Capítulo 1
Escuchó unos pasos a lo lejos, lentamente se van acercando a mi, pero como vienen van, y la misma secuencia pasa una y otras vez. Cada paso es un latido en mi pecho, un compás que marca el ritmo de mi incertidumbre. Los pasos continúan avanzando, ganando en intensidad y proximidad. Cierro los ojos y trato de imaginar quién podría estar detrás de esos pasos. ¿Un amigo que se acerca con una sonrisa cálida? ¿Alguien que regresa después de una larga ausencia?
La tensión crece a medida que los pasos se vuelven más nítidos, más cercanos. Están justo en el límite de mi percepción, tan cerca que podría extender mi mano y tocar al caminante invisible. Sin embargo, cuando creo que finalmente voy a ver quién es, el misterio se cierne sobre mí. No hay nadie a la vista, solo el vacío que parece burlarse de mí. Este ciclo de esperanza y desilusión se repite una y otra vez. Los pasos avanzan, llegan a su punto máximo de proximidad y luego retroceden, como si el tiempo mismo estuviera jugando conmigo. A lo largo de los años, he observado este espectáculo muchas veces, preguntándome si algún día se revelará la verdad detrás de estos pasos enigmáticos. Aunque no recuerdo cuándo comenzó este extraño ritual, sé que he estado aquí, en este lugar de espera constante, durante mucho tiempo. Mi único compañero ha sido el sonido de esos pasos, y la duda que suscitan en mi mente. Deseo que esto llegue a su fin, que se revele el misterio de una vez por todas. Pero al mismo tiempo, temo el día en que los pasos finalmente desaparezcan por completo, dejándome solo, en un silencio que quizás no esté preparado para enfrentar.Asi que aquí permanezco, en un eterno ciclo de espera y esperanza. Escuchando esos pasos que se acercan y se alejan, sintiendo su presencia sin nunca ver su origen.