Capitulo 1:30 segundos de Gracia
-¿En serio? -mi voz salió como un rasguido seco, rompiéndose contra el rugido de la bestia mágica-. ¡¿En serio voy a morir aquí?!
El suelo del bosque vibraba. Frente a nosotros, la criatura de éter sacudía sus alas de cristal, desprendiendo astillas de magia pura que cortaban la piel como cuchillas. A mi lado, el pánico tenía nombres conocidos.
-¡Kateyl! ¡Muévete de ahí! -el grito de Jax fue un latigazo. Estaba pálido, con los nudillos blancos apretando sus dientes.
-¡Kateyl! -Dina intentaba conjurar un escudo, pero sus manos temblaban tanto que las chispas se apagaban antes de formarse.
Mi muñeca izquierda empezó a arder. No era un dolor nuevo, pero sí el más definitivo. Bajé la vista y en mi piel ví lo que una vez creí nunca ver la marca del mismo reloj que vemos en el cielo. Mi carne parpadeaba en un rojo violento, dictando mi sentencia.
8...7....
El tiempo se volvió espeso, como miel. Miré a mis amigos por lo que juré que sería la última vez. Ellos, que me habían seguido a cada ruina, a cada bosque prohibido, solo por mis ganas de ver qué había más allá. Y yo voy a morir y posiblemente ellos también.... Yo por el tiempo o tal vez por esa cosa.
- Argh!! Grrrr!- la bestia mágica babeaba mientras me veía.
-Ah... un mundo impresionante por delante -susurré, y una sonrisa amarga me cruzó la cara mientras el monstruo se agazapaba para el salto-. Díganle a mamá que me haga el vestido de novia que siempre quise.
5...
La bestia mágica se lanzó. Era un borrón de garras y luz hambrienta. Cerré los ojos, esperando el frío de la nada.
-¡kateyl!- un grito de desesperación por parte de Jax inundó mis oídos al igual que los de Dina
-¡kateyl- exclamó Dina
~Time! -una voz, gélida y precisa como un bisturí, cortó el caos.
El estruendo se detuvo en seco. Abrí un ojo. La bestia estaba suspendida en el aire, a centímetros de mi rostro, congelada como una estatua de vidrio. El polvo flotaba inmóvil. El silencio era absoluto, mire a ver a mis compañeros y ellos me miraron, se movían esos 2? pensé que yo ya estaba muerta y que mi alma se estaba despidiendo de ellos.
-¿Qué... qué fue eso?- se preguntaba Jax todo confundido
-Ah... -Dina cayó de rodillas, incapaz de procesar el milagro
Unas botas negras, impecables y ajenas al barro del bosque aparecieron en mi campo de visión. Un chico de mi edad, de ojos grises que parecían no tener fondo y una expresión de aburrimiento mortal, se detuvo frente a mí. Lo miré y no se porque pero le agarre como una especie de odio, Al verlo. Se que me salvó la vida pero había algo que no me terminaba de gustar.
Toma esto -dijo él, extendiendo un frasco de cristal oscuro.
Ni siquiera esperó a que yo lo aceptara; prácticamente me obligó a cerrar la mano sobre el vidrio frío.
Tú hiciste eso... -Jax señaló a la bestia inmóvil con asombro-. La detuviste.
Pero el contador sigue -interrumpió Dina con un chillido-. ¡Kateyl, mira!
Mi muñeca seguía gritando en rojo. El número no se había detenido con el mundo.
2...
El chico de ojos grises me observó con una curiosidad clínica, casi científica, como si yo fuera un insecto bajo su microscopio.
-Bébelo.
No lo dudé. Destapé el frasco y el contenido resbaló por mi garganta. Sabía a metal oxidado, a cenizas y a algo amargo que me hizo querer vomitar, pero en el segundo en que el líquido tocó mi estómago, el calor abrasador de mi muñeca se transformó en un frescor sedante ví mi muñeca y los números regresaron a su posición de paz: 48:00:00. Y después desapareció como si nada.
Esto sabe horrible -dije, limpiándome la boca con el dorso de la mano y recuperando el aliento-. Por cierto, ¿quién eres?
Él me miró como si mi pregunta fuera el ruido de una mosca molesta. Ajustó los puños de su chaqueta, que lucía demasiado cara para este lugar.
-Nadie. Solo pasaba por aquí -respondió con una frialdad que helaba más que el invierno, te juro que lo empecé a odiar-. Deberían irse; la magia de Time solo funciona durante treinta segundos. Adiós.
-¿Treinta segundos?, Eso significa que esa cosa se va a mover otra vez!- exclamó Jax mientras veía a la bestia mágica buscando a ver si se movía.
Volteamos a buscar al extraño, pero donde estaba parado hace un segundo estaba vacío. Se había esfumado como una sombra al mediodía.
-y ese chico que!? "Bébelo" quien se cree que es?- dije en tono de asco.
-Oye, No seas ridícula.- me dijo Jax en un tono burlón mientras me veía.
-Oigan, chicos... -Dina señaló a la bestia, que empezaba a emitir un leve zumbido, una vibración que anunciaba el fin del hechizo-. ¿Y si corremos?
Me puse de pie. Mis piernas aún temblaban, pero el peso del fármaco en mi sistema me hacía sentir más sólida, más real. Apreté los puños. Mi magia era débil lo sabía desde que naci, sí; apenas servía para encender una vela o mover una piedra pequeña, pero mis ganas de vivir no lo eran.
-¡No! No lo haremos -dije, mirando fijamente a los ojos de cristal del monstruo-. La venceremos.
~Time over.
El mundo recuperó su sonido. La bestia soltó un grito que desgarró el aire.
-¡Grrrrrr!
HACE 2 HORAS ANTES
-Oigan chicos me aburro- les dije a mis compañeros de clase mientras veía el reloj en la pared.
-Que tal si salimos un rato-dijo Marcus-y así le enseñamos la ciudad a kateyl.
-ya recorrimos toda la ciudad- dijo Dina mientras escribía sus notas en el magibook.
-claro que no!!- dije, pero es que estaba muy ansiosa y marcus me vio y se empezó a reír.
-Oye llevas una semana desde que llegaste de Valtier, ese pueblo es muy extraño, la primera vez que fui ahí la gente era muy proactiva- dijo Jax, me lo quede viendo y le dije.
-Obvio! No ves a esta hermosura de aquí.
Un silencio cómico y caras de sarcasmo nos invadió
-wao hasta los grillos saben que eres hermosa- dijo Jax, Todos nos echamos a carcajadas.
-me parece muy impresionante que conozcas todos estos lugares de la capital en tan solo 7 días, eres increíble kateyl- lo que marcus no sabía cuando me dijo eso, era que yo era una chica con un sentido de aventura muy peculiar. Desde pequeña he sido así, recuerdo que mi mamá siempre usaba "heal" para mis cicatrices cuando jugaba en el jardín. Bueno si montarse en un árbol y aventarse de lo último se consideraba jugar.
El sonido del timbre inundó las aulas de la universidad mágica.
-al fin terminamos por hoy, le quiero agradecer a mis manos por todo lo que me ayudan- suspiro con cansancio Dina.
-nisiquera moviste las manos, estabas usando magia.- le decía marcus a Dina mientras guardaban sus cosas
-shhhh- Dina solo quería irse a casa
-utilizamos magia para todo ehh- suspiro Jax
-afortunadamente si- dijo Marcus mientras veía su escritorio.
-kateyl? Que pasa ya sonó el timbre, tenemos que irnos-dijo Dina mientras veía mi espalda.
Estaba parada frente a mis cosas, dándole la espalda a mis compañeros, por alguna extraña razón no escuché la voz de dina, Jax o marcus. Solo veía mi muñeca con un contador de -01:30:00. Todos en Aethelgard sabemos que si el contador llega a 0 instantáneamente nos vamos de este plano existencial. Empecé a sudar frío.
-Kateyl? -Kateyl -Kateyl-
Pensé en muchas cosas en mis padres, amigos, profesores de la universidad mágica, en lugares, en todo, el tiempo se estaba volviendo tétrico.
-¡Kateyl!-
-ahh que, que, me perdí- dije en un tono de distracción mientras voltee a ver a Dina.
-llevo rato llamándote, literalmente estás a nuestro lado, o eres masoquista o te gusta que te griten, oye estás bien?- me dijo Dina en un tono de preocupación.
- si estoy bien- le dije para tratar de calmarla-vamos andando.
-oye kateyl porque escondes tu muñeca así con tu sueter- marcus ya estaba sospechando y yo lo sabía cuando me dijo eso.
Me calme y recordé que en casa tenía un fármaco y eso me regreso como el alma al cuerpo, no era la primera vez que me pasa esto, soy muy olvidadiza pero siempre me llevo un fármaco extra en mi mochila. Y.....
-mi mochila!!- grite
-okey!?- dijo marcus confundido
Abrí la mochila y no había nada
- mierda- había jurado que había traído uno conmigo
-¿se te perdió algo? Oye de verdad te sientes bien, hace rato estabas brincando de alegría y ahora estas rara.- Dina me conocía, creo que soy muy fácil de leer solo llevo 7 días con ellos, y ya me conocen bastante bien.
-estoy bien, no te pongas loca. Ahora vamos a comer algo, tengo hambre-le dije mientras me miraba indecisa.
Lo ví caminar hacia a mi, llevaba un buen rato callado,-dejame ver tu mano- Jax tenía rato escuchando todo sin decir nada. Cuando vío mi mano puso una cara de susto que no se la quitaba nadie.
-ahh- comento marcus mientras miraba mi muñeca
-kateyl....- me susurro Dina con una expresión de tristeza y frustración.
-Que pretendías? Ahhh!- Jax estaba molesto, más porque yo intentaba guardarme esto. El es el tipo de persona que le gusta observar a la gente y ya sabía lo que me estaba pasando.
-¿tienes fármaco?- me preguntó Jax, con cara de no entender lo que está pasando en realidad, se cree mi papá al parecer.
-conociendola lo más probable es que......- esa pausa Dina ya me conocía, sabía que yo era un poco olvidadiza.
-nop- les dije
-claro!- asintió Dina
-oigan adelantese voy a ir a la farmagias por unos fármacos extras-marcus si estaba un poquito alterado el no pierde la calma así por así, es más bien un chico relajado y tranquilo. Pero cuando dijo eso, se notaba un poco ansioso.
-eres increíble sabes.- me dice Jax mientras me ve a los ojos.
-y cuánto tiempo te queda- me preguntó dina
-1 hora y 24 minutos- respondió jax
-saben que nunca les dije que amo la magia de speed- decía marcus con una cara de sarcasmo.
-felicidades kateyl lograste que ese ser corriera.- comento Dina con un tono burlón mientras veía a marcus salir del auditorio.
-lo siento chicos, no me di cuenta del contador, en casa de mis padres deben haber más fármacos mis padres siempre traen, mi papá es policía mágico el cuando tiene tiempo trae.- yo vivía sola en un departamento muy pequeño y me mudé a la capital por mis estudios, y mis padres vivían como a 4km de la capital en un pueblo muy pequeño que es mi lugar de orígen, Valtier.
-piensas ir a la casa de tus padres que está a 4 km?- me preguntaba Dina con cara de "está chica tiene problemas".
-sabes que no hay búhos mágicos hoy verdad- dijo Jax con un tono sarcástico mientras veía a la ventana de la universidad Mágica.
Cierto recordé que hoy no había búhos mágicos, aves gigantes que vuelan los cielos llevando a personas. Aunque la gente puede volar pero aprender magia de vuelo es muy complicado, muy pocos dominan esa magia. Pero yo.....
-volare- les dije a ambos
-por favor tu magia es muy débil- ahí Jax tenía razón cuando lo dijo, mi magia es muy débil.
-no sé cómo pudiste aprender a usar magia de vuelo, sabiendo que tú magia es muy débil- me dijo Dina viéndome a los ojos.
-tengo una idea! Buscaré el profesor de elementos mágicos el tendrá algo que nos ayude- palabras de emoción salieron de la boca de Jax a buscar al profesor.
-no te vayas muy lejos escuche más o menos el problema, hacia donde van?- la voz elegante de Valerius thornes, profesor de elementos mágicos. Es uno de los representantes de la magia en la capital y de los mejores magos, que existe, siempre anda probando cosas nuevas, era guapo no te lo voy a negar tenía sus 30 y algo pero estaba guapo. Pero si podías contar con él para lo que sea.
-Val..- estaba a punto de terminar de decir la palabra Dina cuando la interrumpí.
-Valtier!- le dije viendolo a los ojos.
-tu sola?- me preguntó con cara de incredulidad.
-si, yo sola-
-no!, iremos juntos- la perfecta voz en sincronización de mis amigos Dina y Jax
-ay la juventud- expreso el profesor, colocandose las manos en la mejilla.
01:00:00
Una hora de vida me quedaba, cuando el profesor nos dijo, serán teletransportados, No podíamos esperar a que Marcus volviera, se fue sin saber que no habia búhos mágicos y el no sabe usar magia de vuelo. Para cuándo volviera ya no iba a tener a este bombón en su vida, no había tiempo así que nos tomamos de las manos y dije-vean el lado positivo vamos a explorar lugares nuevos- la atmósfera cambio por completo, todo se puso oscuro, con una luz morada saliendo de las manos del profesor,
-primera vez que hago este tipo de magia- comento el profesor de elementos mágicos, cuando la sala empezó a retumbar, nos miraba con una sonrisa de "vamos no está tan mal".
-¡NO!- dije yo mientras miraba al profesor
-¡Me!- dijo Dina mientras miraba al profesor
-¡Jodas!- dijo Jax mientras miraba al profesor
Y si, en efecto el profesor no sabía usar esa magia bien y fuimos teletransportados a un bosque sombrío lleno de bestias mágicas, el ambiente era muy pesado y a pesar que era de tarde el sol o mejor dicho el maldito reloj que está en el cielo seguia alumbrado la faz de Aethelgard. Pero todo se veía muy tétrico.
-Oigan chicos dónde estamos?- pregunto Dina, mientras veía todo a su alrededor
-No sé dónde carajos estamos- dijo Jax mientras veía al cielo confundido
-Oigan chicos- susurré lentamente
00:10:00
Había pasado literalmente 1 hora en nada. Estamos en un lugar que nisiquera se dónde es, rodeado de árboles y.....
-Oigan escucharon eso?- Jax había escuchado un sonido extraño que más adelante escucharía yo.
-Mierda bestias mágicas, estamos cerca de mi casa- les dije mientras me levantaba y agarraba de nuevo confianza
- qué demonios!?, como que bestias mágicas, y como sabes que estamos cerca de tu casa.- dijo Dina con una cara de incredulidad.
Cuando Dina termino su frase atrás de ella estaba una criatura de éter de 7 metros con unas hermosas alas de cristales, pero imponente a la vez,
-Dina!!- exclamó Jax
-¡que! Porque me gritas idiota no ves que estoy parada en frente tuyo- dijo Dina mientras veía que Jax le hacía seña para que mirara detrás de ella.
-¡speed!_ dije mientras veía mis botas y me preparaba para correr
-speed!- exclamó la maravillosa Dina
- speed!- exclamó Jax
Los 3 salimos corriendo como unas gacelas cuando están a punto de morir, lo más curioso que notaron mis compañeros y creo que hasta les dió miedo, fue cuando me vieron que estaba súper feliz en ese momento, estaba corriendo y me sentía viva. Y recorde mi mayor sueño, vestir un traje de novia y casarme con el amor de mi vida,
-te vas a morir por qué sonríes!?- dice Jax con una cara de no entender la situación.
-Dina se queda en silencio mientras ve al suelo-
-la bestia mágica gruñía cada vez más fuerte -Grrrr! Argh!! Grrrr!
00:07:00
-¡No! No voy a morir idiota, quiero conocer más cosas y no voy a morir en un bosque sin que nadie sepa de mi, a veces tenemos que correr y correr y aguantar muchas cosas para que al final No logremos nada, yo quiero cambiar eso, quiero vestirme de novia, comer comida Rica, explorar más lugares, saber porque tenemos este contador, todo eso. No puedo evitar sonreír, porque es asombroso todo lo que nos depara- me senti como nunca en ese momento pero recordé que mi magia es débil y un golpe de realidad es lo que a veces te hace bajarte de esa nube.
~speed over
-¡kateyl!- grito Dina con un tono de desesperación, nunca había pasado por una situación como está en dónde su vida estaba en peligro.
-Jax voltea a verme en silencio-
-estoy bien, mira- le hice señas a Dina para que volteara y cuando lo hizo la bestia mágica ya no estaba resulta que la habíamos perdido.
-ah, estoy cansada tenía tiempo sin correr asi- dije mientras veía a Dina que estaba revisando si estaba bien.
Dina y Jax se quedaron en un silencio tan escalofriante
-Oye no te vayas a quedar callada como Jax, el pobre lleva un buen rato callada- no entendía porque no me había respondido. Estaban los 2 con una expresión de haber visto un fantasma.
-tu muñeca Kateyl- susurro Jax
00:03:14
Otro golpe de realidad, pero está vez más crudo. Los ví ponerse muy ansiosos, estaban pálidos, estaban a punto de presenciar una muerte, la muerte de su amiga.
-Oigan voy a estar bien, soy una chica increíble - decía eso pero por dentro tenía miedo.
-¡Dónde estamos!- grito el desesperado de Jax
Gracias Jax, Gracias al grito de Jax la bestia que nos estaba persiguiendo nos escucho,-oye si a mí los grillos me escuchan, a ti te escuchan las bestias mágicas, quien es más increíble jax?- era el mejor ese sujeto de verdad, me puse la mano en la cabeza y voltee a ver a Dina que tenía unas ganas de asesinar a Jax por semejante estupidez.
-lo siento chicas- se lamentaba mucho Jax
Bestia mágica: Argh!! Grrrr!
00:01:30
Oigan y ahora que hacemos?- dijo en voz baja dina
-Enfrente de nosotros está una criatura enorme con ganas de comernos.- dijo la joyita de Jax
-lo sabemos idiota!- dijimos al mismo tiempo Dina y yo
-mierda el contador- estaba tratando de mantener la compostura cuando de la nada, la cosa esa salto hacia nosotros, Jax me tomo y me monto en su espalda y uso speed junto con Dina.
00:00:30
-mierda-dijo Dina cuando nos vio caer
-mierda- dijo Jax cuando me solté de el
-mierda 30 segundos- nos tropezamos y yo caí más alejada que los chicos que iba corriendo con la magia de velocidad. Vi la bestia cara a cara, como se acercaba lentamente hacia a mi como si ya no hubiera más a dónde ir era un bosque enorme para mí pero una jaula de 4 paredes para esa bestia mágica, Estaba temblando de miedo. El bosque temblaba, todo se sentía muy extraño y olía muy extraño.
00:00:15
-¿enserio tengo que ver a mi amiga morir?- se preguntaba Dina viéndome.
-¡kateyl!-grito Jax
-¿En serio? -mi voz salió como un rasguido seco, rompiéndose contra el rugido de la bestia mágica-. ¡¿En serio voy a morir aquí?!
El suelo del bosque vibraba. Frente a nosotros, la criatura de éter sacudía sus alas de cristal, desprendiendo astillas de magia pura que cortaban la piel como cuchillas. A mi lado, el pánico tenía nombres conocidos, nombres muy hermosos, personas que me hicieron sentir única en 7 días. Voltee y ví a Jax corriendo hacia mi gritandome y a Dina llorando tratando de conjurar un escudo, pero no podía y lloraba aún más.
Mi muñeca izquierda empezó a arder. No era un dolor nuevo, pero sí el más definitivo. Bajé la vista y en mi piel ví lo que una vez creí nunca ver la marca del mismo reloj que vemos en el cielo. Mi carne parpadeaba en un rojo violento, dictando mi sentencia ¿Por qué habrá un contador con nuestras vidas? Por qué no vivir y ya?
5....
~Time! -una voz, gélida y precisa y cortante apareció
El estruendo se detuvo en seco. Abrí un ojo. La bestia estaba suspendida en el aire, a centímetros de mi rostro, congelada como una estatua de vidrio. El silencio era absoluto. Miré a mis compañeros; ellos también me miraron. Seguían moviéndose. Por un segundo pensé que ya estaba muerta y que mi alma se estaba despidiendo de ellos.
-¿Qué... que carajos!?- dijo Jax con asombro mientras veía todo a su alrededor congelado.
Un chico, con capa negra, botines negros, muy apuesto pero con una mirada muerta en sus ojos, con un aura fría y cortante como si no le importará nada. Apareció delante de nosotros. Le agarre rabia, porque en sus ojos se veía.....
Toma esto -dijo él, extendiendo un frasco de cristal oscuro.
Ni siquiera esperó a que yo lo aceptara; prácticamente me obligó a cerrar la mano sobre el vidrio frío.
Tú hiciste eso... -Jax señaló a la bestia inmóvil con asombro-. La detuviste.
Pero el contador sigue -interrumpió Dina con un chillido-. ¡Kateyl, mira!
Mi muñeca seguía gritando en rojo. El número no se había detenido con el mundo.
2 segundos de vida me quedaban
El chico de ojos grises me observó con una curiosidad clínica, casi científica, como si yo fuera un insecto bajo su microscopio.
-Bébelo.
No lo dudé. Destapé el frasco y el contenido resbaló por mi garganta. Sabía a metal oxidado, a cenizas y a algo amargo que me hizo querer vomitar, pero en el segundo en que el líquido tocó mi estómago, el calor abrasador de mi muñeca se transformó en un frescor sedante ví mi muñeca y los números regresaron a su posición de paz: 48:00 Y después desapareció como si nada.
Esto sabe cómo el carajo -dije, limpiándome la boca con el dorso de la mano y recuperando el aliento-. Por cierto, ¿quién eres?
Él me miró como si mi pregunta fuera el ruido de una mosca molesta. Ajustó los puños de su chaqueta, que lucía demasiado cara para este lugar.
-Nadie. Solo pasaba por aquí -respondió con una frialdad que helaba más que el invierno, te juro que lo empecé a odiar-. Deberían irse; la magia de Time solo funciona durante treinta segundos. Adiós.
- ¿Treinta segundos?, Eso significa que esa maldita cosa se va a mover otra vez!- exclamó Jax con desespero.
-por lo menos no se va a morir aquella-suspiro Dina
-y ese chico que!? "Bébelo" quien se cree que es?y desaparece de la nada, además olía muy extraño.- dije con una expresión de asco.
-Oye No seas ridícula.- comento Jax en un tono burlón, mientras me veía.
Oigan, chicos no es por arruinar el momento de alivio... -Dina señaló a la bestia, que empezaba a emitir un leve zumbido, una vibración que anunciaba el fin del hechizo-. ¿Y si corremos?
Me puse de pie. Mis piernas aún temblaban, pero el peso del fármaco en mi sistema me hacía sentir más sólida, más real. Apreté los puños. Mi magia era débil lo sabía desde que naci, sí; apenas servía para encender una vela o mover una piedra pequeña, pero mis ganas de vivir no lo eran.
-¡No! No lo haremos -dije, mirando fijamente a los ojos de cristal del monstruo-. La venceremos.
~Time over.
El mundo recuperó su sonido. La bestia soltó un grito que desgarró el aire.
-¡Grrrrrr!
CONTINUARA...