Antes de leer
"Para las que leen con la luz apagada y los sentidos alerta. Aquí no hay finales felices, solo orgasmos cargados de peligro y una devoción que te hará arrodillarte. Si el pecado tiene un nombre, es el de ellos; y si tiene una dueña, eres tú. No solo vas a mojar las páginas, vas a rogar que la ficción se vuelva carne. La fila para el infierno es larga, pero tú vas primero."