La maga del Bosque de Liliana
El bosque era su lugar favorito, escondida de los demás.
La maga pequeña, pero sabia vivía la tranquilidad del bosque de Liliana, era su lugar seguro, su escondite secreto.
Hizo prometer a las hadas y a los duendes que guarden su distancia, no quería sr interrumpida mientras oraba.
De vez en cuando, el bosque traía personajes diferentes, a veces interesantes y otras veces no tanto, igual podía observarlos cada cierto tiempo, igual estaba protegida, tantos conocimientos y oraciones no son por nada.
Un día, en su caminar, sus pequeños ojos grises avisparon algo, algo diferente, muy extraño, una presencia qué muy difícil llegaría al Bosque de Liliana.
El bosque de Liliana era conocido por su afinidad con Dios, así que los seres que solían llegar, era para recuperar su gracia con Dios, de vez en cuando pedían ayuda a la maga y a ella a regañadientes, los ayudaba.
Pero una presencia así, no la reconocía, había oscuridad, pero también algo más.
"Bastante extraño, definitivamente extraño" - murmuró, mientras escondida detrás de un árbol veía el escenario que se había formado.