Capítulo 1 Un mensaje que no esperaba
La noche siempre tenía algo especial.
Era el único momento donde todo se callaba… menos mi cabeza.
Las luces de la ciudad se colaban por la ventana, pintando sombras en mi habitación. Estaba sentada en la cama, con el celular en la mano, desplazando sin pensar… como si buscara algo que ni yo sabía qué era.
Hasta que llegó.
Un mensaje.
De un número desconocido.
Fruncí el ceño.
No suelo contestar a desconocidos… nunca.
Pero algo… no sé qué… me hizo abrirlo.
“No sé por qué, pero siento que te conozco.”
Me quedé quieta.
—¿Qué…? —susurré, como si alguien pudiera escucharme.
No tenía foto.
No tenía nombre.
Solo ese mensaje.
Mi dedo dudó unos segundos sobre la pantalla.
Podía ignorarlo.
Podía bloquearlo.
Podía seguir con mi vida como si nada.
Pero no lo hice.
Porque algo dentro de mí… quería saber.
”¿Quién sos?” —respondí.
Tardó unos segundos.
Pero se sintieron largos… demasiado largos.
“Alguien que no esperaba encontrarte.”
Solté una risa corta, incrédula.
—Qué raro… —murmuré.
Pero no dejé de escribir.
⸻
Pasaron minutos.
O tal vez horas.
No me di cuenta.
La conversación empezó a fluir como si no fuera la primera vez que hablábamos.
Como si nos hubiéramos quedado en pausa… y recién ahora retomáramos.
No sabía su cara.
No sabía su voz.
Pero sabía cómo hacerme reír.
Y eso… ya era demasiado.
⸻
—¿Con quién hablás tanto?
La voz me hizo levantar la mirada de golpe.
Liam estaba apoyado en el marco de la puerta, cruzado de brazos.
Oscuro, tranquilo… pero atento.
Siempre atento.
—Con nadie —respondí rápido, bloqueando el celular.
Sus ojos se entrecerraron un poco.
No dijo nada.
Pero no le creí ni un segundo que no le importaba.
—Andá a dormir —agregó, con ese tono de hermano mayor que no pide… ordena.
—Ya voy.
Se quedó unos segundos más, mirándome… como si quisiera leer algo que no estaba diciendo.
Después se fue.
Y el silencio volvió.
⸻
Miré el celular otra vez.
Un nuevo mensaje.
”¿Te desapareciste?”
No pude evitar sonreír.
“No. Mi hermano.”
Pasaron unos segundos.
“Entonces voy a tener que caerle bien.”
Fruncí el ceño.
“No es tan fácil.”
“Me gustan los desafíos.”
Me mordí el labio, sin darme cuenta.
No sabía quién era.
No sabía por qué estaba hablando con él.
Pero algo en su forma de escribir…
me hacía quedarme.
⸻
Esa noche no dormí igual.
Porque por primera vez en mucho tiempo…
no estaba pensando en todo lo que me faltaba.
Estaba pensando en alguien que acababa de aparecer de la nada…
y ya estaba cambiando algo.
⸻
✨ A veces, todo empieza con un mensaje…
y termina siendo algo que no podés ignorar.