ignorar, muestra un desinterés por el matrimonio tan comentado como su cercanía con Jungkook, a quien ha acompañado en cada temporada y también en cada propuesta fallida. Ambos han vivido entre la resignación y un amor que creen no correspondido. Pero lo que Jungkook jamás ha imaginado es que la razón de su soledad ha estado siempre a su lado. Entre juegos de apariencias, tratos y uniones por conveniencia, ambos deberán enfrentarse a la verdad más peligrosa de todas: Que han sido siempre el único destino del otro.

Genre
Romance
Author
Maya. C
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Uno: Inicio de temporada

―Taehyung, el heredero Kim y el último hijo que Lady Jihyo tiene que casar. Al parecer el muchacho se rehúsa a tomar a un omega.

―El soltero más codiciado de la temporada ya ha llamado la atención de la reina. Las madres y casamenteras estarán revoloteando como buitres a su alrededor si no se declara pronto por alguien.

Jungkook rueda los ojos al escuchar los cuchicheos de las omegas a su lado. Toma una copa de champaña cuando un mesero pasa junto a él en el baile, alejándose lo suficiente de la conversación que solo le recuerda su lamentable situación.

Examina el salón en busca de su hermana y se tranquiliza cuando la ve no muy lejos recibiendo el cortejo de un alfa joven que parece bastante decente.

Aunque espera que lo suficiente como para que Suno, su hermano mayor, lo acepte.

―Veo que disfrutas el baile. ―una voz a sus espaldas, y cerca de su oído, lo hace dar un respingo, provocando que parte de su bebida se derrame en el piso pulcro de mármol.

―Maldita sea, Kim Taehyung. ―masculla en voz baja y el alfa no hace más que reírse en su cara ― Te harás responsable por la mancha que quedará en el salón y enfrentarás a Lady Leah cuando lo note.

―Por favor, como si tu familia no fuera la favorita de esa mujer. ―Taehyung le dice poniendo los ojos en blanco, fingiendo fastidio ante su reclamo y amenaza ―. Ella nunca te alzaría la voz, aunque el mismo rey se lo pidiera.

―Claramente a mi no, pero estoy seguro que puedo intervenir para conseguir que te castigue de alguna forma. ―el omega dice, dibujando una sonrisa traviesa en sus labios mientras mueve las cejas con burla hasta su mejor amigo―. Cuando ella sepa de esto te vetará de todos los bailes que organice.

Y el alfa se carcajea ante lo ridículo de su amenaza. Claro que Jungkook fue poco inteligente al creer que algo como eso haría que Taehyung recapacitara.

―Ve y dile, me harías un gran favor, a decir verdad. ―Taehyung dice, poniéndose a su lado y tomando una copa de vino cuando llegan a ofrecérsela, dando un sorbo antes de volver la mirada al frente ―. Estos eventos comienzan a aburrirme bastante.

―Oh, claro. Debe ser un martirio tener a cada señorita de la corte adulándote. ―el omega replica con fastidio, dando otro trago a su copa―. Todas ellas desesperadas por el matrimonio.

―Bueno, ciertamente sería agradable si yo tuviera algún interés por contraer nupcias.

―Por favor, solo te asusta la idea de atarte a alguien que no te deje seguir con esas fiestas libertinas tuyas.

Jungkook siente un jalón en su cabello que lo hace quejarse sonoramente y atraer las miradas de algunos invitados.

―¡¿Auch?! ―reclama, sobando la parte adolorida de su cuero cabelludo y mirando a su amigo con queja― ¿Acaso dije una mentira?

―No, pero, como el heredero de un duque, tomé el derecho que tengo de ofenderme.

Ríe, pero la diversión cae rápidamente de su gesto cuando piensa nuevamente en la verdad que hay en el hecho de que Taehyung no quiera casarse. Y sabe que a su amigo le molesta que le recuerde que firmar un acta de matrimonio era su deber, pero la madre del alfa había recurrido a él desesperada para ayudar a convencerlo.

Y quería tratar por medio de la manera más diplomática y común que conocía.

―Sabes que no puedes quedarte soltero toda la vida ¿cierto? ―inquiere cuando el silencio entre ellos se extiende―. Tienes que darle a tu padre-

―Un heredero, lo sé. Mis padres no se cansan de repetírmelo y, Jungkook, no necesito que tú también me hostigues con ello. ―su tono serio lo hace desistir―. Fue por este tipo de situaciones que mamá y papá tuvieron más de un hijo. Hesung aún está en la lista y ya está casado. El ducado quedará en sus manos.

Era una buena resolución, Jungkook no podía negarlo, pero sí se permitía no imaginarlo.

Muchas veces en la infancia fue testigo de las miles de lecciones que Taehyung tomó, algunas de las que tenía envidia pues consideraba que los alfas recibían una mejor educación que los omegas. Tae notó aquello y lo ayudaba a colarse en los salones para que escuchara a las institutrices impartirle clases. Incontables son las veces en que el alfa le pidió hacer sus tareas por él a pesar de que era bastante bueno en todas las actividades que le encomendaban.

―Esa educación que recibías fue merito de los dos, te lo recuerdo. ―Jungkook dice con la intensión de bromear y aligerar el ambiente―. Me sentiría bastante traicionado si te atreves a no aplicar tus conocimientos renunciando al ducado.

―Es tierno y humillante para ti que me pidas ejercer un título que me ayudaste a ganar. ―el alfa replica con diversión―. Cualquier otro reclamaría ese puesto.

―Si fuera un alfa, por supuesto que lo haría. ―el menor asegura con fingida decisión―. El palacio y todas las riquezas de tu familia serían mías y tú servirías allí como un lacayo o tal vez un cochero.

―¡Oh, Diosa Luna, si que eres un visionario! Dígame, su excelencia ¿Qué desea que haga hoy por usted? ―Taehyung dice, fingiendo una voz profunda y actuando ridículamente al mismo tiempo que le brinda una reverencia bastante pronunciada y torpe.

Ambos rompen a carcajadas, cosa que los hace ganarse las miradas de casi todo el salón, a punto de provocar que incluso los músicos detengan sus melodías y el baile se paralice.

Jungkook se encuentra con las mejillas infladas cuando intenta contener una risa que amenaza con hacerle escupir la champaña que se encontraba tomando.

―Debí suponer que ustedes dos serían los responsables de la ruina de mi velada ―la voz suave, rasposa y autoritaria de Lady Leah los hace tensarse, callando de inmediato sus carcajadas y haciéndolos sonreír falsamente cuando la mirada de la vieja omega llega hasta ellos.

―Lady Leah. ―el mayor intenta tomar la mano de la mujer para dejar un beso en el dorso a manera de saludo, pero ella se niega apartándolo de un manotazo―. ¡Auch!

―¡Mi hermoso Jungkookie! ―ella dice en cambio, moviendo su atención hasta el joven omega para envolverlo en sus brazos.

Jungkook sonríe bonito, fascinado con la atención que se le da y burlándose de su amigo cuando ve su expresión de fastidio.

―No pensé que vendrías.

―Solo vine para cuidar de Minsu. ―el omega aclara, señalando a su hermana que se encuentra bailando con el alfa de antes, luciendo bastante contenta.

―Imagino que ha sido una buena noche para ella.

―Mamá estará encantada mañana cuando los pretendientes lleguen a casa y llenen a su pequeña de regalos.

―Tu hermana siempre ha sido pretenciosa y esta temporada es lo único que necesitaba para regodearse aún más. ―es Taehyung quien se entromete, ganándose un golpe más de la vieja omega cuando ella impacta su bastón con la rodilla del joven.

―¿Te atreves a hablar de pretensión? ¿tú? El alfa que se niega a contraer matrimonio porque cree que ningún omega es digno de él ―Lady Leah se carcajea―. Es hora de que te pasees por el salón y busques a alguien con quien bailar o te sacaré de mi casa.

La mujer se cuelga del brazo de Jungkook, alejándolo del alfa quien lo hace reír cuando lo ve fingiendo ahorcarse con sus propias manos mientras se alejan.

―Deberías tomar distancia de ese alfa fanfarrón― ella le dice ―. Ahuyentará a los pretendientes.

Y ríe solo porque no podía soltarse a llorar en medio del salón.

Habían pasado cuatro temporadas desde que debutó y no había recibido ni una sola propuesta desde entonces. La sociedad comenzaba a llamarlo un solterón, cosa que en algún momento comenzó a afectar la reputación de su familia.

Pero afortunadamente todo mejoró con el debut de sus hermanas.

Una de ellas ya estaba felizmente casada con un conde, viajando por el mundo y formando su familia. Estaba seguro de que Minsu pronto encontraría a un alfa y Suno... era un poco más quisquilloso y observador, pues estaba siendo meticuloso para escoger a una omega para convertirla en su futura condesa.

Pero a él no le preocupaba, porque afortunadamente los alfas herederos no tenían ningún problema en conseguir esposa.

En cambio, él... se había resignado a no encontrar pareja nunca. Le parecía inoportuno que Lady Leah le diera falsas esperanzas ahora sabiendo su situación.

Si el comentario era un chiste, era uno de muy mal gusto.

―No pongas esa cara, hablo en serio. No sería capaz de jugar con algo como esto, Jungkookie. ―la mujer le dijo―. Es por eso que necesitaba a Taehyung lejos de ti por un momento, al menos mientras te presentamos a alguien.

Entra en pánico en ese momento, deteniendo su andar y mirando a todos lados en busca de alguna ayuda que lo sacara de allí.

Tal vez Taehyung era una buena opción. Ese hombre estaba lo suficientemente loco como para aceptar una huida del baile.

Pero no lo encontró por ningún lado.

‹‹Maldito alfa inoportuno››

―No creo que sea buena idea. ―replica, y no porque no deseara conocer a alguien dispuesto a cortejarlo, sino porque las elecciones de la omega era un tanto... controversiales ―. Tengo que cuidar de Minsu.

―Yo me encargaré de ella. Ahora, no te quedes ahí y camina. No querrás dejarme mal con mi sobrino.

¡¿Sobrino?! ¿acaso se refería a...?

‹‹Oh, Diosa Luna. Por piedad, llévame ya››

―¡Oh, Jungkook! Cuánto tiempo sin saber de ti.

Cierra los ojos con resignación cuando esa conocida voz le llega a los oídos, implorando a la Diosa que acabara ya con esa humillación y lo llevara a su reino a descansar.

Maldita sea la hora en la que aceptó las insistencias de su madre de acompañar a Minsu. De hecho, ahora que lo pensaba, estaba seguro de que este era un plan ideado por Lady Leah y su madre para traerlo a este incómodo momento.

―Namjoon, que gusto verte por aquí. ―termina diciendo con falsa alegría a pesar de que se estaba muriendo de vergüenza.

Se supone que ese baile era para que su hermana consiguiera pretendientes, y es por eso que decidió asistir con la ropa más simple posible para no llamar la atención de nadie. Ahora se encontraba con uno de sus grandes amores idílicos de la niñez y lo encontraba así

¿Qué clase de humillación era esa?

Necesitaba que Taehyung lo rescatara.

―No sabía que regresabas de tu viaje por América. ―Jungkook sigue diciendo, negando internamente cuando ve a los acompañantes del alfa alejarse y a Lady Leah zafarse de su brazo―. ¿Hace mucho llegaste?

―Un par de días a lo mucho, justo a tiempo antes del inicio de la temporada. Este año mi hermana más pequeña hace su debut y no quería perdérmelo.

El gesto le parece tan tierno, a pesar de que era todo lo que los alfas jóvenes con hermanos omegas hacían, que tuvo a su lobo dando vueltas en su interior.

Al parecer el efecto que Kim Namjoon tenía sobre él no se había disuelto con los años y no sabía si asustarse o aliviarse, pues parecía que la solución a su desafortunada soltería había llegado como caída del cielo.

―¿Cómo fue todo por tu viaje? Muchas cosas interesantes que contar, imagino. ―pero como la suerte no había estado de su lado, tenía que asegurarse de que podía entrar al juego de nuevo.

Namjoon ríe ante su pregunta, llevando la copa con champaña hacia sus labios, con Jungkook mirando con cuidado cada uno de sus movimientos.

Encantado por las maravillas que la madurez había hecho en el alfa.

―Bastante trabajo claro está, los paisajes son bastante hermosos y las fiestas son un poco menos sofisticadas que en este lado del mundo. ―el hombre cuenta con brevedad ―. Fue bastante divertido mientras duró.

Pero Jungkook no consigue la respuesta que quiere y, si sus sospechas eran ciertas y todo eso era un plan para juntarlos, entonces tendría que ser más directo.

―Algún buen omega debiste haber conquistado para presentar a tus padres ¿no es así? ―pregunta al fin. Esta vez siendo él quien bebe un sorbo de alcohol.

Espera una risa tímida del alfa, pero en lugar de eso consiguie una mirada confundida y una ligera sonrisa que parece decirle que entendió sus intenciones.

Jungkook no se sintió avergonzado al ser descubierto.

―No. No viajé del otro lado del mundo para conseguir un matrimonio. ―le responde el mayor con franqueza ―. Y ciertamente me alegra no haberlo hecho... claro, si es que las respuestas que obtuve a mis preguntas no fueron una mentira.

El joven omega se tensa de inmediato, tragando con dificultad la champaña en su boca cuando la sutil propuesta llega hasta su comprensión, extasiado al encontrarse con esa nueva faceta del alfa que en años anteriores le habría sido imposible imaginar.

Era cierto que consideraba a ese alfa bastante apuesto, educado, con una buena conversación que nunca le aburriría, pero aún carente de algo que a Jungkook no terminaba de convencerle. Kim Namjoon era un noble demasiado correcto para su gusto, alguien que sabía nunca encajaría con esa personalidad despreocupada que a veces salía a la luz y que le era imposible reprimir.

Pero ahora, habiendo pasado años lejos, esa coraza de rectitud pareció haberse desvanecido en las tierras del nuevo mundo.

Y le gustaba.

Le gustaba mucho.

―Debo confesarte que permanecía en mí el miedo de encontrarte comprometido o, pero aún, ya casado. ―las palabras claras del joven heredero lo paralizaron, dejándolo sin palabras―. Sé que para ti debe significar un evento desafortunado, pero la verdad es que yo estoy agradecido de regresar y encontrarte aún disponible.

Boquea sin la capacidad de responder de inmediato, riendo de vez en cuando ante lo nervioso que se encuentra y sintiendo el rostro ardiendo anunciando su pronto sonrojo.

‹‹Oh, Diosa Luna››

Y está a punto de responder, a milímetros de tomar la mano que el alfa le ofrece para invitarlo a bailar, pero es una voz masculina a sus espaldas lo que rompe su burbuja de cortejo.

―Jungkook. ―el omega suspira con fastidio al reconocerlo y quiere ahorcarlo allí mismo, pero eso sería social y legalmente incorrecto ―. ¡Jungkook!

Pero la voz de Taehyung se calla cuando nota la presencia de otro alfa acompañándolo. Entonces toda la atención se vuelca en el recién llegado.

―¡Primo querido! ―es Taehyung quien habla y el omega no puede evitar reír un poco ante la evidente falsa emoción que su mejor amigo usa para saludar a Namjoon ―. Tanto tiempo sin verte pisar estas tierras ¿a que debemos la fortuna de tu llegada?

―Bueno, pues, como le decía a Jungkook-

―De verdad muero de ansias por escuchar todas tus historias, pero hay un asunto urgente que Jungkookie y yo tenemos que resolver. ¿No te molesta que me lo robe un momento, cierto?

Y sin esperar respuesta, Jungkook es arrancado de la presencia de ese apuesto y perfecto alfa para ser arrastrado por las manos de su idiota mejor amigo cuyo talento debería ser la imprudencia.

―¿Qué te pasa? ¿acaso no viste que estaba a punto de sacarme a bailar? ―reclama mientras continúa caminando hasta el otro lado del salón.

―Créeme que tendrás mucho tiempo para conquistarlo. ―su mayor responde con sarcasmo a lo que él finge demencia por un momento ―. Por favor, Jungkook, ¿crees que no sé que enderezas la postura y ladeas el cuello cada vez que estás coqueteando con alguien? Estabas a punto de llenar el salón de tus feromonas. Te salve del ridículo social, deberías agradecérmelo... y aprender a ser más sutil con tus métodos de conquista.

El joven omega se sonroja al verse descubierto, algo que incrementa su molestia.

Detiene sus pasos por la fuerza y se gira hasta Taehyung para que le explique la razón por la que fue tan grosero al llevárselo lejos de Namjoon.

―¿Qué quieres? ¿Por qué me sacaste así del salón?

Y está listo para escuchar la excusa más estúpida, pelear con Taehyung y no hablarle por las próximas dos semanas cuando ve la expresión de su amigo realmente preocupada.

―No he visto a Minsu por ninguna parte desde hace algunos minutos. ―el alfa le confiesa y, por el atropello de sus palabras y la manera en la que mira a su alrededor, sabe que no le está mintiendo ―. Perdón por sacarte de tu noche perfecta, pero creo que tu hermana nos necesita.

La declaración enciende las alertas del omega y su instinto se dispara de inmediato, poniendo en alerta a su lobo mientras intenta no entrar en pánico, porque confiaba en que había enseñado bien a su hermana a defenderse si se encontraba en peligro.

Comienza a levantar la cabeza desesperado, esperando encontrarla entre la multitud, pero sus intentos son inútiles. Se altera al no verla porque él es capaz de reconocer a cualquier miembro de sufamilia entre un cúmulo de gente.

―Taehyung, mi hermana. ―vuelve la mirada al alfa, esta vez sonando realmente asustado.

Su amigo se encarga de tomarlo de los brazos y hacer que le miré, asegurándole que la encontrarán y que pararían el baile si fuera necesario para buscarla.

Ambos salen a toda prisa hacia los jardines, no separándose mientras revisan cada uno de los senderos. El corazón de Jungkook cada vez más alocado al no ver por ninguna parte a Minsu.

Hasta que escuchan una exclamación que ambos podrían reconocer en donde fuera.

―¡No, ya basta! ¡Suéltame!

Ambos corren hasta el lugar de donde la voz proviene y pueden divisar a la joven omega forcejeando con un muchacho que la sostiene fuerte de los brazos y busca acercar su rostro al de ella por la fuerza.

Taehyung no lo duda y se acerca rápidamente, soltando un puñetazo en el rostro del atrevido alfa, haciendo que suelte a Minsu mientras ella corre a los brazos de su hermano en cuanto lo ve.

El alfa menor cae al suelo mientras Taehyung lo golpea una vez más haciendo sangrar su labio.

―¡Tae, es suficiente! ―Jungkook dice desde la distancia cuando ve en su amigo la intensión de dar un golpe más.

El mayor obedece y toma al otro del cuello de la camisa de su traje, levantándolo con brusquedad y mascullando cerca de su rostro:

―No te atrevas a tocarla de nuevo ¿escuchaste? ―le dice al joven―. Una calumnia que sueltes contra la señorita Jeon y serás tú quien quedará arruinado de por vida.

El joven sale corriendo apenas Taehyung lo suelta y se pierde entre la oscuridad y pasillos de los jardines.

Jungkook, mientras tanto, consuela a su hermana quien solloza asustada, con todo el cuerpo temblando por la adrenalina incontrolable que la azota.

―Estás bien, pequeña. Ya pasó, tranquila.

―Yo... yo no pensé que él se atrevería. ―Minsu intentó explicarse, pero la voz se le cortó―. Perdóname, hermano.

―Shhh, tranquila, tú no tienes la culpa.

―¿Que pasará si habla? Jungkook, estaré arruinada si alguien se entera que estuve yo sola en los jardines con un alfa ¡No conseguiré un esposo!

Y sonaba tan angustiada que lo único que Jungkook pudo hacer fue abrázala con más fuerza contra él mientras arrullaba en su dirección para calmarla.

―Él no dirá nada, eso te lo juro. ―fue Taehyung quien dijo, acariciando con cuidado el cabello lacio de la joven―. Tus hermanos y yo nos encargaremos de eso.

Jungkook mira a su mejor amigo, buscando una explicación de sus palabras, pero lo único que consigue es que el alfa le guiñe un ojo.

Y es suficiente para saber que, efectivamente, ellos lo resolverían.

Vaya caótico inicio de temporada.


Creo que este es el capitulo más largo que he escrito nunca JAJAJAJAA, eso evidencia lo emocionada que estoy de compartir esta historia con ustedes.

Nunca he escrito un friends to lovers y espero que esta primera vez sea tan divertida como dramática, es por eso que me emociona tanto.

Este capitulo es el único que tengo escrito y lo publico porque no conozco el autocontrol, pero espero poder traerles actualizaciones frecuentes muy pronto (cuando termine mi otro falfic “Malbec” que ya entra en su recta final).

¡Muy felices lecturas!

Maya. C