Capítulo 1: El primer Rayo.
El verano en la ciudad de Trondheim siempre había sido predecible, pero aquel Martes tenía una textura distinta. Erik es una persona "normal" hasta que algo pasa un poder oculto dentro de el empieza a despertar después de un acontecimiento. Erik es un chico de 27 años, viste con playera negra, pantalón de mezclilla y zapato tipo tenis de color rojo. Erik llega a una cafetería llamada Valhalla, empujando la puerta, haciendo sonar la campanilla anunciando su llegada. El aroma a grano tostado y canela solía ser su refugio, pero hoy, el olor parecía mezclarse con el ozono que precede a las tormentas eléctricas.
Cuando Erik entro lo primero que vio fue a su amiga Saga. Allí estaba ella, sentada, con su piel de tonos cálidos y armoniosos, que contrastaba maravillosamente con su cabello rojo fuego recogido en una alta coleta. Vestía una chaqueta negra de estilo informal sobre una camiseta amarilla vibrante, unos jeans azules ajustados y botas color café, un atuendo cómodo pero lleno de personalidad. Pero lo que más llamaba la atención eran sus ojos, intensos y brillantes, de un color ámbar profundo que parecían guardar la luz del sol, mirando todo con una expresión firme y decidida. Saga ve que está entrando y lo saluda enérgicamente.
-¡Hola Erik!, llegas tarde. ¿De nuevo mirando las nubes?- Dijo saga mientras Erik se iba acercando, con una sonrisa que siempre lograba desarmarlo.
-Los siento- Respondió el, frotándose la cabeza. -Es que... el aire se siente raro hoy.
La puerta de la cafetería se abre de nuevo y entra Astrid una exnovia de Erik. Es una chica rubia de cabello corto, elegante con una mirada fría, lleva puesto una blusa pegada de color rosa, un saco de seda de color morado y un pantalón de seda igual de morado, tiene puesto un colgante de un halcón (símbolo de Freya). Astrid se acerca a Erik con su mirada aún sería, Saga la mira con celo.
-Hola Erik no sabía que estarías aquí, y menos con ella- Dijo Astrid mientras miraba a Saga.
Saga la mira, apretando su puño y golpeando la mesa con un poco de furia.
En una esquina oscura en la cafetería, se encuentra sentado un joven enorme casi de la misma edad que Erik, fuerte, viste una gabardina de cuero de color negro, un chaleco negro igual de cuero, tiene cabello negro y recogido ya que lo tiene largo. Su nombre es Bjorn.
Bjorn saca de su gabardina un pergamino viejo dónde hay un dibujo rúnico de la cara de Erik. -Es el, no hay duda.- dice Bjorn mientras ve a los tres chicos.
Justo en ese instante, el suelo vibró. No fue un temblor sísmico ordinario; fue una sacudida profunda, como si algo gigantesco hubiera despertado bajo el asfalto. Las tazas de porcelana tintinearon violentamente y el café de Erik comenzó a saltar. De repente un rugido gutural y gélido atravesó una ventana de la cafetería, no por una piedra si no por un mounstro de hielo. Sus ojos eran dos pozos de luz azul pálida y su piel parecía hecha de escarcha milenaria.
Todos dentro de la cafetería se espantan y empiezan a correr afuera. El monstruo trata de agarrar a Erik pero Saga se pone frente a el.
-¡No se que seas pero no te dejare que lo toques!- dijo Saga mientras se lanza contra el gigante cargando un golpe sobrehumano. Sus ojos comienzan a brillar de un color dorado, golpeando y lanzando lejos al monstruo.
-¡Saga! ¿De dónde aprendiste eso?- le dice Erik a Saga confundido. -No... No lo sé. Tal vez fue un impulso de adrenalina.- Saga le dice con temor. -¡cuidado, viene de regreso!- le dice a Saga que trata de protegerse del golpe que se avecina. Erik alza las manos por instinto, pero de sus manos brotan rayos de luz azul. No sabe cómo es que de sus manos saco electricidad, pero al menos hizo retroceder al monstruo.
Astrid aparece detrás de Erik posicionandose a un lado de el levantando su mano, magia rosa aparece de entre sus dedos, ahora sus ojos son de color violeta profundo. Astrid dice algo en nórdico antiguo, deteniendo al mounstro. Bjorn al ver todo lo que está pasando se levanta de dónde estaba, sacando de su gabardina un báculo, golpeando el suelo, formando una onda que hace que el monstruo se haga en escarcha.
Los tres jóvenes, Erik, Saga y Astrid, se quedan jadeando con la boca abierta, rodeados de mesas rotas y escarcha. Bjorn se acerca a Erik diciéndole. -El pergamino no mintió.- tocando el hombro a Erik y dirigiéndose a las chicas. -El heredero del trueno ha despertado, ustedes tres vienen conmigo, el Ragnarök ya viene.