Guerra por el poder

All Rights Reserved ©

Summary

El único hijo legítimo del matrimonio real es algo más que esperado, es lo que el padre del monarca necesitaba para su plan y con la madre muerta ahora todo le vendrá para bien Mientras el principe nace entre sedas y mantas suaves el otro Continente da la bienvenida a la princesa hedereda pero también a la destitución de reina a la madre de la princesa hedereda Sus caminos estarán entrelazado por algo que ya tenía trazado su destino juntos

Genre
Fantasy
Author
dayana
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1


el rumor sobre una supuesta bastardía sacudió al reino entero el rey consorte había tenido 4 hijos con la doncella de la reina a escondidas de esta, pero la reina tampoco se salvaba de los rumores, se contaba en las calles que los hijos de la reina no eran de su esposo sino que eran del Bufón de la corte aquel que el rey tanto odiaba, pobrecilla nuestra reina tan ingenua y orgullosa para afrontar los chismes de sus hijos y tan cobarde para no protegerlos


la luz de la luna se asomaba por la ventana del castillos, las velas alumbraban a la reina, sus doncellas y las parteras ayudaban a su majestad a dar a luz a un nuevo heredero o bastardo, la piel sudorosa de la reina daba una pista del esfuerzo que empeñaba al tratar de dar a luz afuera de la habitación el rey hablaba con sus consejeros

-ya han pasado mas de 10 horas y la reina no ha dado a luz a ese niño, las parteras no saben hacer su trabajo o que?-

la furia inminente en el rostro del rey era lo que mas ponía nerviosos a los Lores presentes en el pasillo

-su majestad, paciencia las parteras saben lo que hacen solo necesitan mas tiempo, la reina es fuerte y el niño nacerá-

el rey irritado se paso una mano por su cabello plateado casi blanco despeinándolo

-si se descubre la bastardía de los hijos de mi mujer, no habrá heredero legitimo para el reino y un PUTO BASTARDO los gobernara a ustedes os guste o no-

el grito del rey hizo que el padre de este se acercara, un hombre alto, delgado, con la cara demacrada por varias guerras de política, casi sin cabello y con un semblante frio

-no te agobies chico, tu esposa dará a luz pronto y tu hijo nacerá, pero si es otro bastardo de la reina o el niño muere volverás a intentarlo hasta que uno se te parezca y tenga tu sangre, no te case con la realeza solo para que ella y tu engendren bastardos de otros-

el semblante frio del padre del monarca helo mas la situación solo dejando los gritos de dolor de la reina que sonaban por aquella puerta cerrada frente a ellos

-entiendes Charles?-

hablo con autoridad a su hijo

-si padre...-


4 horas habían pasado y los gritos no cesaban el amanecer proto llegaría, la reina no podía dar a luz todavía tal vez era castigo divino de el dios hacia ella y su infidelidad a el rey

hasta que una doncella salió acercándose a el rey preocupada

-su majestad la reina no ha podido dar a luz, si no lo hace ella o el bebe podrían morir...-

-hay alguna forma de que ninguno muera?...-

se notaba la preocupación en la voz del monarca hacia la reciente noticia

-la hay, pero...será riesgosa-

-habla, ¿Cuál es?-

la doncella indecisa volvió a tomar la palabra nerviosa

-tenemos que abrir el vientre de su majestad y así sacar al bebe-

los murmullos de la sala cesaron ante tal solución

-Hagan lo que puedan-

la voz del padre del monarca volvió a resonar, pero ahora con mas autoridad que antes

-si, señor-

con esas palabras la doncella volvió a la habitación


el llanto del bebe era lo único que sonaba en esa habitación sostenido por una lady presente en la sala, los lores veían el cuerpo reposado en la cama ya sin vida de la reina y el rey a su lado en un silencio casi mortal mirándola sin expresión alguna

el heredero legitimo había nacido su apariencia igual a a su padre enorgullecía a su legado paterno, su cabellera blanca piel pálida y ojos azules constataban con la triste situación con la que tuvo que nacer

-su nombre será Robert, en honor al padre se su difunta madre...-

sus palabras fueron hielo para la lady que sostenía a su recién nacido hijo