TRIADA 2.0

Summary

Al fin la presa y el cazador sellan su destino...

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

TAEHYUNG

Un mes. Exactamente treinta días desde que Kim Taehyung la arrancó de esa parada de bus en Gangnam. Ella ya no contaba los días con miedo… los contaba con humedad entre las piernas.

Esa noche, Taehyung la llevó a uno de los restaurantes más exclusivos de Seúl, en la azotea de un rascacielos con vista a la ciudad iluminada. Reservado solo para ellos. Mesa junto al ventanal, velas negras ,pétalos de sakura flotando en agua. Él vestía un traje negro hecho a medida, camisa desabotonada hasta el tercer botón, mostrando el inicio de su pecho tonificado y el collar de plata. El cabello negro cayendo perfecto sobre su frente, esos ojos profundos brillando con posesión y algo más suave.Ella llevaba un vestido purpura profundo ajustado que marcaba cada curva: pechos altos y apretados, cintura de avispa, culo redondo que hacía que Taehyung no pudiera quitarle las manos de encima. El collar de cuero con la placa “Propiedad de V” brillaba altanero en su cuello.—Feliz un mes, mi flor de sakura —susurró él, levantando una copa de vino de sakura—. Por la noche en que te robé y te convertí en mi adicción.Ella chocó su copa, sonriendo con esos labios llenos.—Feliz un mes al hijo de puta más guapo y peligroso de Corea… que ahora no puedo dejar de desear.La cena fue pura tensión sexual. Taehyung le daba de comer con sus dedos largos, le pasaba trozos de wagyu por los labios y luego los lamía. Debajo de la mesa, su mano subía por el muslo de ella, dos dedos metiéndose en su coño ya empapado mientras los camareros discretos servían el postre.—Estás chorreando por mí desde el aperitivo —gruñó bajito—.Buena puta.— sonrió.—Al terminar, la llevó al ascensor privado. Apenas se cerraron las puertas, la empujó contra la pared, le subió el vestido y la folló con los dedos hasta que ella se corrió mordiéndole el hombro para no gritar.El hotel era la suite presidencial del Lotte World Tower. Piso entero solo para ellos. Terraza con jacuzzi, cama enorme con dosel y… una habitación especial que Taehyung había mandado preparar.En cuanto entraron, el modo sádico se activó.Taehyung la agarró del cuello y la tiró sobre la cama. Le arrancó el vestido de un tirón, dejando su cuerpo desnudo y temblando de anticipación.—Hoy vas a sangrar bonito para mí, gatita.La ató con cuerdas negras shibari: brazos atrás, tetas apretadas hasta ponerse moradas, piernas abiertas en mariposa, coño y ano completamente expuestos. Sacó una botella de vino de sakura premium y un cuchillo afilado con mango de jade.Primero bebió un trago y lo pasó a su boca en un beso brutal, su lengua caliente reorriendo su boca. Luego hizo un corte fino y preciso justo encima de su pecho izquierdo. La sangre brotó, roja y brillante. Taehyung acercó la copa y dejó que goteara dentro del vino de sakura.—Nuestra mezcla especial… tu sangre y flores de cerezo.Bebió un sorbo, gimió de placer y luego puso la copa contralos labios de ella.—Bebe. Prueba lo rica que eres cuando te lastimo.Ella bebió, saboreando el hierro dulce mezclado con el vino floral. Taehyung lamió el corte, chupando la sangre mientras sus dedos largos entraban y salían de su coño empapado. Le mordió los pezones hasta hacerlos sangrar también, lamiendo cada gota.—Joder… Taehyung… más… —suplicó ella, ya perdida en el placer doloroso.Él se desnudó. Su polla gruesa, venosa y dura como hierro saltó libre. Se subió encima y la penetró de un golpe brutal hasta el fondo. La cama crujía con cada embestida salvaje. Le apretaba la garganta mientras la follaba, cortando un poco más su piel y recogiendo sangre para untársela en los labios a ella.—Eres mía. Mi esclava. Mi puta. Mi todo.La giró, todavía atada, y le metió la polla en el culo sin piedad. La doble penetración con un dildo grueso en el coño mientras la sodomizaba. Azotaba su culo hasta dejarlo rojo brillante. Le tiraba del cabello morado como riendas.Valeria se corrió gritando, convulsionando, pero él no paró.Siguió follándola como una bestia, cambiando de agujero, usando juguetes,mordiendo, cortando, lamiendo sangre. Hasta que ella perdió la conciencia entre placer y dolor, su cuerpo temblando en un orgasmo interminable.Despertó limpia y mimada.Taehyung la tenía en brazos en la terraza, envuelta en una bata de seda. La noche de Seúl brillaba abajo. Él le daba trozos de frutas frescas —fresas, mango, kiwi— directamente en la boca, besándola entre bocado y bocado. Luego chocolates finos hechos con pétalos de rosas reales. Los ponía en su lengua y la besaba profundo, compartiendo el sabor dulce.—Mi sakura… mi tesoro —susurraba contra sus labios—. Te lastimo porque te amo de una forma que nadie más entendería.Ella sonrió débil, el cuerpo lleno de marcas hermosas.—Y yo amo que me lastimes… y que luego me cuides como a una diosa.La cargó hasta la cama y le aplicó cremas en cada corte y moretón, besando cada uno. Durmieron abrazados, su polla aún semi-dura descansando contra el culo de ella.Al día siguiente, volvieron a la mansión.Cuando entraron al gran salón, ella se quedó sin aliento.Regalos por todas partes: vestidos de diseñadores, lencería que apenas cubría,un collar de diamantes negros, perfumes caros, un auto deportivo color amatista personalizado con placas “sakura de V”.Pero el regalo principal estaba en una caja de terciopelo negro sobre la cama.Taehyung se arrodilló frente a ella —algo rarísimo para el jefe de la triada— y abrió la caja.Un anillo de platino puro. En el centro, un diamante morado único en el mundo, tallado en forma de corazón perfecto, brillando con vetas internas que recordaban exactamente el cabello de ella.—Un mes desde que te secuestré… y ya no quiero que seas solo mi esclava. Quiero que seas mi reina. Mi esposa. Mi compañera en la oscuridad y en la sangre. ¿Aceptas, mi flor de cerezo?Ella tenía lágrimas en los ojos amarillos. Se tiró a sus brazos, besándolo con desesperación.—Sí… mil veces sí, Taehyung.Él le puso el anillo, que encajaba perfecto. Luego la tiró sobre la cama entre risas y gruñidos.—Ahora… vamos a celebrar el compromiso como corresponde.La folló lento y profundo esa vez, mirándola a los ojos mientras entraba y salía. Sin ataduras fuertes, solo sus manos grandes sujetando las de ella por encima de la cabeza. Le mordió el labio inferior hasta hacerlo sangrar y lo lamió mientras aceleraba.—Te voy a llenar de mi semen todas las noches por el resto de tu vida.Se corrieron juntos, gimiendo sus nombres, promesas oscuras y un par de “te amo” retorcidos.Desde ese día, ella llevaba el anillo morado con orgullo.Seguían los juegos sádicos: noches de sangre y cuerdas, de lágrimas y orgasmos brutales. Pero también cenas románticas, baños juntos, Taehyung cantándole mientras la curaba.La presa se había convertido en reina.El secuestrador, en el hombre más enamorado y peligroso de Corea.Y ambos sabían que esto recién empezaba.